Standard Jet DBnb` Ugr@?~1y0̝cßFNc76ܜ(x.`? {6߱lC73_y[-|*|6D3f_Љ$g'DeFx -bT4.0dv Y S  Y   Y Y  Y Y  Y  Y  Y   Y u Y o Y n Y z Y 2lY  Y  z Y  pY ConnectDatabaseDateCreateDateUpdate FlagsForeignNameIdLvLvExtraLvModule LvPropName OwnerParentIdRmtInfoLongRmtInfoShortTypeniWWWWYYIdParentIdName        OY@eDeXDeS Y Y Y  Y 2ACMFInheritableObjectIdSIDL|x| |YObjectId Yd`SY  Y dY Y  Y  Y Y  Y ,AttributeExpressionFlagLvExtra Name1 Name2ObjectId Order 0 RY"ObjectIdAttribute -YSY Y Y  Y 0 Y  Y W Y W Y ccolumn grbiticolumnszColumnszObject$szReferencedColumn$szReferencedObjectszRelationshipWWW WWWW WWWW WYYYszObject$szReferencedObjectszRelationshipYv1b N  : k & W  C t/ @@X  @@OJmJLJkQkiQ^JmYdbkWYfkmJL^Qk`kvkJMQk`kvkdL[QMmk`kvkhoQiYQk`kvkiQ^JmYdbkWYfkmdfYMbdmQk`kvkOL  @~  @ @( ( ( ( ( (((((((((((((      d k f  *@*@Topic Notes@)DDD88888886 @@@MSysRelationshipsDDDDDDDDDDB @@MSysQueries88888888886 @@MSysACEs22222222220 @@MSysObjects88888888886 @@MSysDb.........., @@Relationships<<<<<<<<<<: @@Databases44444444442 @@Tables.........., jYNY Y d YID TitleCommentsWW&WWW'WYYIDPrimaryKeyHv1b@ LVAL.{\rtf1\ansi\ansicpg1252\deff0{\fonttbl{\f0\fnil\fcharset0 Georgia;}} {\colortbl ;\red0\green0\blue0;} {\*\generator Riched20 5.40.11.2210;}\viewkind4\uc1\pard\cf1\lang2058\f0\fs22 La Verdadera Esencia del Avivamiento\par \par Por Charles Haddon Spurgeon\par Predicador Bautista del \ldblquote Tabern\'e1culo Metropolitano\rdblquote de Londres\par (1834-1892)\par iglesiareformada.com\par \par Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se glor\'ede. EFESIOS 2:8,9. \par \par \fs16 Nota del Traductor\par Con dolor vemos que much\'edsmas iglesias carecen de la vitalidad necesaria para cumplir con la comisi\'f3n que les fue encomendada por el Se\'f1or y algunas otras est\'e1n siendo arrastradas por un \ldblquote falso avivamiento\rdblquote basado en el emocionalismo. Esta reflexi\'f3n, escrita hace m\'e1s de cien a\'f1os da justo en el clavo con respecto a lo que necesitan las iglesias de Dios y en general los que profesan el Cristianismo.\par \par Alexander Le\'f3n J.\par \fs22\par \par Avivamiento espiritual, La necesidad de la Iglesia.\par \ldblquote Oh Jehov\'e1, aviva tu obra, en medio de los tiempos\rdblquote Habacuc 3:2\par \par La religi\'f3n verdadera es obra de Dios: es pre-eminentemente as\'ed. Si \'c9l fuera a seleccionar de entre sus obras aquella que \'c9l estima m\'e1s, sin duda seleccionar\'eda la verdadera religi\'f3n. \'c9l considera la obra de gracia aun m\'e1s gloriosa que las obras de la naturaleza; y por lo tanto tiene cuidado de que esto sea conocido. As\'ed que si alguien se atreve a negar esto, tendr\'e1 que enfrentarse a repetidos testimonios que demuestran que as\'ed es, que Dios es verdaderamente del autor de Salvaci\'f3n en el mundo y en los corazones de los hombres, y que la religi\'f3n verdadera es el efecto de la gracia, y que es obra de Dios. Creo que el Eterno perdonar\'eda antes el pecado de atribuir la creaci\'f3n del cielo y de la tierra a un \'eddolo, que el pecadLVALo de atribuir las obras de gracia a los esfuerzos de la carne, o a cualquier cosa aparte de Dios mismo. Es un pecado de gran magnitud suponer que hay algo en el coraz\'f3n del hombre aceptable delante de Dios, a excepci\'f3n de aquello que Dios mismo ha creado primero en \'e9l. Cuando se niega la obra de Dios en la creaci\'f3n del sol, se niega una verdad; pero cuando se niega que \'c9l es quien realiza la obra de gracia en el coraz\'f3n, se est\'e1n negando cientos de verdades en una; porque la negaci\'f3n de esta gran verdad, que Dios es el autor del bien en las almas de los hombres, se est\'e1n negando todas las doctrinas que sostienen los grandes art\'edculos de fe, porque si hay algo en nuestras almas que nos puede llevar al cielo es la obra de Dios, y m\'e1s a\'fan, si ha de haber algo de bueno y excelente en Su iglesia, esto es completamente obra de Dios, de principio a fin. Creemos firmemente que es Dios quien despierta el alma que estaba muerta, verdaderamente muerta \ldblquote en delitos y pecados\rdblquote ; que es Dios quien mantiene la vida de esa alma, y Dios quien consuma y perfecciona esa vida ahora y para siempre. No atribuimos m\'e9ritos al hombre, solo a Dios. No nos atrevemos ni por un momento a concebir que hay m\'e9todos y medio que se puedan utilizar, excepto la obra de Dios, quien es el Alfa y la Omega, todo es del Se\'f1or. En consecuencia pensamos que hacemos lo correcto al aplicar la obra de la gracia divina, tanto en el coraz\'f3n como en la iglesia; y entonces no encuentro otro texto m\'e1s apropiado para el tema que tratamos que este: \ldblquote\'a1Oh, Jehov\'e1, aviva tu obra!\rdblquote\par \par Primero, amados, confiando en que el Esp\'edritu de Dios me ayudar\'e1, me dedicar\'e9 a aplicar el texto a nuestra alma de forma personal, y luego al estado de la iglesia en forma extensa, porque de cierto necesita que el Se\'f1or avive Su obra en media de ella.\par \par I. Primero entonces a NOSOTROS MISMOS. Debemos empezar en el hogar. Muy frecuentemente queremos castigar LVALa la iglesia, cuando la disciplina deber\'eda ser puesta sobre nuestros propios hombros. Vestimos a la iglesia como a un reo, la llevamos a juicio y queremos ejecutar sentencia sobre ella; le amarramos las manos, y despellejamos su temblorosa carne \endash encontrando faltas en ella cuando no la hay, y magnificando sus peque\'f1os errores; cuando nosotros con demasiada frecuencia olvidamos los nuestros. Entonces, empecemos con nosotros mismos, recordando que somos parte de la iglesia, y que nuestra propia necesidad de avivamiento personal es la causa en gran medida del avivamiento en la iglesia en mayor escala.\par \par Ahora, yo responsabilizo directamente a la gran mayor\'eda de los Cristianos profesos \endash y me responsabilizo a m\'ed mismo tambi\'e9n \endash con la necesidad de un avivamiento de piedad en estos d\'edas. Creo que la gran masa de Cristianos en esta edad necesitan un avivamiento, y mis razonamientos son estas:\par \par En primer lugar, miremos la conducta y conversaci\'f3n de muchos de los que profesan ser hijos de Dios. Es muy da\'f1ino para un hombre que ocupa el sagrado lugar de un p\'falpito adular a sus oyentes, y por lo tanto no har\'e9 tal cosa. La evidencia la tienen ustedes que se unen con iglesias Cristianas, y en la pr\'e1ctica van contra su profesi\'f3n de fe.\par \par Se ha vuelto muy com\'fan en estos d\'edas unirse a una iglesia; ir donde se encuentren Cristianos profesos y sentarse a la mesa del Se\'f1or, ya sea aqu\'ed o all\'e1; pero \'bfhay menos enga\'f1os de los que hab\'eda antes? \'bfSe cometen menos fraudes? \'bfSe nota un mayor grado de moralidad? \'bfSer\'e1 que los vicios ya casi se han eliminado? No, no es esto lo que vemos. Esta \'e9poca es tan inmoral como cualquier otra anterior a ella; todav\'eda hay mucho pecado, aunque talvez est\'e9 tapado o escondido. La parte externa del sepulcro puede ser que est\'e9 m\'e1s blanca; pero por dentro; los huesos est\'e1n tan carcomidos como antes. Aquellos hombres que, en las revistas populares nos presenLVALtan una imagen de la vida en Londres, no tienen por qu\'e9 modificar la verdad, podemos creerles \endash no tienen motivo para mentir; Y la imagen que nos dan con respecto a la moralidad de esta gran ciudad es devastadora. Est\'e1 llena de criminales, llena de pecado; y digo que si todas las profesiones de fe que se hacen en Londres fueran verdaderas, no habr\'eda lugar para tantos lugares imp\'edos como lo hay; no podr\'eda ser de ning\'fan modo. Hermanos m\'edos esto es conocido de todos, y el que lo niegue hablar\'eda con falsedad, ya que lamentablemente no es garant\'eda suficiente para medir la honestidad de un hombre el hecho de que pertenece a una iglesia, como deber\'eda de ocurrir. Esto es algo dif\'edcil de reconocer para los ministros Cristianos, pero si no lo decimos nosotros, y si los amigos no lo dicen, los enemigos lo har\'e1n; y es preferible que hablemos la verdad entre nosotros, y que se sepa que nos avergonzamos de esta situaci\'f3n, que los de afuera se enteren que negamos lo que deber\'edamos reconocer. Oh, se\'f1ores, las vidas de muchos miembros de iglesias Cristianas proporcionan una grave causa para sospechar que no hay nada de bondad en ellas! \'bfPor qu\'e9 ese af\'e1n por conseguir dinero? \'bfPor qu\'e9 esa avaricia y codicia? \'bfPor qu\'e9 ese deseo de seguir el estilo y las maneras de un mundo malvado? \'bfPor qu\'e9 ese olvido de las necesidades de los pobres, ese mal trato a los obreros, y cosas similares, - Si los hombres son lo que profesan ser? Dios en el Cielo sabe que lo que estoy hablando es cierto, y much\'edsimos aqu\'ed lo saben tambi\'e9n. Si fueran Cristianos al menos deber\'edan anhelar el avivamiento; si es que hay vida en ellos, es solo una chispa que debe estar cubierta por montones de ceniza; tendr\'e1n que atizarla, Ay! Y tambi\'e9n necesita removerse, para ver si, felizmente, algunas de las cenizas se apartan y la chispa puede encender. La iglesia quiere avivamiento en las personas de sus miembros. Los miembros de iglesias Cristianas no son ya lo quLVALe una vez fueron. Ahora est\'e1 de moda ser religioso; ya no hay persecuci\'f3n como antes; y... Ah! Bueno ya casi lo dije: las puertas de la iglesia parece que tambi\'e9n fueron quitadas con la persecuci\'f3n. La iglesia est\'e1, con pocas excepciones, del todo sin puertas; sus hijos vienen y van, salen y entran, del mismo modo como entran y salen de la Catedral de San Pablo, y lo hacen un lugar de paso, en vez de considerarla un lugar sagrado, santificado al Se\'f1or, y para la excelencia de la tierra, en el cual Dios tiene su deleite. Si este no es su caso personal, entonces no tiene de qu\'e9 arrepentirse, ni tiene que confesar su pecado, pero si esta es su situaci\'f3n, Oh, hum\'edllese bajo la poderosa mano de Dios; p\'eddale que lo pruebe y lo lleve a cuentas, y si usted no es su hijo que le ayude a renunciar a su profesi\'f3n falsa, para que no sea su rid\'edcula vestimenta de muerte, su ropa de gala barata para ir al infierno. Si usted es Suyo, p\'eddale que le d\'e9 m\'e1s gracia, de modo que puede renunciar a la falsedad y a las necedades, y volverse a \'c9l con verdadero prop\'f3sito de coraz\'f3n, como efecto de una piedad avivada en su alma.\par \par En los casos donde la conducta y la profesi\'f3n de los Cristianos es consistente, perm\'edtanme hacer una pregunta, \'bfNo es cierto que la conversaci\'f3n de muchos profesores de Biblia nos hace dudar del fruto de su piedad, o al menos nos impulsa a orar para que su piedad sea avivada? \'bfHan notado la conversaci\'f3n de muchos que se llaman a s\'ed mismos Cristianos? Podr\'edamos vivir con ellos desde el primero de enero hasta el final de diciembre, y nunca tendr\'edamos queja de que hablan mucho de religi\'f3n, porque ni siquiera la mencionan. Escasamente mencionan el nombre del Se\'f1or. En la tarde del d\'eda del Se\'f1or se habla de sobre de los ministros de la iglesia, se les encuentran faltas tanto a este como a aquel, y se hacen toda clase de conversaciones, que podr\'edan llamarse \ldblquote religiosas\rdblquote , porque tienenLVAL que ver con lugares religiosos. Pero \'bfhablan alguna vez los que van a las iglesias, de lo que se dijo y se hizo, y de lo que el ministro sufre por el reba\'f1o? \'bfRecibe usted alguna vez el saludo de su hermano que le dice: \ldblquote Amigo, \'bfc\'f3mo prospera tu alma?" Cuando entramos en la casa de nuestros hermanos, \'bftenemos el inter\'e9s principal de hablar de la verdad de Dios? \'bfPiensan que Dios se asomar\'e1 desde el Cielo para escuchar la conversaci\'f3n de su iglesia, como est\'e1 escrito que \ldblquote El Se\'f1or se inclin\'f3 y oy\'f3, y fue escrito un libro en memoria para aquellos que temen a Jehov\'e1 y que meditan en su nombre?" Yo declaro solemnemente, porque lo he observado detenidamente, y creo que imparcialmente, que la conversaci\'f3n de los Cristianos, aunque no se puede tachar de inmoral, s\'ed se puede tachar por su calidad de Cristianismo. Hablamos muy poco de nuestro Se\'f1or y Due\'f1o. La palabra \ldblquote sectarios\rdblquote ha calado tanto en medio nuestro, que no podemos mencionar a Cristo, para no ser tachados de sectarios. Yo soy un sectario entonces, y espero serlo hasta el d\'eda que muera, y me glor\'edo en ello; porque no puedo entender c\'f3mo, en nuestros d\'edas, un hombre puede ser un Cristiano, verdadera y sinceramente, sin siquiera intentar merecer para s\'ed mismo este t\'edtulo. \'bfPor qu\'e9 no hablamos de esta doctrina? Porque es posible que otros no crean as\'ed, o a\'fan nieguen estas verdades; y preferimos la comodidad de conversaciones en las cuales todos estamos de acuerdo, y estos t\'f3picos ser\'e1n pues cosas mundanas y no espirituales. \'bfNo es esto cierto? \'bfY no es un triste pecado de nuestra parte, que tengamos que estar orando: \ldblquote Se\'f1or, aviva tu obra en mi alma, para que mi conversaci\'f3n sea m\'e1s semejante a la de Cristo, sazonada con sal, y dirigida por el Esp\'edritu Santo\rdblquote ?\par \par A\'fan una tercera observaci\'f3n. Hay algunos cuya conducta es todo lo que podr\'edamos desear, su conversaci\'fLVAL3n es en gran parte relacionada con el evangelio, tiene sabor a la verdad; pero a\'fan ellos han de confesar una tercera responsabilidad o culpa, la cual con dolor cargo sobre m\'ed mismo; cual es, que hay muy poca comuni\'f3n real con Cristo Jes\'fas. Si por la gracia de Dios hemos sido capacitados para mantener una conducta tolerablemente consistente, y no se nos puede culpar de algo, cu\'e1nto tenemos que llorar por nosotros mismos, por falta de aquella santa comuni\'f3n con Jes\'fas que es la verdadera marca de un verdadero hijo de Dios, hermanos m\'edos. Perm\'edtanme preguntarles: \'bfHace cu\'e1nto que han experimentado una visita de Jes\'fas en la intimidad, de manera que puedan decir, \ldblquote Mi amado es m\'edo, y yo soy Suyo, \'c9l apacienta en medio de los lirios?\rdblquote \'bfHace cu\'e1nto que \ldblquote\'e9l le llev\'f3 a la casa del banquete, y su bandera sobre usted fue amor?\rdblquote Talvez algunos de ustedes puedan decir, \ldblquote Esta ma\'f1ana le vi; contempl\'e9 su rostro con alegr\'eda, y fui alentado con su faz\rdblquote . Pero temo que la mayor parte tendr\'e1 que decir, \ldblquote Ah, se\'f1or, por meses he estado sin recibir el brillo de su rostro.\rdblquote \'bfQu\'e9 han estado haciendo entonces? Y \'bfcu\'e1l ha sido el camino que han estado llevando? \'bfHan gemido entonces cada d\'eda? \'bfHan llorado cada minuto por ser esto as\'ed? \ldblquote No!\rdblquote Y deber\'edan haberlo hecho. No puedo entender c\'f3mo nuestra piedad puede brillar de forma alguna, si no vemos la luz de Cristo y seguimos contentos como si nada. S\'ed es posible que los Cristianos pierdan a veces la comuni\'f3n con Jes\'fas; la conexi\'f3n entre ellos mismos y Cristo puede afectarse severamente a veces, en cuanto a lo que los sentimientos les dictan; pero ellos han de lamentar y llorar esta p\'e9rdida de comuni\'f3n con Dios. \'a1C\'f3mo puede ser! \'bfEs Cristo tu Hermano, y vive \'c9l en tu casa, y no has pasado tiempo en conversaci\'f3n verdadera con \'c9l? Me parece que hay poco amLVALor entre t\'fa y tu Hermano, puesto que no has tomado el tiempo para compartir con \'c9l en todo este tiempo. \'a1C\'f3mo puede ser! \'bfEs Cristo el esposo de su iglesia, y no tiene ella comuni\'f3n con \'c9l? Hermanos m\'edos, no quiero condenarlos, no quiero juzgarlos, pero por favor dejen que su misma conciencia hable dentro de ustedes. Mi conciencia hablar\'e1 y as\'ed debe hablar la de ustedes. \'bfNo nos hemos olvidado de Cristo? \'bfNo hemos vivido demasiado sin tomarlo en cuenta? \'bfNo hemos estado bien contentos con el mundo, en vez de tener deseo por Cristo? \'bfNo hemos sido todos nosotros esa oveja querida, que ha bebido de la copa de su amo y se ha alimentado de su mesa? Entonces, \'bfc\'f3mo es que preferimos irnos a alimentarnos lejos a las monta\'f1as, en vez de venir al hogar? Me temo que muchos de los pesares de nuestro coraz\'f3n provienen de nuestra falta de comuni\'f3n con Jes\'fas. No muchos de nosotros somos la clase de hombres que, al vivir cerca de Jes\'fas, conocen sus secretos. Oh! No; vivimos tan lejos de la luz de su rostro; y tan felices lejos de \'c9l. Hagamos pues juntos esta oraci\'f3n, porque estoy seguro de que la necesitamos en alguna medida: \ldblquote O Jehov\'e1, aviva tu obra!\rdblquote Ay! Pero me parece escuchar por ah\'ed a alg\'fan profesor decir: \ldblquote se\'f1or, yo no necesito ning\'fan avivamiento en mi coraz\'f3n; soy todo lo que quiero ser\rdblquote . \'a1Arrod\'edlllense hermanos m\'edos! \'a1Doblen sus rodillas por el que as\'ed piense! \'c9l es el que necesita m\'e1s oraci\'f3n de todos. Dice que no necesita avivamiento en su alma; pero necesita un avivamiento en su humildad, en cualquier medida. Si supone que \'e9l es todo lo que debe ser, y reconoce que es todo lo que quisiera ser, entonces su noci\'f3n del Cristianismo es bastante pobre, o de lo que debe ser un Cristiano, adem\'e1s de ideas muy inadecuadas de s\'ed mismo. Porque los que est\'e1n en mejor condici\'f3n espiritual, a\'fan as\'ed desean avivamiento, y reconocen su situaci\'f3n LVALy gimen por ella.\par \par Ahora que creo que he argumentado con suficientes pruebas mi queja; perm\'edtanme notar en el texto algo que todos nosotros tenemos. No solo hay mal impl\'edcito en las palabras \endash \ldblquote O Jehov\'e1, aviva tu obra\rdblquote ; m\'e1s bien es evidente. Habacuc sab\'eda c\'f3mo clamar. Oh Jehov\'e1, dec\'eda \'e9l, \ldblquote aviva tu obra!\rdblquote , Ah, y hay muchos de nosotros que queremos ver avivamiento, pero pocos de nosotros tenemos un verdadero sentimiento de necesidad por \'c9l. Es una bendita marca de la vida interior, cuando sabemos c\'f3mo lamentar nuestro alejamiento del Dios viviente. Es f\'e1cil encontrar por cientos, a los que se han apartado, pero con dificultad hallamos a los que de verdad lamentan haberse alejado. El verdadero creyente, sin embargo, cuando se da cuenta que necesita avivamiento, no se sentir\'e1 feliz; sino que comenzar\'e1 esa continua e incesante necesidad de clamar a Dios, el cual finalmente escuchar\'e1, y traer\'e1 la bendici\'f3n del avivamiento sobre \'e9l. Este creyente no parar\'e1 durante d\'edas y noches, no tendr\'e1 descanso, siempre clamando \ldblquote\'a1Oh, Jehov\'e1, aviva tu obra!\rdblquote\par \par Perm\'edtanme mencionar algunos tiempos de clamor, que siempre ocurrir\'e1 al Cristiano que necesita avivamiento. Estoy seguro de que clamar\'e1 siempre, cuando mire lo que el Se\'f1or ha hecho en su vida desde antes. Cuando medite en los montes Mizar y Herm\'f3n, aquellos lugares donde el Se\'f1or se le ha aparecido, diciendo, \ldblquote Con amor eterno te he amado\rdblquote , estoy seguro de que el Cristiano no puede recordar esas \'e9pocas sin derramar l\'e1grimas. Si es lo que debe ser como Cristiano, o si piensa que no est\'e1 en una correcta condici\'f3n, siempre llorar\'e1 al recordar el amor bondadoso de Dios que le ha sido mostrado en el pasado. Oh, siempre que el alma ha perdido la comuni\'f3n con Jes\'fas, no puede soportar recordar los \ldblquote carruajes de Aminadab\rdblquote ; no puede pensar en \ldbLVALlquote la casa del banquete\rdblquote , porque hace tiempo que no ha estado all\'ed; y cuando piensa en ello ha de decir,\par \par \ldblquote Las horas de paz que entonces disfrut\'e9,\par cu\'e1n dulce memoria a\'fan guardan.\par Pero han dejado un vac\'edo doloroso\par Que el mundo jam\'e1s podr\'e1 llenar\rdblquote\par \par Cuando escucha un serm\'f3n que se relaciona con la gloriosa experiencia del creyente que est\'e1 en estado saludable, querr\'e1 tapar sus o\'eddos y decir, \ldblquote Ah! Esa fue mi experiencia una vez; pero aquellos d\'edas felices han pasado. El sol se ha puesto; aquellas estrellas que una vez alumbraron mi oscuridad se han ido; Oh! Si yo pudiera sostenerlo de nuevo; Oh! Si yo pudiera ver su rostro una vez m\'e1s!; Oh! Anhelo aquellas dulces visitas de lo alto; Si esta es tu situaci\'f3n, te sentar\'e1s por los r\'edos de Babilonia y llorar\'e1s. Llorar\'e1s al recordar cuando sub\'edas a Si\'f3n \endash cuando el Se\'f1or era precioso para ti, cuando \'c9l llenaba tu coraz\'f3n de la plenitud de Su amor. Aquellos tiempos ser\'e1n tiempos de clamor, cuando recuerdes \ldblquote las l\'e1grimas en la mano derecha del Alt\'edsimo\rdblquote .\par \par Tambi\'e9n, para un Cristiano que desea avivamiento, las ordenanzas ser\'e1n momentos de clamor. Subir\'e1 a la casa de Dios; pero dir\'e1 cuando salga, \ldblquote Ah! Qu\'e9 cambio tan terrible! Antes iba con la muchedumbre que guarda el d\'eda del Se\'f1or y lo santifica como precioso. Al elevar las canciones mi alma ten\'eda alas, y arriba sub\'eda teniendo su nido en las estrellas; cuando se ofrec\'eda la oraci\'f3n, yo pod\'eda decir con devoci\'f3n, \lquote Am\'e9n\rquote ; pero ahora, el predicador da el serm\'f3n como antes, mis hermanos se edifican como antes; pero el serm\'f3n me parece seco, sin sentido. No est\'e1 la falta en el predicador, la falta est\'e1 en m\'ed mismo. El himno es el mismo \endash la misma dulce melod\'eda, como armon\'eda pura; pero mi coraz\'f3n est\'e1 pesado; las cuerdas de mi arpa se LVALhan reventado, y no puedo cantar\rdblquote ; y aqu\'e9l Cristiano volver\'e1 a los benditos medios de gracia, suspirando y sollozando, porque sabe que desea avivamiento. De forma espec\'edfica, en la Cena del Se\'f1or pensar\'e1, cuando se siente a la mesa, \ldblquote Oh! Qu\'e9 bellas temporadas tuve aqu\'ed antes! Al partir el pan y beber el vino que mi Se\'f1or me presenta.\rdblquote A\'f1orar\'e1 los tiempos en que su alma era llevada como al s\'e9ptimo cielo y se convert\'eda la casa verdaderamente en \ldblquote casa de Dios y puerta del cielo\rdblquote . Pero ahora, dice, \ldblquote es pan, solo pan seco para m\'ed; es vino, vino sin sabor, sin dulzura alguna del para\'edso en \'e9l; Bebo, pero en vano. No estoy pensando en mi Cristo. Mi coraz\'f3n no se levanta; mi alma no eleva pensamientos como deber\'eda acerca del \'c9l!\rdblquote y entonces el Cristiano comenzar\'e1 a clamar de nuevo \endash \ldblquote Oh, Jehov\'e1, aviva tu obra!\rdblquote\par \par Pero no los detendr\'e9 m\'e1s en este asunto. A aquellos entre ustedes que saben que son de Cristo, pero sienten que no est\'e1n en la condici\'f3n que desean, porque no le aman lo suficiente, y no tienen aquella fe en \'c9l que deser\'edan tener, solo les preguntar\'eda: \'bfSe lamenta usted de esto? \'bfPuede clamar ahora? Cuando siente que su coraz\'f3n est\'e1 vac\'edo - \'bfse trata de un vac\'edo que duele? Cuando siente que sus ropas est\'e1n sucias - \'bfpuede lavarlas con sus l\'e1grimas? Cuando piensa que su Se\'f1or se ha ido - \'bflevanta usted la bandera negra del duelo y grita, \ldblquote Oh, mi Jes\'fas! Oh, mi Jes\'fas! No me dejes? Si no hace esto, entonces le exhorto a que lo haga. H\'e1galo, h\'e1galo; y quiera el Se\'f1or darle la gracia para continuar haci\'e9ndolo, hasta que venga el momento en que su alma reviva.\par \par Y recuerde, en \'faltimo lugar, con respecto a este punto, que el alma, cuando de verdad es tra\'edda a reconocer su propio estado, por causa de su alejamiento de Dios, nunca disfrutar\'e1 a menLVALos que clame y se vuelva en oraci\'f3n y ruego, y hasta que no ore como estamos diciendo: \ldblquote Oh, Jehov\'e1, aviva tu obra\rdblquote . Algunos de ustedes dicen talvez, \ldblquote s\'ed se\'f1or, siento mi necesidad de avivamiento, y tengo la intenci\'f3n de comenzar esta tarde, en cuanto salga de aqu\'ed, de revivir mi alma\rdblquote NO lo diga, y, sobre todo, no trate de hacerlo, porque nunca lo lograr\'e1. No tome decisiones con respecto a lo que va a hacer; sus buenos prop\'f3sitos van a quebrarse en cuanto los formule, y sus prop\'f3sitos mal logrados solo servir\'e1n para aumentar el n\'famero de sus pecados. Yo les exhorto, en vez de tratar de avivar sus propias almas, r\'edndanse en oraci\'f3n. No digan, \ldblquote Me voy a avivar\rdblquote , m\'e1s bien clamen \ldblquote Oh, Se\'f1or, aviva tu obra!\rdblquote Y d\'e9jenme decirles esto con toda solemnidad, ustedes nunca se habr\'edan percatado de la triste situaci\'f3n de sus almas y de cu\'e1nto se han alejado de Dios, hasta que ustedes mismos hablen de la necesidad personal de avivamiento. Un soldado herido en batalla no se cura a s\'ed mismo sin tener medicina, ni va a un hospital por s\'ed mismo cuando ha sido herido en la batalla. Esto es lo mismo que pensar que usted se puede reavivar a s\'ed mismo sin la ayuda de Dios. Te advierto que no lo intentes, no busquen hacer cosa alguna para reavivar sus almas, hasta que hayan reconocido que lo primero que se debe hacer es dirigirse al Se\'f1or en humilde oraci\'f3n suplicando Su poder \endash si usted no ha clamado \ldblquote Oh, Jehov\'e1, aviva tu obra\rdblquote\par Recuerde, es Aquel que primero le dio vida, el mismo que lo puede mantener con vida; y Aquel que lo ha mantenido con vida ha de restaurar su vida tambi\'e9n. Aquel que lo ha preservado de caer en el fondo del abismo, cuando sus pies casi han resbalado, es el \'fanico que puede ponerlo sobre la roca, y establecerte con seguridad. Comience, entonces, por humillarse renunciando a toda forma de auto-confianza o esperanza dLVALe reavivarse a s\'ed mismo como Cristiano, en vez de esto, hay que empezar con firme oraci\'f3n y sincera s\'faplica delante de Dios: \ldblquote Oh, Se\'f1or, lo que yo no puedo hacer, hazlo t\'fa! Oh, Jehov\'e1, aviva tu obra!\rdblquote\par \par II. Y ahora seguir\'e9 con la segunda parte del asunto, sobre el cual debo ser m\'e1s breve. En LA IGLESIA MISMA, vista como un cuerpo, esta plegaria debe ser un solemne e incesante ruego: \ldblquote Oh, Jehov\'e1, aviva tu obra!\rdblquote\par \par En la era presente hay un triste descenso en la vitalidad de la piedad. Esta edad se ha vuelto la edad de las formas, en vez de la edad de la vida. Volvamos unos cien a\'f1os atr\'e1s cuando se puso la primera piedra para construir este edificio donde adoramos a Dios. Eran los d\'edas de la vida divina, y del poder, enviado de lo alto. Dios revisti\'f3 a Whitefield de poder: \'e9l predicaba con una majestad y una fuerza que pocos ser\'edan capaces de reproducir; no porque fuera \'e9l algo en s\'ed mismo; sino porque Su Amo le dio estos dones. Despu\'e9s de Whitefield vinieron varios grandes y santos hombres. Pero ahora, se\'f1ores, hemos ca\'eddo en los malos tiempos. Ya casi no hay hombres en este mundo; ya casi no quedan. Casi no tenemos hombres en nuestro gobierno que manejen las pol\'edticas correctamente y casi tampoco con respecto a la religi\'f3n. Tenemos quienes realizan las tareas, y de forma externa todo parece seguir la forma antigua, pero los hombres que se atrev\'edan a ser singulares, es decir singulares en el sentido de que quer\'edan hacer lo correcto y aborrec\'edan la impiedad, ya casi no se ven. En comparaci\'f3n con la era puritana, \'bfd\'f3nde est\'e1n nuestros maestros en Biblia y rectores? Aquellos Howes, aquellos Charnocks. \'bfPodr\'edamos juntar tantos nombres como antes que se pod\'edan listar m\'e1s de cincuenta a la vez? No lo intentar\'eda. Tampoco podr\'edamos traer aquella galaxia de gracia y talento que sigui\'f3 a Whitefield. Pensemos en Rowland Hill, Newton, Toplady, DoddridgLVALe, y tantos otros que no habr\'eda tiempo de mencionar. Se han ido, se han ido; Sus venerables cenizas duermen en el polvo, y d\'f3nde est\'e1n sus sucesores? Preguntemos \'bfD\'f3nde? Y el eco nos responder\'e1 \'bfD\'f3nde? No hay ninguno. Sucesores de estos hombres, \'bfd\'f3nde est\'e1n? No los ha levantado Dios aun, y si lo ha hecho, no los hab\'e9is encontrado. Hay predicaci\'f3n, y \'bfqu\'e9 es esto? \ldblquote Oh, Se\'f1or, ayuda a tu siervo a predicar, y ens\'e9\'f1ale por medio del Esp\'edritu lo que debe decir.\rdblquote Luego se lee el serm\'f3n. Un insulto al Alt\'edsimo Dios! Tenemos predicaciones pero de esta clase. Esto no es predicaci\'f3n. Esto es hablar muy bonito y muy finamente, con gran elocuencia, digamos en el sentido mundanal, pero \'bfd\'f3nde est\'e1 la predicaci\'f3n verdadera, como la de Whitefield? \'bfHan le\'eddo alguna vez alguno de sus sermones? Ustedes no lo considerar\'edan elocuente; m\'e1s bien sus expresiones eran rudas, frecuentemente parec\'edan desconectadas; y se dice mucho de la forma en que declamaba; lo cual caracterizaba en gran parte su discurso. Pero, \'bfd\'f3nde estaba su elocuencia? No en las palabras que usted puede leer, sino en el tono en que las dec\'eda, en la sinceridad con que las expresaba, en las l\'e1grimas que siempre corr\'edan por sus mejillas, en el derramamiento de su alma mientras predicaba. La raz\'f3n de su elocuencia radicaba en el significado de las palabras. \'c9l era elocuente, porque hablaba de coraz\'f3n \endash desde la profundidad del alma. Podemos notar que cuando hablaba de verdad cre\'eda lo que dec\'eda. No predicaba por contrato, como una m\'e1quina, sino que predicaba lo que sent\'eda que era la verdad, y lo que no pod\'eda dejar de predicar. Si le escuchaban predicar, pod\'eda notarse que si este hombre no predicara se morir\'eda, porque lo hac\'eda como si fuera una necesidad imperante para \'e9l, y con todas sus fuerzas \'e9l llamaba a los hombres diciendo: \ldblquote Ven, Ven!, Ven a Jesucristo, y cree en \'c9l!LVAL \rdblquote Ahora, esto es lo que falta en nuestro tiempo. \'bfD\'f3nde? \'bfD\'f3nde est\'e1 la pasi\'f3n? No la encontramos ni en el p\'falpito ni en las bancas, en la medida que la deseamos; y es una triste, triste edad, cuando se mofan de la pasi\'f3n por el evangelio, y cuando el verdadero celo que deber\'eda caracterizar al p\'falpito se considera simple emoci\'f3n o fanatismo. Pido a Dios que nos hiciera tales fan\'e1ticos aunque el resto de la gente se burle y despreciara nuestro entusiasmo. Consideramos el mayor fanatismo de este mundo dirigirse al infierno, el mayor entusiasmo de esta tierra el amor al pecado en vez de a la justicia; y no consideramos ni fan\'e1ticos ni emocionales a aquellos que buscan obedecer a Dios antes que a los hombres, y seguir a Cristo en todos sus caminos. Repetimos entonces, que una triste prueba de que la iglesia necesita avivamiento es la ausencia de esa pasi\'f3n ardiente que alguna vez se ve\'eda en los p\'falpitos Cristianos.\par \par La ausencia de sana doctrina es otra prueba de la necesidad de avivamiento. \'bfSaben a qui\'e9nes llaman Antinomianos ahora? \'bfA qui\'e9nes tildan de \ldblquote hipers?\rdblquote \'bfDe qui\'e9nes se burlan y rechazan por considerarlos con error en su fe? \'bfPor qu\'e9 lo que antes se llamaba \ldblquote ortodoxo\rdblquote ahora se trata como herej\'eda? Podemos retroceder a los d\'edas de los padres Puritanos, a los art\'edculos que alguna vez abraz\'f3 la Iglesia de Inglaterra, a la predicaci\'f3n de Whitefield, y podemos decir que esa predicaci\'f3n, es la que amamos; y las doctrinas que fueron antes proclamadas. Pero como escogimos proclamarlas ahora tambi\'e9n, somos considerados extra\'f1os y raros; y la raz\'f3n es que la sana doctrina ha deca\'eddo en gran manera. Veamos c\'f3mo empez\'f3 el descenso: Primero que todo, aunque las verdades fueron cre\'eddas, los \'e1ngulos fueron suprimi\'e9ndose. El ministro cre\'eda en la elecci\'f3n, pero no utilizaba esa palabra, por temor de que el di\'e1cono sentado en aquellLVAL!a banca se fuera a incomodar. Cre\'eda que todos los hombres estaban perdidos, pero no lo anunciaba positivamente porque si lo hac\'eda, hab\'eda una dama en desacuerdo, - y ella hab\'eda dado tanto para la capilla \endash podr\'eda ser que no volviera a la iglesia; as\'ed que mientras \'e9l s\'ed cre\'eda esta verdad, y la anunciaba en cierto sentido, trataba de pulir estas \'e1speras esquinas un poquito. Al final se lleg\'f3 a esto. Los ministros dec\'edan, \ldblquote Creemos estas doctrinas, pero no consideramos que sea apropiado predicarlas a la gente. Dijeron: \ldblquote Es verdad, las grandes doctrinas de la Gracia, fueron predicadas por Cristo, por Pablo, por Agust\'edn, por Calvino, y hasta esta era por sus sucesores, y son ciertas, pero es mejor evitarlas \endash hay que tratarlas con mucho cuidado; son muy elevadas y peligrosas, y es mejor no predicar de eso; aunque creemos que es verdad, no nos atrevemos a predicarlas. Despu\'e9s de eso vino algo a\'fan peor. Dijeron para s\'ed mismos, \ldblquote Bueno, si estas doctrinas no se deben predicar, talvez no sean tan verdaderas\rdblquote ; y luego otro paso m\'e1s y rehusaron por completo predicarlas. No lo dijeron expresamente, talvez, pero lo dec\'edan, pero insinuaban que estas doctrinas de la gracia no eran tan verdaderas, y como si los que s\'ed las cre\'edamos fu\'e9ramos los intrusos, \ldblquote nos echaron de la sinagoga\rdblquote . As\'ed que pasaron de mal a peor; y si ustedes leen el est\'e1ndar seg\'fan los maestros en divinidad de esta \'e9poca, y lo comparan con el est\'e1ndar seg\'fan los maestros en divinidad de los d\'edas de Whitefield, se dar\'e1n cuenta de que no concuerdan. Ahora tenemos una \ldblquote nueva teolog\'eda\rdblquote . \'bfNueva Teolog\'eda? \'bfPor qu\'e9? Es una teolog\'eda que ha destronado a Dios y ha puesto al hombre en el trono, una doctrina de hombres, y no la doctrina del Dios Eterno. Necesitamos un avivamiento de sana doctrina una vez m\'e1s en medio de la tierra.\par \par Y la iglesia en general, eLVAL"s posible, que necesite una avivamiento de real compromiso en sus miembros. Todav\'eda no somos los hombres de Dios que podemos pelear Sus batallas. Todav\'eda no tenemos la entrega, el celo, que antes ten\'edan los hijos de Dios. Nuestros ancestros fueron hombres de roble, hombres de sauce. Nuestro pueblo, \'bfd\'f3nde est\'e1 nuestro pueblo? Son fuertes en doctrina cuando andan con hombres fuertes en doctrina; pero d\'e9biles y titubeantes cuando andan con otros, y cambian tan frecuentemente a como cambian de compa\'f1\'eda; a veces dicen una cosa, y a veces dicen otra. No son hombres que pudieran ir a la hoguera a morir; no son hombres que saben c\'f3mo morir diariamente para estar listos a enfrentar la muerte cuando se presente. Echemos un vistazo a nuestras reuniones de oraci\'f3n, con algunas excepciones aqu\'ed y all\'e1. Usted entra, habr\'e1n seis mujeres; y si acaso suficientes miembros para hacer cuatro oraciones. M\'edrelos. Se llaman reuniones de oraci\'f3n; reuniones de evasi\'f3n deber\'edan ser llamadas, porque la mayor\'eda no asiste, sino que las evitan. Y tambi\'e9n son pocos los que concurren a las reuniones de compa\'f1erismo, u otras reuniones que tienen el prop\'f3sito de ayudarnos unos a otros en el temor del Se\'f1or. \'bfC\'f3mo es la asistencia a estas reuniones en cualquiera de nuestras capillas en Londres? Se dar\'e1 cuenta que son una o dos capillas las que mantienen estas reuniones. Ah! Amigos m\'edos, son tan pocos los que van, que juntando los de todas las iglesias, una o dos capillas en todo Londres ser\'eda suficiente para acomodarlos. No tenemos entrega, no tenemos vida, como una vez la tuvimos; si la tuvi\'e9ramos, nos pondr\'edan m\'e1s sobrenombres de los que tenemos; si fu\'e9ramos m\'e1s fieles a nuestro Maestro; no estar\'edamos tan tranquilos y confortables como lo estamos, si s\'f3lo sirvi\'e9ramos a Dios mejor. Estamos convirtiendo a la iglesia en una instituci\'f3n en nuestra tierra \endash una honorable instituci\'f3n. Ah! Pensar\'eda alguno, es una granLVAL# cosa que la iglesia sea considerada una instituci\'f3n honorable! Yo pienso que cuando se comienza a considerar as\'ed, es decir, cuando el mundo considera a la iglesia como algo aceptable a sus ojos, es porque hemos deca\'eddo. La iglesia debe ser desestimada por el mundo, y hasta maltratada, hasta que venga el d\'eda, cuando su Se\'f1or la honre a causa de que ella lo ha honrado a \'c9l \endash en el d\'eda de Su retorno.\par \par Amados, \'bfCreen que es cierto que la iglesia necesita avivamiento? \'bfS\'ed o No? Me responden que No, \ldblquote No al grado que lo est\'e1 exponiendo usted! Pensamos que la iglesia est\'e1 en buena condici\'f3n.\rdblquote Ustedes pueden suponer que la iglesia est\'e1 en buena condici\'f3n; si es as\'ed, por supuesto no simpatizar\'e1n conmigo por predicar sobre este texto, y exhortarles a orar de esta manera. Pero s\'e9 que hay otros entre ustedes que s\'ed est\'e1n dispuestos a clamar, \ldblquote La iglesia necesita un avivamiento\rdblquote . Perm\'edtanme amonestarles, en vez de quejarse por el ministro de su iglesia, en vez de buscar fallas en las diferentes partes de la iglesia; clamen \ldblquote Oh, Jehov\'e1, aviva tu obra\rdblquote , Oh!, Dice alguno, \ldblquote si tuvi\'e9ramos otro pastor\rdblquote . Oh! Si el compa\'f1erismo fuera diferente. Oh! Si el culto fuera diferente!, Oh! Si las predicaciones fueran mejores. \'a1\'a1\'a1Como si hubiera predicaciones del todo!!! Yo digo: Oh! Si el Se\'f1or viniera a los corazones de los hombres! Oh! Si \'c9l llenara de poder las formas que ustedes usan!. Ustedes no necesitan nuevas maquinarias o nuevas formas de hacer las cosas, ustedes necesitan la vida que hay en lo que tienen. Si hay una locomotora en la v\'eda f\'e9rrea y alguien dice traigan otro motor, y luego, traigan otro, y luego otro, no es que se necesite otro motor para que el tren se mueva. Encienda el motor! Y \'e9chele combustible, esto es lo que se necesita, de lo contrario el tren no se mover\'e1 nunca. No necesitamos nuevos ministros, nuevos planLVAL$es, nuevas formas, aunque se pueden inventar muchas; para hacer que la iglesia sea mejor; lo que necesitamos es avivamiento en lo que se nos ha dado. Ya sea el hombre que predica en la capilla y por el cual est\'e1 casi vac\'eda, la misma persona por la cual las reuniones de oraci\'f3n son escasas; Dios puede hacer que la capilla est\'e9 llena, abrir las puertas de la iglesia, y traerle miles de almas a ese mismo hombre. No es otro hombre lo que se necesita; lo que se necesita es que este hombre tenga la vida que Dios da. No clamen por algo nuevo; no ser\'e1 m\'e1s exitoso que lo que ya tienen. M\'e1s bien, clamen: \ldblquote Oh, Jehov\'e1, aviva tu obra!\rdblquote ; He notado esto en diferentes iglesias, que el ministro ha lidiado con este problema. Ha intentado un plan, pensando que tendr\'eda \'e9xito, luego ha intentado con otro plan; y tampoco. Use el viejo plan, pero p\'f3ngale vida a ese plan. No necesitamos de nada nuevo. \ldblquote Lo viejo es lo mejor\rdblquote \endash aferr\'e9monos a la forma antigua, pero es preciso que lo hagamos con vigor, con vida, o destruiremos la forma antigua. Oh!, Que el Se\'f1or nos diera esa vida. La iglesia quiere avivamientos frescos, como en los d\'edas de Cambuslang otra vez, cuando Whitefield predicaba con poder. Oh! Cuando cientos de personas se convert\'edan bajo sus sermones. Se ha documentado que hasta dos mil casos cre\'edbles de conversi\'f3n ocurr\'edan en un solo discurso. Oh! Anhelamos las \'e9pocas en que los o\'eddos estaban listos a recibir la palabra de Dios, y cuando la gente deseaba beber de la palabra de vida, como en verdad lo es, la verdadera agua de vida, que Dios le da al alma moribunda! Oh! Anhelamos la \'e9poca del verdadero sentir- la era de la profunda y continua pasi\'f3n espiritual! Roguemos a Dios por esto; pid\'e1moslo en s\'faplica. Talvez \'c9l tiene al hombre, o los hombres, en alg\'fan lado, que har\'e1n temblar la tierra de nuevo; talvez incluso ahora \'c9l va a derramar su poderosa influencia sobre los hombres, que va a h$LVAL4acer que la iglesia sea en esta era tan gloriosa como lo fue en cualquier \'e9poca pasada.\par } 00 Spurgeon - Esencia del Avivamento/.ZN%%x{hUB/                   ^LVALnMR28AllowZeroLengthRequired( Title  .Comments