Hace un par de semanas volé por Interjet a la ciudad de Monterrey, donde pasé unos días, para después ir a la ciudad de Austin, en Texas, donde pasé varios días visitando a varias amistades que ahí tengo y que a decir verdad no había visto desde hacia ya mucho tiempo.

Durante mi estancia en Texas, lo que más me gusto fue un museo llamado “The Civil War”, un museo dedicado enteramente a la guerra civil norteamericana, donde tuvieron mas de medio millón de muertos, convirtiéndose ésta en la guerra más sangrienta en toda la historia de Estados Unidos y donde más muertos han tenido, incluyendo aquellos que tuvieron durante las guerras mundiales.

La guerra civil norteamericana fue un enfrentamiento entre los estados del norte y los del sur, donde la esclavitud era la causa principal por la cual había que defender o intentar exterminar por medio de la fuerza y del ingenio militar.

Los estados del norte, cuya capital era Washington D.C., buscaban poner fin a la esclavitud, una institución que llevaba vigente desde que llegaron los colonizadores británicos y se fortaleció mucho con la creación de los Estados Unidos en 1776, aunque George Washington silenciosamente liberó a todos sus esclavos poco antes de morir, algo que era impensable en esos días.

La razón por la cual el presidente Abraham Lincoln tomó la iniciativa de prohibir la esclavitud es debido a que aquella institución iba completamente en contra de la constitución de los Estados Unidos, redactada controversialmente por Thomas Jefferson, quien poseía muchísimos esclavos, aunque era un hombre de un coeficiente intelectual sumamente elevado y es considerado como una de las mentes más brillantes de la historia del mundo.

Por el otro lado, el sur de los Estados Unidos, cuya capital era Richmond Virginia, abogaba totalmente por la continuación de la institución de la esclavitud, ya que para los sureños no era solo un modo de vida que ya estaba en sus huesos, sino que también era su fuente de ingresos más grande, debido a que en el sur se vivía de la exportación de tabaco, café, algodón e índigo a las grandes capitales del mundo y cuyo comercio rivalizaba fuertemente al comercio del lejano oriente y la India, donde también se cultivaban los mismos productos, con la única diferencia que ahí se hacia sin esclavitud, lo que significaba que los patrones ingleses tenían que dar una parte de sus ganancias para pagar a la mano de obra de sus súbditos hindúes.

Una de las razones del norte para lanzarse a esta cruzada humanitaria estaba fundada también en el hecho que los estados de la Unión (Norte) no dependían económicamente de la agricultura, sino de la industria del acero y de la construcción, por lo que la esclavitud no les servía.

Muchas personas se preguntan cómo el norte pudo derrotar al sur con los excelentes oficiales que estos tenían y la respuesta, a grandes rasgos, es que esto fue posible debido a que el norte pudo mantener la guerra en el territorio del sur, lo que los desgastó enormemente.