07-001 Actitud del Cristiano hacia el Trabajo

Por David Cox © 2007

Introducción: – Uno de los más importantes elementos de determinar el bienestar físicamente en la vida de alguien es su actitud hacia el trabajo. El buen cristiano es un buen trabajador. Pero más que decir esto, necesitamos entender todo lo que dice la Biblia atrás de esto.

I.               Dios nos manda a trabajar duro.

Dios mandó a todos los seres humanos de trabajar duro. Es el mandato de Dios para todos. Es la obligación de cada uno, y somos obligados a trabajar duro como una parte integral de nuestras vidas.

A.   Trabajo en el huerto

 Génesis 2:15 Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase.

l       Antes de la caída al pecado, Dios tuvo el propósito para hombre que trabajara. Parte de mantener el hombre en el camino de Dios es que está ocupado, por que en los ojos de Dios, de ser ocioso es un pecado.

Génesis 3:17 Y al hombre dijo: Por cuanto obedeciste a la voz de tu mujer, y comiste del árbol de que te mandé diciendo: No comerás de él; maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida. 18 Espinos y cardos te producirá, y comerás plantas del campo. 19 Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás.

l       maldita será la tierra por tu causa” - Dios maldijo la tierra (el suelo) por el beneficio de Adán. ¿Por qué? Simplemente es por Dios supo que el hombre necesita ser ocupado o iba a entrar en muchos excesos de pecado.

l       Dios lo hizo difícil para el hombre de sobrevivir. ¿Por qué?
(1) tiene que trabajar duro para sobrevivir.
(2) tiene que depender en Dios para sus necesidades.
(3) Dios lo hizo que el hombre tiene que ser ocupado en buenas cosas, de beneficio espiritual, para que no tiene mucho tiempo de caer en pecados.

l       De ser ocioso es visto por Dios de ser un pecado.

l       con dolor comerás” - Esta palabra significa dolor, con labor, con dureza o mucho energía y esfuerzo para cumplir con algo. Es el opuesto de ser fácil. Eva recibió un dolor en el dar luz a un niño, y Adán fue condenado a sufrir en conseguir su pan diario.

l       Con el sudor de tu rostro” - Una de las consecuencias del pecado es esta maldición que el hombre tiene que trabajar para vivir, y este trabajo va a ser duro. Esta maldición es que todo está en oposición al hombre para vivir. Tanto la dificultad en sobrevivir tanto la fatiga adentro del hombre en tratar es resultado de la maldición del pecado.

l       Tiene que aceptar esta maldición y trabajar duro, o hay dos opciones:
(1) ser flojo o perezoso.
(2) ser fraudulento, tramposo.

l       Dios maldijo a Eva por su desobediencia a su marido. Su castigo es de siempre ser sujeta a él, y esta maldición va para todas las mujeres.

1 Timoteo 2:11 La mujer aprenda en silencio, con toda sujeción. 12 Porque no permito a la mujer enseñar, ni ejercer dominio sobre el hombre, sino estar en silencio. 13 Porque Adán fue formado primero, después Eva; 14 y Adán no fue engañado, sino que la mujer, siendo engañada, incurrió en transgresión. 15 Pero se salvará engendrando hijos, si permaneciere en fe, amor y santificación, con modestia.

l       Dios maldijo a Adán porque en una forma, quiso lo que quiso en una forma ilícita. O sea, Adán y Eva quiso obtener algo afuera de la forma que Dios mandó. Comieron, pero no cómo o qué permitió que ellos tomaran. La dureza de sobrevivir para Adán es porque quisieron algo más suave, más fácil, y más rápido que la forma que Dios indicó por ellos.

l       Toda trampa, engaño, y robo hoy en día usa esto mismo punto. Huyeron y rechazaron el duro trabajo de sudar de su frente.

B.   Trabajo en nuestras vidas diarias

1 Timoteo 5:8 porque si alguno no provee para los suyos, y mayormente para los de su casa, ha negado la fe, y es peor que un incrédulo.

l       Aparentemente una prioridad en el pensar de Dios es que proveemos para nuestras familias. Dios dice que es imposible que una persona realmente sea un cristiano, una persona salva si no provee para sí mismo y su familia.

 

2 Corintios 12:14 He aquí, por tercera vez estoy preparado para ir a vosotros; y no os seré gravoso, porque no busco lo vuestro, sino a vosotros, pues no deben atesorar los hijos para los padres, sino los padres para los hijos.

l       Debemos aclarar también que los padres no deben vivir de sus hijos, sino los padres deben proveer para sus hijos.

1 Timoteo 5:4 Pero si alguna viuda tiene hijos, o nietos, aprendan éstos primero a ser piadosos para con su propia familia, y a recompensar a sus padres; porque esto es lo bueno y agradable delante de Dios.

l       “Recompensar” aquí significa de entregar o dar a otros los bienes y dinero de uno mismo. Infiere que da lo que uno debe, como por una deuda, por salario que debe a otro, por pagar impuestos, o una obligación conyugal, o por resulto de un voto.

l       Hombres deben trabajar hasta que mueren o no pueden por razones de salud. No hay jubilación en la Biblia.

l       Mujeres (y niños) deben ser sostenidos por el esposo/padre. Mujeres no tuvieron poder de trabajar como hoy en día, y fuera responsabilidad de hombres de proveer por ellas.

 

 

 

C.   Trabajo o hambre

Efesios 4:28 El que hurtaba, no hurte más, sino trabaje, haciendo con sus manos lo que es bueno, para que tenga qué compartir con el que padece necesidad.

l       Dios pone opuesto el trabajo y el robar. Son opuestos. Si no trabajemos duro, las únicas otras opciones son de robar o de sufrir con la pereza.

l       Dios honra mejor trabajo fisíco, con las manos, produciendo algo “bueno”, moralmente bien y agradable en la vista de Dios.

l       Unos de los propósitos de trabajar es de tener, para que puedes dar a las necesidades de otros.

l       1 Juan 4:8 Dios es amor.

l       Juan 3:16 porque de tal manera amó Dios al mundo que ha dado a su Hijo unigénito...

l       Si Dios es amor, y el amor sacrifica y da para otros, y para ser un hijo de Dios es tomar el carácter de Dios, el dar debe ser un grande parte de nuestras vidas espirituales.

1 Timoteo 5:8 porque si alguno no provee para los suyos, y mayormente para los de su casa, ha negado la fe, y es peor que un incrédulo.

l       Sin tomar la responsabilidad de trabajar y proveer por sus propias responsabilidades, uno no tiene derecho de pensar que es un salvo, redimido.

2 Tesalonicenses 3:10 Porque también cuando estábamos con vosotros, os ordenábamos esto: Si alguno no quiere trabajar, tampoco coma.

l       El ambiente que quiere Dios en la iglesia entre los hermanos es uno de amor y sacrificio uno por el otro. Pero hasta Dios mismo pone balance en esto. Si uno rehúsa de trabajar, rehúsa de sostenerse a sí mismo y a su familia, entonces “tampoco coma”. Esto quiere decir, que nosotros como hermanos debemos cerrar nuestros corazones a esta persona, y no darles nada aun que supuestamente está muriendo de hambre.

 

II.            Propósito y metas en trabajar.

Hay tres opciones: (1) duro trabajo para sostenerse a uno mismo. (2) el robar, transar, defraudar, o usar trampas o palancas para sacar lo que es indebido, o (3) sufrir con la pereza.

A.   El Pecado de Ocioso.

Dios plantea que el ser ocioso es un pecado. Dios alaba y manda la industria.

Proverbios 10:4 La mano negligente empobrece; Mas la mano de los diligentes enriquece.

 

l       Dios hace la asociación de la pereza con la pobreza. Riquezas en una forma son una bendición de Dios, que uno consigue por medio de ser “diligente” en el asunto de trabajar.

Proverbios 12:11 El que labra su tierra se saciará de pan; Mas el que sigue a los vagabundos es falto de entendimiento.

 

l       Dios ha hecho un principio moral. Debemos trabajar duro (con sudor de su frente) para sobrevivir. Este punto es perdido en el pensar de nuestro mundo. Los jovenes buscan un trabajo donde no les exige mucho sudor, donde se pueden ser perezoso y bien pagado.

Proverbios 13:4 El alma del perezoso desea, y nada alcanza; Mas el alma de los diligentes será prosperada.

l       La industria en trabajar, duro, largas horas, con mucho esfuerzo es lo que Dios identifica como el factor que decide si uno deseo y tiene nada, o si vive prosperamente.

Proverbios 20:13 No ames el sueño, para que no te empobrezcas; Abre tus ojos, y te saciarás de pan.

l       La persona quien demuestra industria, diligiencia, y trabajo duro trabajo, va a la prosperidad. Pero la persona quien ama el descansar y dormir, va a la pobreza y gran necesidad.

Proverbios 21:5 Los pensamientos del diligente ciertamente tienden a la abundancia; Mas todo el que se apresura alocadamente, de cierto va a la pobreza.

 

 Proverbios 19:15 La pereza hace caer en profundo sueño, Y el alma negligente padecerá hambre.

l       La industria de uno mimo es el elemento o factor que Dios dice que decide si un sufre con pobreza y hambre, o tiene con abundancia.

Ezequiel 16:49 He aquí que ésta fue la maldad de Sodoma tu hermana: soberbia, saciedad de pan, y abundancia de ociosidad tuvieron ella y sus hijas; y no fortaleció la mano del afligido y del menesteroso.

l       El pecado de Sodoma eran tres: soberbia o arrogancia, abundancia de lo necesario, y abundancia hasta hacerles ocoiosos.

l       Dios da abundancia para que podemos ayudar a los necesitados. El pecado de Sodoma fue de tener con que ayudar a otros (abundancia) y de negar de hacerlo, usándolo para nosotros mismos de vivir en lujos en lugar de ayudar a otros.

l       De ser ocioso, tener tiempo libre en que no hacemos nada menos a nuestros gustos, deseos, a hacer lo que nos da la gana era lo que echó esta sociedad a la perversidad.

B.   Prohibición de ganar indebidamente.

Ejemplo del Pastor

1 Timoteo 3:3 no dado al vino, no pendenciero, no codicioso de ganancias deshonestas, sino amable, apacible, no avaro;

 

Tito 1:7 Porque es necesario que el obispo sea irreprensible, como administrador de Dios; no soberbio, no iracundo, no dado al vino, no pendenciero, no codicioso de ganancias deshonestas,

 

1 Pedro 5:2 Apacentad la grey de Dios que está entre vosotros, cuidando de ella, no por fuerza, sino voluntariamente; no por ganancia deshonesta, sino con ánimo pronto;

 

l       Hay una ganancia honesta, y hay una ganancia deshonesta. Lo rápido es seguro a deshonesta. Lo que es lento con mucho sudor es seguro que es la honesta.