| | 51 Problemas Típicos de Sermones por David Cox Mi experiencia: Empecé a predicar alrededor de 1976 en la universidad de Bob Jones. Predico normalmente entre 3 hasta 4 veces en una semana. He oído sermones diarios mientras que estaba en la universidad, y he asistido conferencias de misioneros y de pastores frecuentemente en los Estados Unidos. Lo siguiente son mis observaciones de problemas típicos en sermones. Noto que esto es de mi punto de vista, y para otros con otros gustos, mis "problemas" son los mejores sermones para ellos. (1) No anunciar el texto o referencia - Muchas veces el problema más irritante en un sermón es un pastor que dice rápido la referencia de donde está leyendo tan rápido o en un tono de voz tan bajo que la mayoría no entienden lo que dijo. Recuerda, hay gente grande en la congregación, y sin duda empezaron de tender problemas de oír. (Los jóvenes de hoy son igualmente sordos por la música tan alta que ponen.) Remedio: Repetir las referencias de las citas 2-3 veces antes de leerlo. Hay dos tipos de lecturas bíblicas que quieres hacer: (1) que escuchan y no buscan en su Biblia, y (2) que buscan en su Biblia y leen contigo. Para el primero, no digas la referencia hasta después que lo lees. Lo introduces con "Isaías dice...". Para la segunda, repítalo 2-3 veces, y espera hasta que ves que la mayoría han terminado de buscar. Si tiene reproyector, usa esto para poner los versículos. (2) Lista de abarrotes - Este problema es cuando el predicador lee una lista de referencias. "La Biblia enseña la Trinidad..." con una lista de 10 versículos. Esto está mal primero porque no pueden asimilar la información. ¿Qué quieres que hacen con esta lista? Ni siquiera pueden escribir las citas tan rápido que hablas. Nadie va a tomar tu palabra que todos estos textos apoyan tu punto. Se confunde el sermón con material no importante. Remedio: ¿Es realmente muy importante todos los versículos? Si contestas sí, entonces haz una lista por computadora, imprímelo y haz fotocopias y regálalo a todos. La presentación de material así es por que el predicador no hizo sus tareas en prepararse bien. Tú estudias todos los versículos y luego escojas tú los mejores 1-2 versículos, léalos y explícalos. En cualquiera folleto o libro cristiano, si realmente lees los versículos que mencionan, a veces usan versículos de apoyar un punto que realmente no dice lo que el autor pensó que dice. Esto es un grave problema que se corrija solamente por estudiar bien lo que presentas. (3) De decir herejías, equivocaciones, y mentiras - Yo soy predicador y he oído muchos sermones, y nadie me engaña a mi. Casi todos los pastores y predicadores dicen cosas que son herejías, no bíblicos, equivocaciones, y a veces simplemente mentiras. Cada sermón tiene una vida propia. En explicar tu sermón a tu audiencia, a veces sale afuera de lo que pensaste cuando lo preparaste. Remedio: (1) Siempre prepararte muy bien tu sermón. (2) Después que el sermón es totalmente terminado, predícalo (aun en voz baja o en tu mente) un día antes de dárselo. Este te da oportunidad de corregir los problemas. (3) Escriba todo lo que vas a decir, y NUNCA, NUNCA, NUNCA, sales de lo que tienes escrito. Hay unos pocos expertos en oratorio que pueden hablar por horas sin preparar. Son personas únicas. Tú no eres uno de ellos, te aseguro. Lo más seguro es de hacer un compromiso contigo mismo de tener todo escrito y no vagar nunca. (4) Enredarte en tus palabras y conceptos - Esto normalmente viene por falta de preparación o falta de experiencia en predicar. A veces hay personas que no pueden comunicarse bien. (Hay días, semanas, hasta meses que me parezco imposible de comunicarme con alguien.) Si siempre tiene este problema debe buscar otro línea de trabajo! Si estás llamado, entonces necesitas examinar con paciencia tu forma de pensar y presentar tus pensamientos. Gente que piensa que son inteligentes (o que realmente son) a veces brincan de un concepto al otro como si los demás ya pueden seguirles sin que ellos explican lo que quieren afirmar. Remedio: (1) Lo mejor que puedo sugerir es de ir a una clase de niños y tratar de enseñarles. Este lo mejor entrenamiento que hay. (2) Graba tus sermones, y escucha tu sermón con tu bosquejo varias veces. Cualquier palabra teológica, o palabra larga, complicada, o rara, márcalo. Presumes que tu congregación no sabe o se olvidó de estas palabras y usa palabras cortas, simples, y siempre en su sentido común. (5) El super predicador estudiante - Muchos predicadores no tienen confianza en sí mismo. Predican, pero como faltan esta confianza. Aquí a veces usan términos teológicos, palabras en griego y hebreo (que ellos mismos ni saben), y otras formas de jactar que ellos si saben y los demás no saben. Si estás predicando a otros, es porque alguien piensa que tienes o puedes tener algo que los demás ya no tienen y necesitan. Remedio: Deja de tratar de impresionar a otros. Concéntrate en dos cosas: (1) Qué necesita oír este pueblo. (2) Qué es el mensaje de Dios para este pueblo. Yo he enseñado una clase de griego. Digo a mis estudiantes, "tu iglesia no necesita saber lo que tú sabes de griego. Puedes decir lo necesitas decir por decir así, 'En el idioma original' o 'los comentaristas dicen que esta palabra significa...'" De poner barreras entre tu pueblo y la Biblia por hacerles pensar que ellos no pueden realmente entender las Escrituras sin griego o hebreo es un grave error. Nuestro problema no es falta de conocimiento, sino falta de obediencia. ¿De dónde viene la confianza en el pulpito? Uno no está entreteniendo, no somos cómicos. No es una competencia de popularidad. El predicador bíblico es alguien que es el mensajero de Dios, y tiene que entregar el mensaje que Dios le dio para esta ocasión. Haz tu debido, tu misión. No importa si te gustan después o no, pero tampoco no ofendes a nadie con la manera de entregar el mensaje. Deja que cualquier ofensa que viene, viene entre ellos y Dios, porque rechazan el mensaje de Dios. Si insultas a la congregación por tus palabras o forma de predicar, estorbas la obra de Dios, no la ayudas nada. (6) El malo uso de ilustraciones, cuentos, y bromas - Déjame aventarme en esto. Es un pecado cuando un pastor dice un chiste, broma, o noticia del pulpito para entretener la congregación. He oído predicadores hablar de decir estas cosas para "poner la congregación en buen actitud para el sermón." Si quieres hacer esto, diles de doblar la rodilla y orar una media hora antes que predicas algo. No somos cómicos para entretener a la congregación. Remedio: Hay un principio que nos sirve grandemente. Esto es el tema. El tema habla de lo que quieres comunicar a la congregación. Entonces se brutal con tu material. Lo que no directamente apoya, explica, ilumina este tema, córtalo de tu sermón sin pensar dos veces. Nada "bueno" debe entrar en tu sermón si no tiene un buen propósito por estar allí, y aun la mayor parte de lo que puede estar en este sermón específico tienes que cortarlo. En hacer un buen sermón, necesitamos estudiar mucho, tener mucha material, y luego condensarlo a pura crema. Lo que no es pura crema, quítalo del sermón. Si es bueno, guárdalo para otro sermón, pero cada sermón tiene a fuerzas a ser estrictamente lo que toca este sermón. Recuerda, es mejor no usar ilustraciones que usar algo que no explica (sin no hace más lucida, más clara, entonces hace peor todo, confunda. Es bueno un sermón sin ninguna ilustración. No tienes que usarlas. Si usas una, asegúrate que ilustra tus punto. (6b) Uso de (buen) material ajena del tema - Uno de los problemas con muchos predicadores es que tratan de hacer demasiado en un solo sermón. Cada grupo tiene sus características, y hay iglesias que aguantan mucha carne. Hay otras que se ahogan con poquito. El predicador tiene que medirlo y no dar demasiado.
desde febrero 2006
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