06-072 Consiguiendo mi Petición

Por David Cox © 2006

Introducción: Veo personas quienes quieren cosas con muchas ganas en sus vidas, y oran pidiendo con pasión a Dios por esto o el otro, y luego Dios no les concede lo que quieren, y se amargan con Dios. Echan indirectas que Dios es infiel con ellos por que no les concede sus peticiones. Estas personas piensan que Dios es malo, o peor, “no está allí”. Esto es un ciclo que provoca más infidelidad con Dios, de irse más lejos de Dios. No entienden porque Dios no les concede lo que ellos piensan que son cosas absolutamente “necesarias” en su vida.

Vamos a tratar de corregir unos de estos pensamientos con las Escrituras hoy.

I.               Nuestro Buenísimo Padre

A.    Dios es dueño de todo. (Tiene para dar)

Salmo 24:1 De Jehová es la tierra y su plenitud; El mundo, y los que en él habitan.

Deuteronomio 10:14 He aquí, de Jehová tu Dios son los cielos, y los cielos de los cielos, la tierra, y todas las cosas que hay en ella.

Dios es dueño de todo lo que hay, todo el universo.

B.    Dios quiere darnos todo lo bueno. (Tiene ganas)

Que “Dios no es bueno” o que “Dios no es bueno conmigo” son mentiras de Satanás. No es la verdad. Es un ataque moral.

Mateo 7:7 Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá. 9 ¿Qué hombre hay de vosotros, que si su hijo le pide pan, le dará una piedra? 10 ¿O si le pide un pescado, le dará una serpiente? 11 Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan?

       Dios quiere darnos a nosotros todo lo bueno. Es Su gusto, Su placer de hacerlo.

       Dios no nos da cosas sin que le pedimos porque Dios quiere cultivar en nosotros el habito o práctica de oración, que nosotros estamos hablando constantemente con Dios. Tenemos que pedir a Dios para todo, hasta nuestro pan diario.

Mateo 6:11 El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy.

       Dios no es malo - Dios no nos busca nuestro sufrimiento o pobreza, sino que abundamos en buenas cosas. Pero hay mucha diferencia entre como nosotros vemos “lo bueno” y como Dios lo ve.

Samo 37:4  Deléitate asimismo en Jehová, Y él te concederá las peticiones de tu corazón.

       Deléitate” - de ser feliz con algo, de tomar mucho gusto en algo. Por ser tan bueno en tus ojos que te consume la vida. Cambia todo en la vida.

       La condición para respuestas favorables es tu relación siendo correcta con Dios.

C.    Dios quiere que buscamos a Él para nuestras necesidades y deseos.

Santiago 4:2 Codiciáis, y no tenéis; matáis y ardéis de envidia, y no podéis alcanzar; combatís y lucháis, pero no tenéis lo que deseáis, porque no pedís.

El problema más común es la falta de usar el recurso de oración (el pedir) que Dios nos ha dado. No tienes, porque no pides.

       Dios nos exige una dependencia en Dios.

       No queremos depender en Dios porque nos cuesta mucho pecado y placer. Si realmente no podamos ni sacar un bolillo para comer hoy sin la ayuda de Dios, entonces tengo que vivir muy diferente que vivo actualmente. Humildad, mansedumbre, oración a Dios para mi provisión, salud, y aun permiso y dirección de Dios por como voy a vivir el día.

II.            Dios no consienta a los niños berrinchudos.

Berrinchudo” - desobediente, rebelde, obstinado, no atento a sus obligaciones, responsabilidades, o autoridades sino que tiene una voluntad propia muy fuerte y a fuerzas es lo que uno quiere al momento y tiene que tener.

       Nuestra conducta espiritualmente hablando tiene mucho de ver con nuestro poder en oración delante del trono de Dios.

A.   Hay una mala forma de pedir.

Santiago 4:2 Codiciáis, y no tenéis; matáis y ardéis de envidia, y no podéis alcanzar; combatís y lucháis, pero no tenéis lo que deseáis, porque no pedís. Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites.

       Guerras y luchas vienen por los deseos de los hombres.

       Matáis” - Nada va a detenerte de tener lo que quieres.

Hay dos opciones posibles: (1) Espera en Dios, pidiéndole lo que está en tu corazón, y aceptando la respuesta aun que es “no”. (2) No acepta “no” como respuesta y de pelear como loco para conseguirlo por todos modos, aun que cuesta el quitar la vida de alguien en tu camino. (Ej. Lopez Obrador).

       Dios no hace caso al hijo que hace berrinches, haciendo escándalo porque quiere algo y Dios no le concede la cosa.

B.   Hay malas cosas que no debemos pedir por ellas.

1Juan 5:14 Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye.

       Hay cosas que no son la voluntad de Dios que buscamos. Muchas veces son las cosas más deseadas por nosotros. Por ejemplo, si das a tu hijo siempre lo que quiere, entonces en la comida le darías puros dulces, o puros picantes. Se enferma y luego esto es peor que su disgusto en la mesa. Pero como padre, ves el bien global sobre todo su vida en lugar de sus gustos en un momento u otro.

       No sacrificamos lo permanente por lo temporal.

       Es importante de refrenar o esperar de pedir por algo hasta que tienes dirección y entendimiento de las Escrituras que es la voluntad de Dios para ti.

Salmo 33:20  Nuestra alma espera a Jehová; Nuestra ayuda y nuestro escudo es él.

C.   Dios nos enseña por nuestros desastres y crisis.

Salmo 106:12 Entonces creyeron a sus palabras Y cantaron su alabanza. 13 Bien pronto olvidaron sus obras; No esperaron su consejo. 14 Se entregaron a un deseo desordenado en el desierto; Y tentaron a Dios en la soledad. 15 Y él les dio lo que pidieron; Mas envió mortandad sobre ellos.

       deseo desordenado” - Un deseo sin pararse, un deseo que al concederselo, crece más y más como en Números 11:4-35. La idea es que nunca llegaron a ser contento con nada de lo que Dios estaba dándoles. Primero pan, y Dios les dio maná. Después agua, y Dios abrió la roca. Luego pollo rostizado, y Dios mandó pajaritos de caer en sus manos casi. Luego quisieron los pepinos y cebollas. ¡Basta!

       Pedimos a Dios porque así es como Dios quiere que vivimos. Pero siempre buscamos ser contento con lo que Dios nos dé. Hay un exceso que es un pecado, y este exceso es de no hacerse contento con lo que tenemos de las manos de Dios.

       Tenemos que pedir a Dios por lo que queremos, pero también tenemos que buscar la voluntad de Dios para saber que desear.

       A veces Dios nos concede algo que no es lo mejor por nosotros simplemente porque queremos ello. Pero nos concede la cosa aun para demostrarnos nuestra falta de discernimiento en saber qué pedir que tenemos.

       Ilustración: Un niño que quiere muchos dulces, entonces el papa le lleva a una tienda de dulces y le da dulces hasta que se enferma y vomita.

       Ilustración: El rey Midas. Tuvo un deseo, y quiso que todo que toca se cambia a oro. No pudo comer porque la comida se cambio a oro, hasta finalmente tocó a su hija por equivocación y se convirtió a oro también. Lloró por el día cuando no tuvo este poder. No es suficiente obtener lo que deseas, tienes que ser sabio en qué pedir.

       Parte de la obra de Dios en la oración es que refrenamos nuestros deseos y buscamos la voluntad y obra de Dios en nuestras vidas y en las vidas a nuestro mundo.

D.    Dios concede nuestras peticiones en base a nuestra obediencia. Génesis 18:23-32

       ¿Porque Dios no reveló en esta forma sus intenciones a Lot? Porque Lot anduvo lo más cerca del mundo, lo más envuelto en pecado que pudo.

       El juicio de Dios se detiene con la justicia de aun pocos hombres de Dios. (Supongamos que las mujeres piadosas igual.

       Una vida de fidelidad con Dios es lo mejor garantía de tener lo que necesitamos en esta vida, y de tener la mano de Dios protegiéndonos, y es muy probable que Dios nos da lo que es en nuestros corazones y lo que nos hace felices.

E.    Dios no es burlado: Cosechas lo que siembras.

Gálatas 6:7 No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará. 8 Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna. 9 No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos. 10 Así que, según tengamos oportunidad, hagamos bien a todos, y mayormente a los de la familia de la fe.

       Nadie puede engañar a Dios. Si buscamos lo carnal, cosecharemos el juicio de Dios sobre nuestra carnalidad. Si buscamos lo espiritual, cosecharemos la bendición de Dios sobre lo espiritual.

F.     Nuestra vida y carácter son los claves de recibir o no tener en la oración.

La oración no es siempre la respuesta, sino ordenar la vida según la voluntad de Dios.

Santiago 5:16... La oración eficaz del justo puede mucho. 17  Elías era hombre sujeto a pasiones semejantes a las nuestras,  y oró fervientemente para que no lloviese,  y no llovió sobre la tierra por tres años y seis meses. 18  Y otra vez oró,  y el cielo dio lluvia,  y la tierra produjo su fruto.

       eficaz” - de estar en operación, trabajando, de gastar esfuerzo. De trabajar o auxiliar a alguien. De demostrar en operación o activo.

       puede mucho - de ser fuerte, robusto, buena salud o de tener poder. De tener poder para vencer o ganar.

       oró fervientemente - literalmente “oró orando.” Viene del hebreo para intensificar la idea (en español, “fervientemente orando”).

       Dios puede hacer caso a cualquier persona, y generalmente bendice a todos, malos y buenos reciben la lluvia igualmente. Pero el principio es que Dios es más atento (1) a sus hijos, (2) a sus hijos obedientes, (3) a sus hijos más dedicados y entregados y buscando ardientemente a Dios.

III.          Dios no consienta a niños inconstantes.

A.    Importunidad en oración (la Acción).

Importunidad” - orar constantemente con pasión sabiendo con certeza lo que es la voluntad de Dios, persiguiendo esta cosa porque Dios quiere que tu la alcanzas.

Lucas 11:7 y aquél, respondiendo desde adentro, le dice: No me molestes; la puerta ya está cerrada, y mis niños están conmigo en cama; no puedo levantarme, y dártelos? 8 Os digo, que aunque no se levante a dárselos por ser su amigo, sin embargo por su importunidad se levantará y le dará todo lo que necesite.

       Aunque Dios tiene otras razones por no darnos nuestras peticiones, a veces es por que entregamos la batalla fácilmente o no echamos ganas en lo que es bueno para nosotros. Dios cambia nuestra falta de resolución y poca energía.

       Si es malo, Dios detiene nuestra petición por ello.

B.    Fidelidad en atención y servicio (la Base).

Hay dos aspectos a la fe. Primero es de creer en Dios, en Su bondad, y en Su carácter benéfico hacia a nosotros. El segundo aspecto es fidelidad a Dios. La primera parte tiene que ver con el carácter de Dios, y la segunda parte tiene que ver con nuestro carácter hacia a Dios. Lo importante aquí es que fidelidad (Dios a nosotros) es una parte del carácter de Dios, y Su fidelidad debe provocar o crear fidelidad en nosotros hacia a Dios.

Fidelidad” es constancia en lo debido. Somos lo que debe ser un hijo de Dios.

       Fidelidad en nuestra vida cristiana es lo que nos da poder para con Dios en la oración.

Preguntas:

       ¿Eres fiel en tu devoción a Cristo? ¿Lees la Biblia diariamente? ¿Oras diariamente?

       ¿Eres fiel en tu testimonio delante de otros? ¿Te portas a veces como inconverso, incrédulo, o pagano? ¿Usas malas palabras, o dices bromas pesadas indigno de tu Salvador?

       ¿Eres fiel en tu matrimonio? ¿Buscas o permitas pensamientos de infidelidad hasta una persona del sexo opuesto? ¿Cumples con tu deber conyugal? ¿Solteros, esperas a tu pareja?

       ¿Eres fiel en tu familia? ¿Oras por tus hijos? ¿Quitas malas influencias de su vida aun que no quieren esto? ¿Ordenas a tu casa en el camino del Señor?

       ¿Eres fiel con tu relación con tu iglesia? ¿Diezmas y ofrendas de tus ingresos? ¿Asistas todos los servicios de tu iglesia? ¿Apoyas en oración la obra de Dios que hace tu iglesia? ¿Participas en las actividades y ministerio de tu iglesia? ¿Invitas y evangelizas para tu iglesia?

C.    Ardiente amor por Dios. (la Pasión)

Dios no es ciego. Él sí te ve como eres, con todos tus problemas y debilidades. Dios concede peticiones para sus hijos quienes le aman más ardientemente y fielmente.

Hechos 18:25  Este había sido instruido en el camino del Señor;  y siendo de espíritu fervoroso,  hablaba y enseñaba diligentemente lo concerniente al Señor,  aunque solamente conocía el bautismo de Juan.

Romanos 12:11  En lo que requiere diligencia,  no perezosos;  fervientes en espíritu,  sirviendo al Señor;

       fervoroso” o “ferviente” Viene de la palabra de burbujear, como que hace metal liquido. Habla tanto de actividad como de calor intenso.

       No debemos engañarnos. Dios hace más caso a sus hijos que son lo más cerca a su corazón. Esto es solamente visto en la pasión espiritual de nuestras almas por nuestra Salvador.

D.   Dios responde a las lagrimas de oración. (el Motivo)

No somos el papa de Dios. No podemos mandar a Dios a hacer nuestros berrinches. Por el gritar y llorar del niño ningún buen padre concede su berrinche. Dios responde a nuestro triste sobre el pecado y sus efectos y consecuencias en las personas. Dios responde cuando nosotros empezamos a vivir la vida con la vista a ayudar a otros y no todo lo mío.

Salmo 126:5  Los que sembraron con lágrimas,  con regocijo segarán.

       Estas lágrimas son por lo que no es en la voluntad de Dios: Personas inconversas, pecado, vidas echas a perder, la destrucción, dolor, y pena que causa el pecado.

       Oramos con lágrimas para que se haga la voluntad de Dios.

Juan 16:20  De cierto,  de cierto os digo,  que vosotros lloraréis y lamentaréis,  y el mundo se alegrará;  pero aunque vosotros estéis tristes,  vuestra tristeza se convertirá en gozo. 21  La mujer cuando da a luz,  tiene dolor,  porque ha llegado su hora;  pero después que ha dado a luz un niño,  ya no se acuerda de la angustia,  por el gozo de que haya nacido un hombre en el mundo. 22 También vosotros ahora tenéis tristeza;  pero os volveré a ver,  y se gozará vuestro corazón,  y nadie os quitará vuestro gozo.

       Sufrimos, y vemos otros sufrir por los que no obedecen la voluntad de Dios. Pero nuestra tristeza será cambiado a gozo cuando Dios nos revela que somos parte de Dios y Sus planes (el cielo) por esta pasión y tristeza, y la actividad y devoción que nos causó por la gloria de Dios.