Standard Jet DBnb` Ugr@?~1y0̝cßFNc7ܜ(W.` {6߱3lC73py[-|*| 6f_Љ$g'DeFx -bT4.0 dv Y {gS  Y   Y Y  Y Y  Y  Y  Y   Y u Y o Y n Y z Y 2lY  Y  z Y  pY ConnectDatabaseDateCreateDateUpdate FlagsForeignNameIdLvLvExtraLvModule LvPropName OwnerParentIdRmtInfoLongRmtInfoShortTypeniggggYYIdParentIdName        OYtsitsitsiS Y Y Y  Y 2tACMFInheritableObjectIdSIDtistist sitYObjectId Y@uDuXDuSY  Y JuY Y  Y t Y r{Y  Y AttributeExpressionFlagLvExtra Name1 Name2ObjectId Order >  <Y"ObjectIdAttribute -Y{gSY Y Y  Y D Y  Y g Y  Y ccolumn grbiticolumnszColumnszObject$szReferencedColumn$szReferencedObjectszRelationshipeD gggg gggg gYYYszObject$szReferencedObjectszRelationshipYv1b N  : k & W  C t/ @@X  @@OJmJLJkQkiQ^JmYdbkWYfkmJL^Qk`kvkJMQk`kvkdL[QMmk`kvkhoQiYQk`kvkiQ^JmYdbkWYfkmdfYMbdmQk`kvkOL  @~  @ @           d k f  *@*@Topic Notes@DDD88888886 @@@MSysRelationshipsDDDDDDDDDDB @@MSysQueries88888888886 @@MSysACEs22222222220 @@MSysObjects88888888886 @@MSysDb.........., @@Relationships<<<<<<<<<<: @@Databases44444444442 @@Tables.........., jYNY Y d YID TitleComments}g}}g}YYIDPrimaryKeyHv1b x{hUB/                   ^LVALnMR28AllowZeroLengthRequired( Title  .Comments  w00 Baxter - Responsabilidades de Hijos a Padres>W!ApdLVALN"{\rtf1\ansi\ansicpg1252\deff0{\fonttbl{\f0\fnil\fcharset0 Georgia;}} {\colortbl ;\red0\green0\blue0;\red0\green128\blue0;} {\*\generator Riched20 5.40.11.2210;}\viewkind4\uc1\pard\cf1\lang3082\shad\f0\fs22 \b\fs32 Las Obras Pr\'e1cticas de Baxter\b0\fs22 \par Vol. 1, Un Libro Cristiano de Instrucciones,\par acerca de Econom\'eda Cristiana, Cap. X, pp. 449-454\par \par CAPITULO X\par LAS RESPONSABILIDADES DE LOS PADRES PARA CON SUS HIJOS\par (Vea tambi\'e9n: Las Responsabilidades Especiales de los Hijos para con sus Padres)\par \par Por\b Richard Baxter\b0\par \par Parcialmente les he contado a Uds. antes de cu\'e1n grande es la importancia de la educaci\'f3n sabia y santa de los hijos para la salvaci\'f3n de sus almas, para el alivio de sus padres, para el bien de la iglesia y el estado, y para la felicidad del mundo; sin embargo ning\'fan hombre es totalmente capaz de expresar esto bien.\par Y ning\'fan coraz\'f3n puede concebir c\'f3mo el mundo ha fallado en el abandono de esta responsabilidad y cu\'e1n grande es esta calamidad; pero aquellos que piensan en el estado en que se encuentran las naciones paganas, infieles e imp\'edas, y cu\'e1n escaso es el crecimiento de la verdadera piedad, y cu\'e1ntos millones deben permanecer en el infierno para siempre, sabr\'e1n mucho m\'e1s acerca de esta inhumana negligencia como para llegar a aborrecerla.\par \par Directriz I. Entended y lamentaos del estado corrompido y miserable de vuestros hijos, el cual han derivado de Uds., y agradecidamente aceptad el ofrecimiento de un Salvador para Uds. mismos y para ellos, y entr\'e9guenlos y ded\'edquenlos absolutamente a Dios en Cristo en el pacto sagrado, y solemnizad esta dedicaci\'f3n y pacto por medio de su bautismo [1] Y para este fin entended el mandamiento de Dios para que entren vuestros hijos solemnemente en pacto con \'c9l, y las misericordias pactales que por tanto les pertenecen a ellos. \cf2\ul Rom5:12\par Rom_16:1-18\cf1\ulnone ; \cf2\ul Eph_2:1\cf1\ulnone ,\cf2\ul Eph 2:3\cf1\ulnoneLVAL ; \cf2\ul Gen_17:4\cf1\ulnone ,\cf2\ul Gen_17:13\cf1\ulnone ,\cf2\ul Gen_17:14\cf1\ulnone ; \cf2\ul Deu_29:10-12\cf1\ulnone ; \cf2\ul Rom_11:17\cf1\ulnone , \cf2\ul Rom_11:20\cf1\ulnone ; \cf2\ul Joh_3:3-5\cf1\ulnone ;\cf2\ul Mat_19:13-14\cf1\ulnone .\par \par No podeis dedicaros vosotros mismos sinceramente a Dios, a menos que dediqu\'e9is a \'c9l todo lo que es vuestro y lo que se encuentra bajo vuestro poder; y por lo tanto, vuestros hijos, en tanto que ellos se encuentren bajo vuestro poder. \par Y como la naturaleza os ha ense\'f1ado que vuestro poder y vuestra responsabilidad para hacerlos entrar durante sus infancias en relaciones pactales con los hombres, lo cual es ciertamente para su propio bien; \par (y si ellos rehusan las condiciones al llegar a la mayor\'eda de edad, entonces tambi\'e9n abandonan los beneficios;) de la misma manera la naturaleza os ha ense\'f1ado mucho m\'e1s a obligarles con respecto a Dios para su bien mucho mayor, en caso que \'c9l les admita entrar en pacto con \'c9l. \par Y de que \'c9l les admitir\'e1 en Su pacto \par (y de que vosotros debi\'e9seis introducirlos en el pacto), est\'e1 fuera de duda por la evidencia que la Escritura nos da, que desde el tiempo de Abraham hasta Cristo esto fue as\'ed con todos los hijos de Su pueblo; ning\'fan hombre puede probar que antes del tiempo de Abraham, o desde ese tiempo, Dios haya tenido alguna vez una iglesia sobre la tierra de la cual los hijos infantes de sus siervos (si los ten\'edan) no fueran miembros dedicados en pacto para con Dios, hasta en estos tiempos en que unos pocos comenzaron a tener escr\'fapulos sobre la legalidad de esto. \par Y es un confort para vosotros, si el Rey quisiese concederle a vuestros hijos infantes (quienes fueron manchados por la traici\'f3n de sus padres) no solamente una total liberaci\'f3n y limpieza de la mancha de la ofensa, sino tambi\'e9n los t\'edtulos y condiciones de se\'f1ores, aunque ellos no entiendan nada de esto hasta que vengan a tener una mayor edad; as\'ed es paraLVAL vosotros un asunto de mayor confort, para bien de ellos, que Dios en Cristo les perdone de su pecado original y los tome como Sus hijos y les de posesi\'f3n de vida eterna; que son las bendiciones de Su pacto.\par \par Directriz II. Tan pronto como ellos sean capaces ense\'f1\'e1dles en qu\'e9 tipo de pacto han sido introducidos, y cu\'e1les son los beneficios, y cu\'e1les son las condiciones, para que sus almas puedan alegremente consentir a ello cuando lo entiendan; y vosotros pod\'e1is traerles seriamente a renovar su pacto con Dios en sus propias personas. \par Pero, la orden completa de ense\'f1ar tanto a sus hijos como a vuestros siervos, os la dar\'e9 personalmente.\par \par Directriz III. Entren\'e1dles en exacta obediencia a vosotros mismos, y entrenad la voluntad de ellos. \par Para tal fin, no les toleres que se conduzcan de manera irreverente y contumaz para con vosotros; sino entr\'e9nales a que guarden su distancia. Pues demasiada familiaridad produce desd\'e9n y estimula a la desobediencia. El curso com\'fan de los padres es complacer a sus hijos por tanto tiempo, dej\'e1ndoles tener lo que ans\'edan y lo que quieren, hasta que sus voluntades est\'e1n tan acostumbradas a ser satisfechas que no pueden soportar que nada se les niegue; de esta manera no pueden soportar tampoco el gobierno, debido a que no pueden soportar que nada se cruce con sus voluntades. \par Ser obedientes es renunciar a sus propias voluntades, y ser regidos por las voluntades de sus padres o gobernadores; por lo tanto, acostumbrarles a que hagan su propia voluntad es ense\'f1arles desobediencia, y a endurecerles y acostumbrarles a la imposibilidad de obedecer. \par Ense\'f1\'e1dles a menudo, en un contexto familiar y de manera amorosa acerca de la excelencia de la obediencia, de c\'f3mo esta complace a Dios y sobre la necesidad que ellos tienen de ser gobernados, y cu\'e1n incapaces son ellos para gobernarse a s\'ed mismos, y cu\'e1n peligroso es para los ni\'f1os el que establezcan su propia voluntad; habl\LVAL'e1dles a menudo de la gran desgracia de la obstinaci\'f3n y la terquedad, y cont\'e1dles acerca de otros que se est\'e1n convirtiendo en ni\'f1os obstinados y de voluntades endurecidas.\par \par Directriz IV. Haz de ellos ni demasiado intr\'e9pidos para contigo, ni demasiado extra\'f1os o temerosos; y gobi\'e9rnales no como a siervos sino como a ni\'f1os, haciendo que perciban que les amas profundamente y que todos tus mandamientos, restricciones y correcciones constantes son para su bienestar y no meramente por tu propio gusto personal. \par Deben ser regidos como criaturas racionales que se aman a s\'ed mismos y a aquellos que les aman. \par Si ellos perciben que t\'fa les amas profundamente te obedecer\'e1n con mayor disposici\'f3n y ser\'e1 m\'e1s f\'e1cil el que sean tra\'eddos a arrepentimiento por sus desobediencias, y tambi\'e9n te obedecer\'e1n tanto en el coraz\'f3n como en las acciones externas, detr\'e1s de tus espaldas y al frente de tu rostro. \par Y el amor de ellos hacia ti (que debe ser causado por tu amor hacia ellos) debe ser uno de los medios principales para traerles al amor de todo lo bueno que t\'fa les encomiendas; y as\'ed, conformar sus voluntades sinceramente a la voluntad de Dios y hacerles santos. Pues, si eres demasiado extra\'f1o a ellos, y demasiado terrible, ellos solamente te temer\'e1n, y no te amar\'e1n mucho; y entonces no amar\'e1n los libros ni las pr\'e1cticas que t\'fa les recomiendas, sino que al igual que los hip\'f3critas buscar\'e1n complacerte en tu cara, y no les importar\'e1 lo que son en secreto y a tus espaldas. \par En verdad esto les tentar\'e1 a aborrecer tu gobierno y todo aquel bien hacia el cual les persuades, y les har\'e1s como aves en una jaula que buscan la oportunidad de escapar y obtener su libertad. Ellos se deleitar\'e1n en la compa\'f1\'eda de gente com\'fan y de ni\'f1os holgazanes, porque tu terror y sentido de extra\'f1eza les hicieron no deleitarse en lo que es tuyo. Y el temor les convertir\'e1 en mentirosos, en tanto que unaLVAL mentira les parezca necesaria para obtener su escape. \par Los padres que muestran mucho amor a sus hijos pueden con seguridad mostrar severidad cuando ellos han cometido una falta. \par Pues entonces ellos ver\'e1n que es solamente la falta de ellos la que te desagrad\'f3 y no sus personas; y tu amor les reconcilia contigo cuando son corregidos; cuando los padres que son siempre como extra\'f1os y severos aplican una menor correcci\'f3n - y no les muestran tierno amor a sus hijos - esto los alienar\'e1 y no les har\'e1 ning\'fan bien. Demasiada intrepidez y atrevimiento por parte de los ni\'f1os les dirige, antes que te des cuenta, hacia el desprecio por los padres y hacia toda desobediencia; y demasiado temor y distanciamiento les priva de la mayor\'eda de los beneficios de tu cuidado y gobierno: pero el tierno amor, con severidad solamente cuando hacen lo incorrecto, y esto a una distancia conveniente y reverente, es la \'fanica manera de hacerles el bien.\par \par Directriz V. Trabaja mucho para poseer sus corazones con el temor de Dios, y una reverencia a las santas Escrituras; y luego, cualquier labor que les encomiendes, o cualquier pecado que les prohibas, mu\'e9strales para ello algunos textos urgentes y claros de las Escrituras; y hazles que los aprendan y que los repitan a menudo; para que as\'ed puedan encontrar raz\'f3n y autoridad divina en tus mandamientos; hasta que su obediencia comience a ser racional y divina, de lo contrario ser\'e1 formal e hip\'f3crita. Es la conciencia la que debe vigilarles en lo privado, cuando t\'fa no los mires; y la conciencia es el oficial de Dios y no nuestra; y no les dir\'e1 nada hasta que les hable en el nombre de Dios. Este es el camino para traer el coraz\'f3n mismo a sujeci\'f3n; y tambi\'e9n para reconciliarles a todos tus mandamientos, cuando vean que son, primero, los mandamientos de Dios (de los cuales se derivan).\par \par Directriz VI. En todas tus palabras acerca de Dios y de Cristo Jes\'fas, y de las santas Escrituras, o de la vida poLVALr venir, o de cualquier aspecto santo, habla siempre con solemnidad, seriedad y reverencia, como de las cosas m\'e1s grandes y reverentes de lo Sagrado: pues antes de que los ni\'f1os lleguen a tener un entendimiento distintivo de puntos particulares, es un principio esperanzador tener sus corazones pose\'eddos con una reverencia general y alta estima por las cosas santas; pues eso continuar\'e1 asombrando a sus conciencias, y les ayudar\'e1 en sus juicios, y les establecer\'e1 contra el prejuicio y el desprecio profanos, y ser\'e1 como una semilla de santidad en ellos. \par Pues el temor de Dios es el principio de la sabidur\'eda (\cf2\ul Psa_111:10\cf1\ulnone ; \cf2\ul Pro_9:10\cf1\ulnone ; \cf2\ul Pro_1:7\cf1\ulnone ). \par Y, la mera manera en que los padres hablen y se conduzcan, expresando gran reverencia por las cosas de Dios, tiene un gran poder para dejar una viva impresi\'f3n en un ni\'f1o: la mayor\'eda de los hijos de padres piadosos que alguna vez vinieron a recibir el bien, estoy persuadido, pueden contarte acerca de esto por su experiencia, (si sus padres hicieron su trabajo en este punto) que el primer que bien que alguna vez sintieron sobre sus corazones, fue una reverencia por las cosas santas, lo cual les fue ense\'f1ado por la forma de hablar y de conducirse de sus padres.\par \par Directriz VII. Hablad siempre delante de ellos con gran honor y alabanza de los hombres y ministerios santos, y con verg\'fcenza y aversi\'f3n de todo pecado y de los hombres imp\'edos [2]. Pues esto tambi\'e9n es una cosa que los ni\'f1os recibir\'e1n r\'e1pida y f\'e1cilmente de sus padres. Antes de que puedan entender doctrinas particulares, ellos pueden aprender, en lo general, qu\'e9 tipo de personas son los m\'e1s felices o los m\'e1s miserables, y son muy capaces de recibir ya sea una aprobaci\'f3n o desaprobaci\'f3n de esas cosas a partir del juicio de sus padres, quienes tienen una gran influencia en todo el seguimiento tanto del bien como del mal en sus vidas. Si t\'fa les reflejas buenos yLVAL honorables pensamientos sobre aquellos que temen a Dios, ellos, a\'fan mucho despu\'e9s, estar\'e1n inclinados a pensar lo mismo de ellos y a encontrar desagrado en aquellos que hablan el mal y a los que predican ese mismo mensaje y desear para s\'ed\par mismos ser el tipo de Cristianos que vosotros alab\'e1is; as\'ed que en este y en el punto subsiguiente es que las primeras sacudidas de la gracia son sentidas de manera ordinaria en los ni\'f1os. \par Y, por el contrario, es una de las cosas m\'e1s perniciosas para los ni\'f1os cuando escuchan a sus padres hablar de manera despreciativa o superficial de las cosas y las personas santas y que de manera irreverente hablan sobre Dios, la Escritura, la vida por venir, y hablan con desprecio o con burla de los ministros o la gente piadosa, o que hacen bromas de las labores particulares de una vida religiosa: estos ni\'f1os est\'e1n propensos a recibir ese prejuicio y desprecio profano en sus corazones a una edad muy temprana, lo que puede cerrar con candado las puertas contra el amor de Dios y la santidad, y hacer de su salvaci\'f3n una obra de mucha mayor dificultad, y de mucha menor esperanza. Y por lo tanto digo que los padres malos son los m\'e1s notables siervos del mal en todo el mundo, y los m\'e1s encarnizados enemigos de las almas de sus hijos. \par M\'e1s almas son maldecidas por padres imp\'edos (los m\'e1s cercanos a ellos son los ministros y los magistrados imp\'edos) que por cualquier otro instrumento adem\'e1s del mundo. \par Y de esta manera es que naciones enteras son extraviadas con enemistad contra los caminos de Dios; las naciones paganas contra el Dios verdadero, y las naciones infieles contra Cristo, y las naciones papistas contra la reforma y los adoradores espirituales: porque los padres hablan maldad a sus ni\'f1os transfiri\'e9ndoles sus propios desagrados; y as\'ed les hacen ser poseedores de los mismos desagrados de generaci\'f3n en generaci\'f3n. \par "\'a1Ay de los que a lo malo dicen bueno y a lo bueno malo; que hacen dLVALe la luz tinieblas y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce y lo dulce por amargo!" (\cf2\ul Isa_5:20\cf1\ulnone ).\par \par Directriz VIII. Que sea la parte principal de tus cuidados y labor en todo lo que se refiere a la educaci\'f3n de ellos hacer que la santidad les parezca como el estado de la vida m\'e1s necesario, honorable, que trae verdaderos beneficios, delicioso y amable; y hacerles notar que prescindir de la santidad es entrar en inutilidad, falta de honor, algo da\'f1ino o inconfortable. \par Especialmente dir\'edgelos hacia el amor por la santidad represent\'e1ndola ante ellos como llena de amor. \par Y por lo tanto comienza con aquello que es m\'e1s f\'e1cil y m\'e1s gratificante para ellos (como la historia de la Escritura, y las vidas de los m\'e1rtires, y de otros hombres piadosos y algunas lecciones familiares cortas). \par Pues al restringirles del pecado debes ir al m\'e1s alto paso de primero, y no pensar traerles al punto m\'e1s alto permiti\'e9ndoles comenzar por el punto m\'e1s bajo; (pues cada pelda\'f1o capacita para m\'e1s, y ning\'fan pelda\'f1o ser\'e1 menos importante, y una reforma general es la m\'e1s f\'e1cil adem\'e1s de absolutamente necesaria); sin embargo, al encargarles la pr\'e1ctica de h\'e1bitos religiosos debes irlos colocando por grados, y ponerles sobre ellos no m\'e1s de lo que sean capaces de llevar; ya se trate del aprendizaje de doctrinas demasiado elevadas y espirituales para ellos, o cuando el \'e9nfasis se coloca en determinado h\'e1bito ya sea en su calidad o cantidad lo que puede ser una sobrecarga para ellos; pues si t\'fa por una vez vuelves sus corazones contra la religi\'f3n, y la haces parecer una especie de esclavitud o de vida tediosa para ellos, entonces has tomado el camino de endurecerlos en contra de ella. Por lo tanto no todos los ni\'f1os deben ser dirigidos igual; as\'ed como todos los est\'f3magos no deben ser forzados a comer lo mismo. \par Si fuerzas a algunos a tomar tanto que luego viene el empacho llegar\'e1n LVALa aborrecer esa clase de carne por el resto de sus vidas. \par S\'e9 que la naturaleza misma, en tanto que corrupta, ya tiene una enemistad con la santidad, y s\'e9 tambi\'e9n que no por eso esta enemistad debe ser dejada a su antojo en los ni\'f1os; pero tambi\'e9n se que las malas representaciones de la religi\'f3n, y una imprudente educaci\'f3n, es el camino para incrementarla y que la enemistad que mora en el coraz\'f3n, ser\'e1 vencida por el cambio de la mente y por el amor, y no por la coerci\'f3n que tiende a no reconciliar la mente por el amor. \par La total habilidad de los padres por la santa educaci\'f3n de sus hijos consiste en esto, a concebir la santidad como la vida m\'e1s afable y deseable; lo cual es hecho al representarla delante de ellos en palabras y en pr\'e1ctica, no solamente como lo m\'e1s necesario, sino tambi\'e9n como lo de m\'e1s provecho, honorable y delicioso. \cf2\ul Pro_3:17\cf1\ulnone , \par "Sus caminos son caminos deleitosos; todas sus veredas, paz".\par \par Directriz IX. Habladle a menudo de la bajeza y pecaminosidad de la sensualidad que busca solamente satisfacer la carne, y de la excelencia mayor de los placeres de la mente que consisten en la sabidur\'eda y en hacer el bien. \par Pues tu cuidado principal debe ser salvarles de la complacencia de la carne; la cual es no solamente en lo general la suma de cualquier iniquidad, sino tambien aquella que en especial los ni\'f1os son proclives a caer. Pues su carne y sensaciones son tan r\'e1pidas como las de otros; y requieren no solamente la fe, sino tambi\'e9n una raz\'f3n clara para resistirla; y as\'ed (adem\'e1s de su inclinaci\'f3n natural) la costumbre de obedecer a los sentidos (para lo cual se requiere fortaleza) sin la raz\'f3n (la cual, encontr\'e1ndose en un estado de infancia es casi totalmente in\'fatil) incrementa en mucho este pernicioso pecado. Por lo tanto continua laborando para imprimir en sus mentes un odioso concepto de la vida dedicada a complacer a la carne; h\'e1blales amargamente contLVAL ra la glotoner\'eda, la borrachera y el exceso de deporte; y que escuchen con frecuencia - o que lean - la par\'e1bola del glot\'f3n y L\'e1zaro en el cap\'edtulo 16 de lucas \cf2\ul Luk_16:1-12\cf1\ulnone ; \cf2\ul Luk_16:13-31\cf1\ulnone y que memoricen textos como \cf2\ul Rom_8:1\cf1\ulnone , \cf2\ul Rom_5:8-9\cf1\ulnone , \cf2\ul Rom_5:13\cf1\ulnone ; \cf2\ul Rom_13:13-14\cf1\ulnone , y que los repitan a menudo.\par \par Directriz X. Para este fin, y tambi\'e9n para la salud de sus cuerpos, mant\'e9n una vigilancia estricta sobre sus apetitos (el cual no son ellos capaces de guardar por s\'ed mismos): gu\'e1rdales en cuanto puedas sujetos a las reglas de la raz\'f3n, tanto en lo relativo a la cantidad como a la calidad de sus alimentos. Sin embargo, d\'edles la raz\'f3n de tus restricciones, de lo contrario secretamente luchar\'e1n para quebrantar esas fronteras. \par La mayor\'eda de los padres que he conocido, y que conoc\'edan de este punto, son culpables del gran dolor y peligro de la salud de sus hijos y del estado de sus almas, por complacerles y permitirles ser glotones con la carne y la leche. \par Si pudiera llamarles malvados y asesinos de sus propios hijos pensar\'edan que habl\'e9 con demasiada agudeza, pero no les dar\'eda mayor ocasi\'f3n para ello, pues lo son al destruir (en tanto que ellos sean los responsables) las almas y los cuerpos de sus hijos. Destruyen sus almas por acostumbrarlos a la glotoner\'eda, y a ser gobernados por sus apetitos; lo cual toda la ense\'f1anza del mundo apenas lograr\'e1 algo sin la gracia especial de Dios. \'bfQu\'e9 es todo el vicio y la villan\'eda del mundo sino la complacencia de los deseos de la carne? Y cuando est\'e1n habituados a esto son enraizados en su pecado y miseria. \par Tambi\'e9n destruyen sus cuerpos al permitirles complacer sus apetitos con frutas crudas y otras cosas peligrosas; pero especialmente por inundar y abrumar la naturaleza con el exceso; y todo esto es por medio de esa ignorancia, unida al auto-enga\'f1o, que les haLVAL!ce que ellos mismos produzcan su propio derrume. \par Ellos piensan que su apetito es la medida de su comer y beber, y que si beben excepto cuando est\'e1n sedientos (como algunos bebedores est\'e1n de manera continua) y comen solo cuando est\'e1n hambrientos entonces esto no es exceso; y porque no se encuentran enfermos actualmente, y no vomitan todo de nuevo, entonces piensan que lo que han comido o bebido no les da\'f1a, sino que les hace bien. Les advierto, les oir\'e1s decir lo que dice la gente demente, no les da\'f1ar\'e1 comer y beber lo que han programado; m\'e1s bien esto les har\'e1 fuertes y saludables; no miro que aquellos que se han sometido a dietas de manera estricta sean m\'e1s saludables que otros. \par Mientras hacen todo esto est\'e1n llenando de cargas lo que es natural y destruyendo la digesti\'f3n, y viciando todos los humores (N.T. fluidos vitales) del cuerpo, y convirti\'e9ndolos en un botadero de flemas y suciedades; que es el combustible que alimenta y aumenta la mayor\'eda de todas las enfermedades que despu\'e9s les afectan cuando a\'fan est\'e1n vivos; y que usualmente les traen a un \'faltimo fin (como lo he dicho con anterioridad, en la parte I, en las directrices contra la glotoner\'eda). \par Por lo tanto, si amas las almas y cuerpos de tus hijos, acost\'fambrales a la temperancia desde la infancia, y no dejes que sus apetitos o deseos desenfrenados, sino tu propia raz\'f3n, sea el \'e1rbitro y la medida de la dieta de ellos. \par Acost\'fambrales a comer de manera reservada, de manera que moderadamente satisfagan su apetito. Aseg\'farate que sus dietas sean medidas por ti mismo, y no hagas que los sirvientes les den m\'e1s, ni les permitas comer o beber entre comidas o fuera de momento; as\'ed les ayudar\'e1s a vencer sus inclinaciones sensuales y le dar\'e1s a la raz\'f3n el dominio de sus vidas; y har\'e1s, con la ayuda del Se\'f1or, tanto como puedas para ayudarles a atemperar saludablemente sus cuerpos, que ser\'e1 una gran bondad hacia ellos, y les capacitarLVAL"\'e1 para sus responsabilidades toda su vida.\par \par Directriz XI. En cuanto a los deportes y la recreaci\'f3n, que sean de tal tipo, y en tal cantidad, como puedan ser necesarias para su salud y disfrute; pero no en exceso como para distraer sus mentes de las cosas mejores, y les alejen de sus libros y otras responsabilidades, ni a otras cosas que puedan tentarles hacia la apuesta o la codicia. Los ni\'f1os deben practicar el deporte conveniente para la salud del cuerpo y la agilidad de la mente; de manera que el buen ejercicio les hace bien a sus cuerpos, y el poco ejercicio m\'e1s bien les adormila. \par Las cartas y los dados, y otros deportes de ocio, son mayormente poco aptos y tienden a da\'f1ar tanto el cuerpo como la mente. \par El tiempo que dediquen a los deportes tambi\'e9n ha de ser limitado, de manera que su juego no llegue a ser su trabajo; tan pronto como lleguen a tener uso de raz\'f3n y del lenguaje entonces debiesen ser ense\'f1ados en cosas mejores, y no ser dejados a "hacer nada" hasta los cinco o seis a\'f1os, pues obtienen el h\'e1bito de malgastar su tiempo en juegos. Los ni\'f1os son capaces - a\'fan en sus tempranas edades - de aprender algo que les pueda preparar para m\'e1s.\par \par Directriz XII. Usa toda tu sabidur\'eda y diligencia para sacar de ra\'edz el pecado del orgullo. Y para tal fin, no te complazcas (como es usual en algunos padres con poco entendimiento) en hacerles jovencitos demasiado "finos" y luego decirles y repetirles cu\'e1n "finos" y delicados ellos son; m\'e1s bien encomienda la humildad y la sencillez y habla con desprecio del orgullo y de la fineza arrogante, para criar una aversi\'f3n a estas cosas en sus mentes. Ay\'fadales a aprender aquellos textos de la Escritura que hablan de c\'f3mo Dios resiste al orgulloso, y de c\'f3mo ama y honra al humilde: cuando ellos vean a otros ni\'f1os que est\'e1n fin\'edsimamente vestidos habla con ellos acerca de esto y mu\'e9stales como esto puede m\'e1s bien ser su verg\'fcenza para que no deseen llegaLVAL#r a ser como ellos. Habla contra la presunci\'f3n y cualquier otra forma de orgullo sobre las cuales son responsables: y sin embargo, dales el m\'e9rito por todo lo que est\'e9 bien, pues eso eso es, en verdad, su debido reconocimiento y est\'edmulo.\par \par Directriz XIII. H\'e1blales con bastante desprecio de la gallard\'eda, la pompa, las riquezas del mundo, del pecado del ego\'edsmo y la codicia, y diligentemente mantente vigilante con respecto a estas cosas. y todas aquellas que puedan tentarles hacia ellas. Cuando ellos vean grandes casas, y la servidumbre, y la gallard\'eda, diles que estas cosas son la carnada del enemigo, para atraer a los pobres pecadores a amar este mundo, de que pueden perder sus almas y el mundo por venir. Cu\'e9ntales de cu\'e1nto el cielo se encuentra por encima de todo esto; y que los amantes de este mundo nunca llegan all\'e1, sino el humilde, el sencillo y el pobre de esp\'edritu. Cu\'e9ntales acerca del rico glot\'f3n de Lucas 16, que se encontraba vestido de p\'farpura y de seda y disfrutaba de manjares cada d\'eda, pero que cuando lleg\'f3 al infierno no pubo obtener una gota de agua para refrescar su lengua cuando L\'e1zaro se encontraba en los goces del para\'edso. No hagas como los malvados, que atraen a sus hijos hacia la mundanalidad y la codicia, al darles dinero y permitirles que jueguen y apuesten por dinero, prometi\'e9ndoles que esto les har\'e1 ricos o delicados, y hablando elevadamente de todos los que son ricos y grandes en el mundo; sino cu\'e9ntales de cu\'e1nto m\'e1s feliz es un creyente sencillo, y desecha todo lo que pueda tentar sus mentes hacia la codicia. Cu\'e9ntales de cu\'e1n bueno es amar a sus hermanos como a ellos mismos, y dar parte de lo que ellos tienen, y alabarles por esto; y desaprobarles cuando tienen avidez por guardar y amontonar todo para s\'ed mismos: y todo cuanto hagamos ser\'e1 demasiado poco para curar este pernicioso pecado. Ens\'e9\'f1ales textos como el Salmo 10:3, "Porque el malo se jacta del deseo de su alma, BendLVAL$ice al codicioso, y desprecia a Jehov\'e1".\par \par Directriz XIV. Vigila de manera cercana sus lenguas, especialmente contra el mentir, el poner trampas con el hablar, el lenguaje obceno, y el tomar el nombre de Dios en vano. Y perd\'f3nales faltas m\'e1s livianas acerca de asuntos m\'e1s comunes mucho m\'e1s pronto en comparaci\'f3n con estos anteriores pecados contra Dios. Cu\'e9ntales de la odiosidad de todos estos pecados y ens\'e9\'f1ales textos de la Escritura que de manera expresa los condenan; y nunca los dejes pasar de manera superficial o hagas de esto algo liviano cuando los encuentres culpables de ellos.\par \par Directriz XV. Mant\'e9nles alejados tanto como se pueda de las compa\'f1\'edas de mala fama, especialmente de compa\'f1eros imp\'edos de juego. Es uno de los peligros m\'e1s grandes para la ruina de los ni\'f1os en el mundo; especialmente cuando son enviados a las escuelas comunes: pues apenas habr\'e1 alguna de estas escuelas que sea buena, pero s\'ed hay muchos chicos rudos y ense\'f1ados para la ruina imp\'eda; estos har\'e1n del hablar profano y sucio, lo mismo que de su lenguaje obceno y tramposo un asunto de presunci\'f3n; adem\'e1s del pelear, del juego con apuesta y del hablar burlesco, adem\'e1s del descuido por sus lecciones y estudios; y har\'e1n escarnio de aquel que no haga lo que ellos hacen, si es que no llegan a golpearlo y abusar de \'e9l. Y hay tal basura en la naturaleza buscando a qu\'e9 pegarse, que hay muy pocos ni\'f1os que cuando escuchan a otros tomar el nombre de Dios en vano, o cantar canciones insinuantes e impropias, o hablar palabras sucias, o llamarse los unos a los otros por nombres reprochables, r\'e1pidamente les imitan: y cuando has vigilado sobre ellos en el hogar tan de cerca como sea posible, te encuentras que han sido infectados en el exterior con tales vicios bestiales, de los cuales con mucha dificultad son curados posteriormente. Por lo tanto que aquellos que sean capaces, eduquen a sus hijos la mayor parte en casa, o en escuelas priLVAL%vadas y bien ordenadas; y aquellos que no puedan hacer esto, deben ser los m\'e1s vigilantes sobre ellos, y encarg\'e1rles que se asocien con los mejores; y habladles de la odiosidad de estas pr\'e1cticas, y de la perversidad de aquellos que las usan; y hablad muy despreciativamente de tales ni\'f1os imp\'edos: y cuando todo haya sido hecho, es una gran misericordia de Dios, si ellos no han sido arruinados por la fuerza del contagio. Aquellos, por lo tanto que aventuran a sus hijos a ir a las escuelas m\'e1s rudas y a las compa\'f1\'edas peligrosas, y despu\'e9s de esto a Roma, o a otros pa\'edses profanos o papistas, para aprender las modas y costumbres del mundo, pretendiendo que, de otra manera ellos ser\'edan ignorantes del curso del mundo, y mal ense\'f1ados, y no como otros de su rango, pueden pensar de s\'ed mismos y de sus propios razonamientos como bien les parezca: por mi parte, preferir\'eda hacer de mi hijo un limpiador de chimeneas, (si tuviera alguno) que ser culpable de hacer tanto para defraudarle o venderle al diablo.\par \par Pregunta. \'bfPero, no es l\'edcito para un hombre enviar a su hijo a viajar?\par \par Respuesta: S\'ed, en estos casos.\par \par 1. En caso que \'e9l sea un Cristiano maduro y confirmado, esto es, que no est\'e9 en peligro de ser pervertido, sino capaz de resistir a los enemigos de la verdad, y de predicar el evangelio, o de hacer el bien a otros; y que adem\'e1s est\'e9 lo suficientemente preparado como para invitarle.\par \par 2.O si \'e9l va en compa\'f1\'eda de personas sabias y piadosas, y si tales son sus acompa\'f1antes, y la probabilidad de que lo que gane sea mayor de lo que pudiera ser su p\'e9rdida o peligro.\par \par 3.O si \'e9l va solamente a pa\'edses religiosos, entre hombres m\'e1s sabios y m\'e1s aprendidos que con los que ha conversado en el hogar y que tenga suficientes motivos para su viaje.\par \par enviar personas j\'f3venes, inmaduras, sin experiencia entre personas papistas, profanas y licenciosas (aunque quiz\'e1s alguna LVAL&persona moderada est\'e9 en compa\'f1\'eda de ellos) y esto s\'f3lo para ver los c\'e1lculos y modas del mundo, es una acci\'f3n que debiese alamar a cualquier cristiano que conozca la depravaci\'f3n de la naturaleza humana, y la mutabilidad del j\'f3ven, sus cabezas a\'fan no entrenadas, y la sutilidad de los enga\'f1adores, de lo contagioso que son el pecado y el error, y del valor de un alma, y no har\'e1n como hacen algunos conjuradores y brujos, a\'fan vender un alma al diablo con la condici\'f3n de poder ver y conocer las modas del mundo; de lo cual, ah! puedo saber lo suficiente como para apenar mi coraz\'f3n, sin necesidad de viajar muy lejos para verlo. Si alg\'fan otro pa\'eds tiene m\'e1s de Cristo y estuviese m\'e1s cerca del cielo la invitaci\'f3n es grande; pero si tiene m\'e1s del pecado y del infierno, preferir\'eda conocer el infierno, y tambi\'e9n los suburbios del mismo, por el mapa de la palabra de Dios, que por ir all\'e1. Y si tales ni\'f1os al regresar no se vuelven los hijos confirmados del diablo, y comprueban que la rebeli\'f3n es la calamidad de su pa\'eds y de la iglesia, que agradezcan a la gracia especial, y no a sus padres o a s\'ed mismos. Ellos sobrevaloran esa vanidad que llaman educaci\'f3n, que arriesgar\'e1 la sustancia (a\'fan la sabidur\'eda, la santidad y la salvaci\'f3n celestiales) por ir tan lejos en pos de una sombra vana.\par \par \par Directriz XVI. Ense\'f1ad a vuestros hijos a conocer lo precioso que es el tiempo, y no les toleres que malgasten una hora. Mant\'e9nte a menudo habl\'e1ndoles de cu\'e1n preciosa cosa es el tiempo, y de cu\'e1n corta es la vida del hombre, y cu\'e1n grande es su obra, y c\'f3mo nuestra vida duradera de gozo o de miseria dependen de esta peque\'f1a porci\'f3n de tiempo: h\'e1blales duramente del pecado de aquellos que malgastan su tiempo en juegos sin sentido; y mant\'e9n tu vigilancia en todas sus horas, y no les permitas que pierdan el tiempo por exceso de sue\'f1o, o exceso de juego o en cualquier otra forma; sino involLVAL'\'facrales en alguna ocupaci\'f3n que sea digna del empleo de su tiempo.\par \par Entrena a tus hijos en una vida de diligencia y trabajo, y acost\'fambrales no a la facilidad o a la holgazaner\'eda cuando est\'e9n j\'f3venes [3]. Nuestros vagabundos mendigos, y muchos de entre la clase acomodada, arruinan completamente a sus hijos por estos medios y especialmente el sexo femenino. A ellas usualmente no se les entrena en su llamado, ni son ejercitadas en un empleo, sino solamente en lo necesario para ornamentar y para la recreaci\'f3n, cuando mucho; y por lo tanto no debiesen tener sino solo horas de recreaci\'f3n, las cuales son solo una peque\'f1a proporci\'f3n de su tiempo. As\'ed que, por el pecado de sus padres muy temprano en sus vidas est\'e1n involucrados en una vida de holgazaner\'eda, la cual despu\'e9s es para ellos sumamente dif\'edcil de vencer; as\'ed son ense\'f1ados a vivir como el cerdo o la lombriz solitaria que viven solamente para vivir, y hacen muy poco bien en el mundo al vivir: levantarse, vestirse, adornarse, tomar un paseo, y luego al almuerzo, y despu\'e9s a las cartas o los dados, o a las charlas y pl\'e1ticas vac\'edas, o a algo de juego, o de visita, o a la recreaci\'f3n, y despu\'e9s a la cena, y a platicar otra vez, y a la cama. Esta es la lamentable vida de muchos que tienen grandes obligaciones para con Dios, y muchos m\'e1s grandes asuntos que hacer, si se les informara cu\'e1les son. Y si presentan algunas palabras de oraci\'f3n hip\'f3critas y sin pasi\'f3n piensan que han pasado el d\'eda piadosamente; s\'ed, la salud de muchos est\'e1 completamente arruinada, por tal educaci\'f3n holgazana y carnal. As\'ed tal desuso de la vida les incapacita para el movimiento y el ejercicio, los cuales son necesarios para preservar su salud. Debiera mover nuestro coraz\'f3n con l\'e1stima el ver c\'f3mo las casas de muchos de la m\'e1s alta alcurnia son parecidos a hospitales; y la educaci\'f3n ha hecho, especialmente a las mujeres, como lisiadas, o enfermas o postradas en camLVAL(a; de manera que una parte del d\'eda que debiese ser invertida en alg\'fan empleo beneficioso es pasado en cama, y el resto en hacer nada, o peor que nada; y la mayor parte de su vida se vuelve miserable por las enfermedades, de manera que si a\'fan usan sus piernas para moverse de un lugar a otro se quedan sin respiraci\'f3n, y son una carga para s\'ed mismos, y pocos de ellos viven poco m\'e1s de la mitad de sus d\'edas. Adem\'e1s, pobres criaturas, si sus propios padres no les hubieran traicionado entreg\'e1ndolos a los pecados de Sodoma, el orgullo, la hartura de pan, la abundancia de pereza, ellos podr\'edan haber estado llenos de salud, y vivido como personas Cristianas honestas, y sus piernas y brazos les pudieran haber servido para el uso, lo mismo que para la integridad y el ornamento.\par \par Directriz XVII. Que la correcci\'f3n necesaria sea usada con discreci\'f3n, de acuerdo a las siguientes normas:\par \par 1. Que no sea tan irregular (si es necesario) como para dejarles sin temor, y as\'ed hacer de la correcci\'f3n algo sin efecto; y que no sea tan frecuente como para desalentarlos, o producir en ellos un odio por sus padres.\par \par 2.Que sea diferenciado acorde con los diferentes temperamentos de vuestros hijos; algunos son tan tiernos y apocados, y muy aptos para ser desalentados, que muy poca o ninguna correcci\'f3n puede ser lo mejor; y algunos son tan endurecidos y obstinados que debe haber mucha y bastante aguda que los aleje de la disoluci\'f3n y el desacato.\par \par 3.Que sea m\'e1s por raz\'f3n del pecado contra Dios (como el mentir, enga\'f1ar con las palabras, hablar sucio, profanidad, etc.) que por faltas relacionadas con tus asuntos mundanos.\par \par 4.Corr\'edgeles no con tus pasiones encendidas, pero permanece hasta que perciban que est\'e1s calmado; porque de lo contrario pensar\'e1n que tu ira, m\'e1s bien que tu raz\'f3n, es la causa de la correcci\'f3n.\par \par 5.Siempre mu\'e9strales la ternura de tu amor, y cu\'e1n poco dispuesto est\'e1s a corrLVAL)egirles si es que se pudiera reformarlos de una manera m\'e1s f\'e1cil; y conv\'e9nceles de que lo haces para su bien.\par \par 6.Haz que lean aquellos textos de la Escritura que condenan sus pecados, y luego aquellos que te ordenan a ti que les corrijas. Como por ejemplo, si el mentir fuera el pecado, vu\'e9lvelos primero a Prov. 12:22, "Los labios mentirosos son abominables para Jehov\'e1, pero le complacen quienes act\'faan con verdad". Y Prov. 13:5, "El justo aborrece la palabra mentirosa". Juan 8:44, "Vosotros sois de vuestro padre el diablo... Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira". Apocalipsis 22:15, "Mas los perros estar\'e1n fuera... y todo aquel que ama y hace mentira". Y luego dir\'edgelo hacia Proverbios 13:24, "El que detiene el castigo, a su hijo aborrece; Mas el que lo ama, desde temprano lo corrige". Prov. 29:15, "La vara y la correcci\'f3n dan sabidur\'eda; Mas el muchacho consentido avergonzar\'e1 a su madre". Prov. 22:15, "La necedad est\'e1 ligada en el coraz\'f3n del muchacho; Mas la vara de la correcci\'f3n la alejar\'e1 de \'e9l". Prov. 23:13, 14, "No reh\'fases corregir al muchacho; Porque si lo castigas con vara, no morir\'e1. Lo castigar\'e1s con vara, Y librar\'e1s su alma del Seol". Prov. 19:18, "Castiga a tu hijo en tanto que hay esperanza; Mas no se apresure tu alma para destruirlo". Preg\'fantale si preferir\'eda que le descuidaras y as\'ed \'e9l continuara desobedeciendo a Dios, o si preferir\'eda que le odiaras y destruyeras su alma. Y cuando su raz\'f3n sea convencida de la sensatez de corregirle entonces \'e9sta ser\'e1 mucho m\'e1s exitosa.\par \par \par \par Directriz XVIII. Que tu propio ejemplo ense\'f1e a tus hijos que la santidad y la vida centrada en lo celestial, y la pureza e inocencia de la vida y de la lengua, es lo que t\'fa deseas para ellos, tanto que lo aprendan como que lo practiquen. El ejemlo de los padres es m\'e1s poderoso con los ni\'f1os, tanto para el bien como para el mal. Si ellos te ven vivir en eLVAL*l temor de Dios esto har\'e1 mucho para persuadirlos de que este es el curso m\'e1s necesario y excelente para la vida, y que ellos tambi\'e9n deben hacer lo mismo; y si ven que vives una vida carnal, de excesos e imp\'eda, y te oyen maldecir o jurar, o hablar suciedades o con enga\'f1os, esto les estimular\'e1 tremendamente a imitarte. Si nunca les habl\'e1is del bien, pronto llegar\'e1n a creer m\'e1s en vuestras malas vidas que en vuestras buenas obras.\par \par Directriz XIX. Escoged tal llamado y curso de vida para tus ni\'f1os, como el que se ocupa diligentemente de la salvaci\'f3n de sus almas, como el que es digno de su utilidad p\'fablica tanto para la iglesia como para el estado (N.T.: la vida civil). No escojas un llamado que sea m\'e1s inclinado a las tentaciones y a los obst\'e1culos para su salvaci\'f3n, aunque este llamado les haga ricos; sino un llamado que les permita algo de solaz para hacer memoria de las cosas con consecuencias eternas, y obtengan oportunidades para mejorar y para hacer el bien. Si tienen que laborar como aprendices, o como sirvientes, en cuanto sea posible, col\'f3calos con hombres temerosos de Dios; y no con el tipo de gentes que les endurezcan en sus pecados.\par \par Directriz XX. Cuando tengan edad de casarse, y lo encuentres necesario, oc\'fapate en facilitar para ellos amistades que les sean convenientes. Cuando los padres se quedan demasiado tiempo con ellos, y no realizan sus ocupaciones en esta \'e1rea, sus hijos a menudo escogen por ellos mismos para su propia ruina; pues escogen no por juicio, sino por afectos ciegos.\par \par Habi\'e9ndoles pues dicho las responsabilidades comunes de los padres para con sus hijos, paso ahora a decirles lo que pertenece particularmente a cada padre; pero para evitar redundancia solamente desear\'eda que record\'e1rais especialmente estas dos directrices:\par \par 1. Que la madre que a\'fan est\'e9 presente cuando los hijos sean j\'f3venes que sea muy diligente en ense\'f1arles e inculcar en sus pensamientos coLVAL@sas buenas. Cuando los padres se encuentran lejos de casa, las madres tienen oportunidades m\'e1s frecuentes para instruirles, y continuar habl\'e1ndoles de aquello que es lo m\'e1s necesario y de vigilar sobre ellos. Este es el servicio m\'e1s grande que la mayor\'eda de mujeres pueden hacer para Dios en el mundo: m\'e1s de una iglesia que ha sido bendecida con un buen ministro puede agradecer la piadosa educaci\'f3n de las madres; y muchas de las miles de almas en los cielos pueden agradecer el cuidado santo y diligente de las madres, como el primer medio efectivo. De esta manera las buenas mujeres (por medio de la buena educaci\'f3n de sus hijos) son de manera ordinaria grandes bendiciones tanto para la iglesia como para el estado. (Y as\'ed algunos entienden I Timoteo 2:15, en la frase "engendrando hijos", significando educar hijos para Dios; pero yo m\'e1s bien pienso que se refiere a Mar\'eda dando a luz al Cristo, la simiente prometida).\par \par 2.Por todos los medios haced que los ni\'f1os sean ense\'f1ados a leer, sea que seas demasiado pobre, estando dispuestos a hacer cualquier ajuste; de lo contrario los privas de una ayuda singular para su instrucci\'f3n y salvaci\'f3n. Es sumamente lamentable que una Biblia pudiera llegar a significar algo m\'e1s que una muesca a una criatura racional, como para llegar a leerla por s\'ed mismos: y que tantos libros excelentes que hay en el mundo para ellos se encuentren como sellados o permanezcan totalmente insignificantes.\par \par \par Pero si Dios no te concede hijos, y te ahorra todo este cuidado y labor, no te aflijas, sino mu\'e9strate agradecido, pensando que esto es lo mejor para ti. Recuerda de cu\'e1nta cantidad de trabajo, y de dolores, y de congojas del coraz\'f3n \'c9l te ha liberado, y cu\'e1n pocos corren con \'e9xito cuando los padres han hecho su mejor esfuerzo: qu\'e9 vida de miseria es \'e9sta a trav\'e9s de la cual los ni\'f1os deben de pasar, y de cu\'e1n triste el temor de su pecado y su condenaci\'f3n hubiesen sido para ti.\LVALY,{\rtf1\ansi\deff0{\fonttbl{\f0\fnil\fcharset0 Georgia;}} {\colortbl ;\red0\green0\blue0;} {\*\generator Riched20 5.40.11.2210;}\viewkind4\uc1\pard\cf1\lang3082\shad\f0\fs22 De: Las Obras Pr\'e1cticas de Baxter, Vol. 1, Un Libro Cristiano de Instrucciones,\par acerca de Econom\'eda Cristiana, Cap. X, pp. 449-454\par \par CAPITULO X\par LAS RESPONSABILIDADES DE LOS PADRES PARA CON SUS HIJOS\par (Vea tambi\'e9n: Las Responsabilidades Especiales de los Hijos para con sus Padres)\par \par Por Richard Baxter\par \par Parcialmente les he contado a Uds. antes de cu\'e1n grande es la importancia de la educaci\'f3n sabia y santa de los hijos para la salvaci\'f3n de sus almas, para el alivio de sus padres, para el bien de la iglesia y el estado, y para la felicidad del mundo; sin embargo ning\'fan hombre es totalmente capaz de expresar esto bien. Y ning\'fan coraz\'f3n puede concebir c\'f3mo el mundo ha fallado en el abandono de esta responsabilidad y cu\'e1n grande es esta calamidad; pero aquellos que piensan en el estado en que se encuentran las naciones paganas, infieles e imp\'edas, y cu\'e1n escaso es el crecimiento de la verdadera piedad, y cu\'e1ntos millones deben permanecer en el infierno para siempre, sabr\'e1n mucho m\'e1s acerca de esta inhumana negligencia como para llegar a aborrecerla.\par \par Directriz I. Entended y lamentaos del estado corrompido y miserable de vuestros hijos, el cual han derivado de Uds., y agradecidamente aceptad el ofrecimiento de un Salvador para Uds. mismos y para ellos, y entr\'e9guenlos y ded\'edquenlos absolutamente a Dios en Cristo en el pacto sagrado, y solemnizad esta dedicaci\'f3n y pacto por medio de su bautismo [1] Y para este fin entended el mandamiento de Dios para que entren vuestros hijos solemnemente en pacto con \'c9l, y las misericordias pactales que por tanto les pertenecen a ellos. Rom 5:12,16-18; Efe 2:1,3; G\'e9n 17:4, 13, 14; Deut 29:10-12; Rom 11:17, 20; Juan 3:3, 5; Mat 19:13, 14.\par \par No podeis dedicaros vosotros mismos sinceramenLVAL-te a Dios, a menos que dediqu\'e9is a \'c9l todo lo que es vuestro y lo que se encuentra bajo vuestro poder; y por lo tanto, vuestros hijos, en tanto que ellos se encuentren bajo vuestro poder. Y como la naturaleza os ha ense\'f1ado que vuestro poder y vuestra responsabilidad para hacerlos entrar durante sus infancias en relaciones pactales con los hombres, lo cual es ciertamente para su propio bien; (y si ellos rehusan las condiciones al llegar a la mayor\'eda de edad, entonces tambi\'e9n abandonan los beneficios;) de la misma manera la naturaleza os ha ense\'f1ado mucho m\'e1s a obligarles con respecto a Dios para su bien mucho mayor, en caso que \'c9l les admita entrar en pacto con \'c9l. Y de que \'c9l les admitir\'e1 en Su pacto (y de que vosotros debi\'e9seis introducirlos en el pacto), est\'e1 fuera de duda por la evidencia que la Escritura nos da, que desde el tiempo de Abraham hasta Cristo esto fue as\'ed con todos los hijos de Su pueblo; ning\'fan hombre puede probar que antes del tiempo de Abraham, o desde ese tiempo, Dios haya tenido alguna vez una iglesia sobre la tierra de la cual los hijos infantes de sus siervos (si los ten\'edan) no fueran miembros dedicados en pacto para con Dios, hasta en estos tiempos en que unos pocos comenzaron a tener escr\'fapulos sobre la legalidad de esto. Y es un confort para vosotros, si el Rey quisiese concederle a vuestros hijos infantes (quienes fueron manchados por la traici\'f3n de sus padres) no solamente una total liberaci\'f3n y limpieza de la mancha de la ofensa, sino tambi\'e9n los t\'edtulos y condiciones de se\'f1ores, aunque ellos no entiendan nada de esto hasta que vengan a tener una mayor edad; as\'ed es para vosotros un asunto de mayor confort, para bien de ellos, que Dios en Cristo les perdone de su pecado original y los tome como Sus hijos y les de posesi\'f3n de vida eterna; que son las bendiciones de Su pacto.\par \par Directriz II. Tan pronto como ellos sean capaces ense\'f1\'e1dles en qu\'e9 tipo de pacto han sido introducidos, y cu\LVAL.'e1les son los beneficios, y cu\'e1les son las condiciones, para que sus almas puedan alegremente consentir a ello cuando lo entiendan; y vosotros pod\'e1is traerles seriamente a renovar su pacto con Dios en sus propias personas. Pero, la orden completa de ense\'f1ar tanto a sus hijos como a vuestros siervos, os la dar\'e9 personalmente.\par \par Directriz III. Entren\'e1dles en exacta obediencia a vosotros mismos, y entrenad la voluntad de ellos. Para tal fin, no les toleres que se conduzcan de manera irreverente y contumaz para con vosotros; sino entr\'e9nales a que guarden su distancia. Pues demasiada familiaridad produce desd\'e9n y estimula a la desobediencia. El curso com\'fan de los padres es complacer a sus hijos por tanto tiempo, dej\'e1ndoles tener lo que ans\'edan y lo que quieren, hasta que sus voluntades est\'e1n tan acostumbradas a ser satisfechas que no pueden soportar que nada se les niegue; de esta manera no pueden soportar tampoco el gobierno, debido a que no pueden soportar que nada se cruce con sus voluntades. Ser obedientes es renunciar a sus propias voluntades, y ser regidos por las voluntades de sus padres o gobernadores; por lo tanto, acostumbrarles a que hagan su propia voluntad es ense\'f1arles desobediencia, y a endurecerles y acostumbrarles a la imposibilidad de obedecer. Ense\'f1\'e1dles a menudo, en un contexto familiar y de manera amorosa acerca de la excelencia de la obediencia, de c\'f3mo esta complace a Dios y sobre la necesidad que ellos tienen de ser gobernados, y cu\'e1n incapaces son ellos para gobernarse a s\'ed mismos, y cu\'e1n peligroso es para los ni\'f1os el que establezcan su propia voluntad; habl\'e1dles a menudo de la gran desgracia de la obstinaci\'f3n y la terquedad, y cont\'e1dles acerca de otros que se est\'e1n convirtiendo en ni\'f1os obstinados y de voluntades endurecidas.\par \par Directriz IV. Haz de ellos ni demasiado intr\'e9pidos para contigo, ni demasiado extra\'f1os o temerosos; y gobi\'e9rnales no como a siervos sino como a ni\'f1os, hacLVAL/iendo que perciban que les amas profundamente y que todos tus mandamientos, restricciones y correcciones constantes son para su bienestar y no meramente por tu propio gusto personal. Deben ser regidos como criaturas racionales que se aman a s\'ed mismos y a aquellos que les aman. Si ellos perciben que t\'fa les amas profundamente te obedecer\'e1n con mayor disposici\'f3n y ser\'e1 m\'e1s f\'e1cil el que sean tra\'eddos a arrepentimiento por sus desobediencias, y tambi\'e9n te obedecer\'e1n tanto en el coraz\'f3n como en las acciones externas, detr\'e1s de tus espaldas y al frente de tu rostro. Y el amor de ellos hacia ti (que debe ser causado por tu amor hacia ellos) debe ser uno de los medios principales para traerles al amor de todo lo bueno que t\'fa les encomiendas; y as\'ed, conformar sus voluntades sinceramente a la voluntad de Dios y hacerles santos. Pues, si eres demasiado extra\'f1o a ellos, y demasiado terrible, ellos solamente te temer\'e1n, y no te amar\'e1n mucho; y entonces no amar\'e1n los libros ni las pr\'e1cticas que t\'fa les recomiendas, sino que al igual que los hip\'f3critas buscar\'e1n complacerte en tu cara, y no les importar\'e1 lo que son en secreto y a tus espaldas. En verdad esto les tentar\'e1 a aborrecer tu gobierno y todo aquel bien hacia el cual les persuades, y les har\'e1s como aves en una jaula que buscan la oportunidad de escapar y obtener su libertad. Ellos se deleitar\'e1n en la compa\'f1\'eda de gente com\'fan y de ni\'f1os holgazanes, porque tu terror y sentido de extra\'f1eza les hicieron no deleitarse en lo que es tuyo. Y el temor les convertir\'e1 en mentirosos, en tanto que una mentira les parezca necesaria para obtener su escape. Los padres que muestran mucho amor a sus hijos pueden con seguridad mostrar severidad cuando ellos han cometido una falta. Pues entonces ellos ver\'e1n que es solamente la falta de ellos la que te desagrad\'f3 y no sus personas; y tu amor les reconcilia contigo cuando son corregidos; cuando los padres que son siempre como extra\'f1LVAL0os y severos aplican una menor correcci\'f3n - y no les muestran tierno amor a sus hijos - esto los alienar\'e1 y no les har\'e1 ning\'fan bien. Demasiada intrepidez y atrevimiento por parte de los ni\'f1os les dirige, antes que te des cuenta, hacia el desprecio por los padres y hacia toda desobediencia; y demasiado temor y distanciamiento les priva de la mayor\'eda de los beneficios de tu cuidado y gobierno: pero el tierno amor, con severidad solamente cuando hacen lo incorrecto, y esto a una distancia conveniente y reverente, es la \'fanica manera de hacerles el bien.\par \par Directriz V. Trabaja mucho para poseer sus corazones con el temor de Dios, y una reverencia a las santas Escrituras; y luego, cualquier labor que les encomiendes, o cualquier pecado que les prohibas, mu\'e9strales para ello algunos textos urgentes y claros de las Escrituras; y hazles que los aprendan y que los repitan a menudo; para que as\'ed puedan encontrar raz\'f3n y autoridad divina en tus mandamientos; hasta que su obediencia comience a ser racional y divina, de lo contrario ser\'e1 formal e hip\'f3crita. Es la conciencia la que debe vigilarles en lo privado, cuando t\'fa no los mires; y la conciencia es el oficial de Dios y no nuestra; y no les dir\'e1 nada hasta que les hable en el nombre de Dios. Este es el camino para traer el coraz\'f3n mismo a sujeci\'f3n; y tambi\'e9n para reconciliarles a todos tus mandamientos, cuando vean que son, primero, los mandamientos de Dios (de los cuales se derivan).\par \par Directriz VI. En todas tus palabras acerca de Dios y de Cristo Jes\'fas, y de las santas Escrituras, o de la vida por venir, o de cualquier aspecto santo, habla siempre con solemnidad, seriedad y reverencia, como de las cosas m\'e1s grandes y reverentes de lo Sagrado: pues antes de que los ni\'f1os lleguen a tener un entendimiento distintivo de puntos particulares, es un principio esperanzador tener sus corazones pose\'eddos con una reverencia general y alta estima por las cosas santas; pues eso continuar\'e1 aLVAL1sombrando a sus conciencias, y les ayudar\'e1 en sus juicios, y les establecer\'e1 contra el prejuicio y el desprecio profanos, y ser\'e1 como una semilla de santidad en ellos. Pues el temor de Dios es el principio de la sabidur\'eda (Salmo 111:10; Prov. 9:10; 1.7). Y, la mera manera en que los padres hablen y se conduzcan, expresando gran reverencia por las cosas de Dios, tiene un gran poder para dejar una viva impresi\'f3n en un ni\'f1o: la mayor\'eda de los hijos de padres piadosos que alguna vez vinieron a recibir el bien, estoy persuadido, pueden contarte acerca de esto por su experiencia, (si sus padres hicieron su trabajo en este punto) que el primer que bien que alguna vez sintieron sobre sus corazones, fue una reverencia por las cosas santas, lo cual les fue ense\'f1ado por la forma de hablar y de conducirse de sus padres.\par \par Directriz VII. Hablad siempre delante de ellos con gran honor y alabanza de los hombres y ministerios santos, y con verg\'fcenza y aversi\'f3n de todo pecado y de los hombres imp\'edos [2]. Pues esto tambi\'e9n es una cosa que los ni\'f1os recibir\'e1n r\'e1pida y f\'e1cilmente de sus padres. Antes de que puedan entender doctrinas particulares, ellos pueden aprender, en lo general, qu\'e9 tipo de personas son los m\'e1s felices o los m\'e1s miserables, y son muy capaces de recibir ya sea una aprobaci\'f3n o desaprobaci\'f3n de esas cosas a partir del juicio de sus padres, quienes tienen una gran influencia en todo el seguimiento tanto del bien como del mal en sus vidas. Si t\'fa les reflejas buenos y honorables pensamientos sobre aquellos que temen a Dios, ellos, a\'fan mucho despu\'e9s, estar\'e1n inclinados a pensar lo mismo de ellos y a encontrar desagrado en aquellos que hablan el mal y a los que predican ese mismo mensaje y desear para s\'ed mismos ser el tipo de Cristianos que vosotros alab\'e1is; as\'ed que en este y en el punto subsiguiente es que las primeras sacudidas de la gracia son sentidas de manera ordinaria en los ni\'f1os. Y, por el contrario, esLVAL2 una de las cosas m\'e1s perniciosas para los ni\'f1os cuando escuchan a sus padres hablar de manera despreciativa o superficial de las cosas y las personas santas y que de manera irreverente hablan sobre Dios, la Escritura, la vida por venir, y hablan con desprecio o con burla de los ministros o la gente piadosa, o que hacen bromas de las labores particulares de una vida religiosa: estos ni\'f1os est\'e1n propensos a recibir ese prejuicio y desprecio profano en sus corazones a una edad muy temprana, lo que puede cerrar con candado las puertas contra el amor de Dios y la santidad, y hacer de su salvaci\'f3n una obra de mucha mayor dificultad, y de mucha menor esperanza. Y por lo tanto digo que los padres malos son los m\'e1s notables siervos del mal en todo el mundo, y los m\'e1s encarnizados enemigos de las almas de sus hijos. M\'e1s almas son maldecidas por padres imp\'edos (los m\'e1s cercanos a ellos son los ministros y los magistrados imp\'edos) que por cualquier otro instrumento adem\'e1s del mundo. Y de esta manera es que naciones enteras son extraviadas con enemistad contra los caminos de Dios; las naciones paganas contra el Dios verdadero, y las naciones infieles contra Cristo, y las naciones papistas contra la reforma y los adoradores espirituales: porque los padres hablan maldad a sus ni\'f1os transfiri\'e9ndoles sus propios desagrados; y as\'ed les hacen ser poseedores de los mismos desagrados de generaci\'f3n en generaci\'f3n. "\'a1Ay de los que a lo malo dicen bueno y a lo bueno malo; que hacen de la luz tinieblas y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce y lo dulce por amargo!" (Isa\'edas 5:20).\par \par Directriz VIII. Que sea la parte principal de tus cuidados y labor en todo lo que se refiere a la educaci\'f3n de ellos hacer que la santidad les parezca como el estado de la vida m\'e1s necesario, honorable, que trae verdaderos beneficios, delicioso y amable; y hacerles notar que prescindir de la santidad es entrar en inutilidad, falta de honor, algo da\'f1ino o inconfortLVAL3able. Especialmente dir\'edgelos hacia el amor por la santidad represent\'e1ndola ante ellos como llena de amor. Y por lo tanto comienza con aquello que es m\'e1s f\'e1cil y m\'e1s gratificante para ellos (como la historia de la Escritura, y las vidas de los m\'e1rtires, y de otros hombres piadosos y algunas lecciones familiares cortas). Pues al restringirles del pecado debes ir al m\'e1s alto paso de primero, y no pensar traerles al punto m\'e1s alto permiti\'e9ndoles comenzar por el punto m\'e1s bajo; (pues cada pelda\'f1o capacita para m\'e1s, y ning\'fan pelda\'f1o ser\'e1 menos importante, y una reforma general es la m\'e1s f\'e1cil adem\'e1s de absolutamente necesaria); sin embargo, al encargarles la pr\'e1ctica de h\'e1bitos religiosos debes irlos colocando por grados, y ponerles sobre ellos no m\'e1s de lo que sean capaces de llevar; ya se trate del aprendizaje de doctrinas demasiado elevadas y espirituales para ellos, o cuando el \'e9nfasis se coloca en determinado h\'e1bito ya sea en su calidad o cantidad lo que puede ser una sobrecarga para ellos; pues si t\'fa por una vez vuelves sus corazones contra la religi\'f3n, y la haces parecer una especie de esclavitud o de vida tediosa para ellos, entonces has tomado el camino de endurecerlos en contra de ella. Por lo tanto no todos los ni\'f1os deben ser dirigidos igual; as\'ed como todos los est\'f3magos no deben ser forzados a comer lo mismo. Si fuerzas a algunos a tomar tanto que luego viene el empacho llegar\'e1n a aborrecer esa clase de carne por el resto de sus vidas. S\'e9 que la naturaleza misma, en tanto que corrupta, ya tiene una enemistad con la santidad, y s\'e9 tambi\'e9n que no por eso esta enemistad debe ser dejada a su antojo en los ni\'f1os; pero tambi\'e9n se que las malas representaciones de la religi\'f3n, y una imprudente educaci\'f3n, es el camino para incrementarla y que la enemistad que mora en el coraz\'f3n, ser\'e1 vencida por el cambio de la mente y por el amor, y no por la coerci\'f3n que tiende a no reconciliar la menLVAL4te por el amor. La total habilidad de los padres por la santa educaci\'f3n de sus hijos consiste en esto, a concebir la santidad como la vida m\'e1s afable y deseable; lo cual es hecho al representarla delante de ellos en palabras y en pr\'e1ctica, no solamente como lo m\'e1s necesario, sino tambi\'e9n como lo de m\'e1s provecho, honorable y delicioso. Proverbios 3:17, "Sus caminos son caminos deleitosos; todas sus veredas, paz".\par \par Directriz IX. Habladle a menudo de la bajeza y pecaminosidad de la sensualidad que busca solamente satisfacer la carne, y de la excelencia mayor de los placeres de la mente que consisten en la sabidur\'eda y en hacer el bien. Pues tu cuidado principal debe ser salvarles de la complacencia de la carne; la cual es no solamente en lo general la suma de cualquier iniquidad, sino tambien aquella que en especial los ni\'f1os son proclives a caer. Pues su carne y sensaciones son tan r\'e1pidas como las de otros; y requieren no solamente la fe, sino tambi\'e9n una raz\'f3n clara para resistirla; y as\'ed (adem\'e1s de su inclinaci\'f3n natural) la costumbre de obedecer a los sentidos (para lo cual se requiere fortaleza) sin la raz\'f3n (la cual, encontr\'e1ndose en un estado de infancia es casi totalmente in\'fatil) incrementa en mucho este pernicioso pecado. Por lo tanto continua laborando para imprimir en sus mentes un odioso concepto de la vida dedicada a complacer a la carne; h\'e1blales amargamente contra la glotoner\'eda, la borrachera y el exceso de deporte; y que escuchen con frecuencia - o que lean - la par\'e1bola del glot\'f3n y L\'e1zaro en el cap\'edtulo 16 de Lucas; y que memoricen textos como Romanos 8:1, 5-9, 13; 13:13, 14, y que los repitan a menudo.\par \par Directriz X. Para este fin, y tambi\'e9n para la salud de sus cuerpos, mant\'e9n una vigilancia estricta sobre sus apetitos (el cual no son ellos capaces de guardar por s\'ed mismos): gu\'e1rdales en cuanto puedas sujetos a las reglas de la raz\'f3n, tanto en lo relativo a la cantidad como a la caliLVAL5dad de sus alimentos. Sin embargo, d\'edles la raz\'f3n de tus restricciones, de lo contrario secretamente luchar\'e1n para quebrantar esas fronteras. La mayor\'eda de los padres que he conocido, y que conoc\'edan de este punto, son culpables del gran dolor y peligro de la salud de sus hijos y del estado de sus almas, por complacerles y permitirles ser glotones con la carne y la leche. Si pudiera llamarles malvados y asesinos de sus propios hijos pensar\'edan que habl\'e9 con demasiada agudeza, pero no les dar\'eda mayor ocasi\'f3n para ello, pues lo son al destruir (en tanto que ellos sean los responsables) las almas y los cuerpos de sus hijos. Destruyen sus almas por acostumbrarlos a la glotoner\'eda, y a ser gobernados por sus apetitos; lo cual toda la ense\'f1anza del mundo apenas lograr\'e1 algo sin la gracia especial de Dios. \'bfQu\'e9 es todo el vicio y la villan\'eda del mundo sino la complacencia de los deseos de la carne? Y cuando est\'e1n habituados a esto son enraizados en su pecado y miseria. Tambi\'e9n destruyen sus cuerpos al permitirles complacer sus apetitos con frutas crudas y otras cosas peligrosas; pero especialmente por inundar y abrumar la naturaleza con el exceso; y todo esto es por medio de esa ignorancia, unida al auto-enga\'f1o, que les hace que ellos mismos produzcan su propio derrume. Ellos piensan que su apetito es la medida de su comer y beber, y que si beben excepto cuando est\'e1n sedientos (como algunos bebedores est\'e1n de manera continua) y comen solo cuando est\'e1n hambrientos entonces esto no es exceso; y porque no se encuentran enfermos actualmente, y no vomitan todo de nuevo, entonces piensan que lo que han comido o bebido no les da\'f1a, sino que les hace bien. Les advierto, les oir\'e1s decir lo que dice la gente demente, no les da\'f1ar\'e1 comer y beber lo que han programado; m\'e1s bien esto les har\'e1 fuertes y saludables; no miro que aquellos que se han sometido a dietas de manera estricta sean m\'e1s saludables que otros. Mientras hacen todo esto est\LVAL6'e1n llenando de cargas lo que es natural y destruyendo la digesti\'f3n, y viciando todos los humores (N.T. fluidos vitales) del cuerpo, y convirti\'e9ndolos en un botadero de flemas y suciedades; que es el combustible que alimenta y aumenta la mayor\'eda de todas las enfermedades que despu\'e9s les afectan cuando a\'fan est\'e1n vivos; y que usualmente les traen a un \'faltimo fin (como lo he dicho con anterioridad, en la parte I, en las directrices contra la glotoner\'eda). Por lo tanto, si amas las almas y cuerpos de tus hijos, acost\'fambrales a la temperancia desde la infancia, y no dejes que sus apetitos o deseos desenfrenados, sino tu propia raz\'f3n, sea el \'e1rbitro y la medida de la dieta de ellos. Acost\'fambrales a comer de manera reservada, de manera que moderadamente satisfagan su apetito. Aseg\'farate que sus dietas sean medidas por ti mismo, y no hagas que los sirvientes les den m\'e1s, ni les permitas comer o beber entre comidas o fuera de momento; as\'ed les ayudar\'e1s a vencer sus inclinaciones sensuales y le dar\'e1s a la raz\'f3n el dominio de sus vidas; y har\'e1s, con la ayuda del Se\'f1or, tanto como puedas para ayudarles a atemperar saludablemente sus cuerpos, que ser\'e1 una gran bondad hacia ellos, y les capacitar\'e1 para sus responsabilidades toda su vida.\par \par Directriz XI. En cuanto a los deportes y la recreaci\'f3n, que sean de tal tipo, y en tal cantidad, como puedan ser necesarias para su salud y disfrute; pero no en exceso como para distraer sus mentes de las cosas mejores, y les alejen de sus libros y otras responsabilidades, ni a otras cosas que puedan tentarles hacia la apuesta o la codicia. Los ni\'f1os deben practicar el deporte conveniente para la salud del cuerpo y la agilidad de la mente; de manera que el buen ejercicio les hace bien a sus cuerpos, y el poco ejercicio m\'e1s bien les adormila. Las cartas y los dados, y otros deportes de ocio, son mayormente poco aptos y tienden a da\'f1ar tanto el cuerpo como la mente. El tiempo que dediquen a los depLVAL7ortes tambi\'e9n ha de ser limitado, de manera que su juego no llegue a ser su trabajo; tan pronto como lleguen a tener uso de raz\'f3n y del lenguaje entonces debiesen ser ense\'f1ados en cosas mejores, y no ser dejados a "hacer nada" hasta los cinco o seis a\'f1os, pues obtienen el h\'e1bito de malgastar su tiempo en juegos. Los ni\'f1os son capaces - a\'fan en sus tempranas edades - de aprender algo que les pueda preparar para m\'e1s.\par \par Directriz XII. Usa toda tu sabidur\'eda y diligencia para sacar de ra\'edz el pecado del orgullo. Y para tal fin, no te complazcas (como es usual en algunos padres con poco entendimiento) en hacerles jovencitos demasiado "finos" y luego decirles y repetirles cu\'e1n "finos" y delicados ellos son; m\'e1s bien encomienda la humildad y la sencillez y habla con desprecio del orgullo y de la fineza arrogante, para criar una aversi\'f3n a estas cosas en sus mentes. Ay\'fadales a aprender aquellos textos de la Escritura que hablan de c\'f3mo Dios resiste al orgulloso, y de c\'f3mo ama y honra al humilde: cuando ellos vean a otros ni\'f1os que est\'e1n fin\'edsimamente vestidos habla con ellos acerca de esto y mu\'e9stales como esto puede m\'e1s bien ser su verg\'fcenza para que no deseen llegar a ser como ellos. Habla contra la presunci\'f3n y cualquier otra forma de orgullo sobre las cuales son responsables: y sin embargo, dales el m\'e9rito por todo lo que est\'e9 bien, pues eso eso es, en verdad, su debido reconocimiento y est\'edmulo.\par \par Directriz XIII. H\'e1blales con bastante desprecio de la gallard\'eda, la pompa, las riquezas del mundo, del pecado del ego\'edsmo y la codicia, y diligentemente mantente vigilante con respecto a estas cosas. y todas aquellas que puedan tentarles hacia ellas. Cuando ellos vean grandes casas, y la servidumbre, y la gallard\'eda, diles que estas cosas son la carnada del enemigo, para atraer a los pobres pecadores a amar este mundo, de que pueden perder sus almas y el mundo por venir. Cu\'e9ntales de cu\'e1nto el cielo seLVAL8 encuentra por encima de todo esto; y que los amantes de este mundo nunca llegan all\'e1, sino el humilde, el sencillo y el pobre de esp\'edritu. Cu\'e9ntales acerca del rico glot\'f3n de Lucas 16, que se encontraba vestido de p\'farpura y de seda y disfrutaba de manjares cada d\'eda, pero que cuando lleg\'f3 al infierno no pubo obtener una gota de agua para refrescar su lengua cuando L\'e1zaro se encontraba en los goces del para\'edso. No hagas como los malvados, que atraen a sus hijos hacia la mundanalidad y la codicia, al darles dinero y permitirles que jueguen y apuesten por dinero, prometi\'e9ndoles que esto les har\'e1 ricos o delicados, y hablando elevadamente de todos los que son ricos y grandes en el mundo; sino cu\'e9ntales de cu\'e1nto m\'e1s feliz es un creyente sencillo, y desecha todo lo que pueda tentar sus mentes hacia la codicia. Cu\'e9ntales de cu\'e1n bueno es amar a sus hermanos como a ellos mismos, y dar parte de lo que ellos tienen, y alabarles por esto; y desaprobarles cuando tienen avidez por guardar y amontonar todo para s\'ed mismos: y todo cuanto hagamos ser\'e1 demasiado poco para curar este pernicioso pecado. Ens\'e9\'f1ales textos como el Salmo 10:3, "Porque el malo se jacta del deseo de su alma, Bendice al codicioso, y desprecia a Jehov\'e1".\par \par Directriz XIV. Vigila de manera cercana sus lenguas, especialmente contra el mentir, el poner trampas con el hablar, el lenguaje obceno, y el tomar el nombre de Dios en vano. Y perd\'f3nales faltas m\'e1s livianas acerca de asuntos m\'e1s comunes mucho m\'e1s pronto en comparaci\'f3n con estos anteriores pecados contra Dios. Cu\'e9ntales de la odiosidad de todos estos pecados y ens\'e9\'f1ales textos de la Escritura que de manera expresa los condenan; y nunca los dejes pasar de manera superficial o hagas de esto algo liviano cuando los encuentres culpables de ellos.\par \par Directriz XV. Mant\'e9nles alejados tanto como se pueda de las compa\'f1\'edas de mala fama, especialmente de compa\'f1eros imp\'edos de juego. Es LVAL9uno de los peligros m\'e1s grandes para la ruina de los ni\'f1os en el mundo; especialmente cuando son enviados a las escuelas comunes: pues apenas habr\'e1 alguna de estas escuelas que sea buena, pero s\'ed hay muchos chicos rudos y ense\'f1ados para la ruina imp\'eda; estos har\'e1n del hablar profano y sucio, lo mismo que de su lenguaje obceno y tramposo un asunto de presunci\'f3n; adem\'e1s del pelear, del juego con apuesta y del hablar burlesco, adem\'e1s del descuido por sus lecciones y estudios; y har\'e1n escarnio de aquel que no haga lo que ellos hacen, si es que no llegan a golpearlo y abusar de \'e9l. Y hay tal basura en la naturaleza buscando a qu\'e9 pegarse, que hay muy pocos ni\'f1os que cuando escuchan a otros tomar el nombre de Dios en vano, o cantar canciones insinuantes e impropias, o hablar palabras sucias, o llamarse los unos a los otros por nombres reprochables, r\'e1pidamente les imitan: y cuando has vigilado sobre ellos en el hogar tan de cerca como sea posible, te encuentras que han sido infectados en el exterior con tales vicios bestiales, de los cuales con mucha dificultad son curados posteriormente. Por lo tanto que aquellos que sean capaces, eduquen a sus hijos la mayor parte en casa, o en escuelas privadas y bien ordenadas; y aquellos que no puedan hacer esto, deben ser los m\'e1s vigilantes sobre ellos, y encarg\'e1rles que se asocien con los mejores; y habladles de la odiosidad de estas pr\'e1cticas, y de la perversidad de aquellos que las usan; y hablad muy despreciativamente de tales ni\'f1os imp\'edos: y cuando todo haya sido hecho, es una gran misericordia de Dios, si ellos no han sido arruinados por la fuerza del contagio. Aquellos, por lo tanto que aventuran a sus hijos a ir a las escuelas m\'e1s rudas y a las compa\'f1\'edas peligrosas, y despu\'e9s de esto a Roma, o a otros pa\'edses profanos o papistas, para aprender las modas y costumbres del mundo, pretendiendo que, de otra manera ellos ser\'edan ignorantes del curso del mundo, y mal ense\'f1ados, y no como oLVAL:tros de su rango, pueden pensar de s\'ed mismos y de sus propios razonamientos como bien les parezca: por mi parte, preferir\'eda hacer de mi hijo un limpiador de chimeneas, (si tuviera alguno) que ser culpable de hacer tanto para defraudarle o venderle al diablo.\par \par Pregunta. \'bfPero, no es l\'edcito para un hombre enviar a su hijo a viajar?\par \par Respuesta: S\'ed, en estos casos.\par \par 1. En caso que \'e9l sea un Cristiano maduro y confirmado, esto es, que no est\'e9 en peligro de ser pervertido, sino capaz de resistir a los enemigos de la verdad, y de predicar el evangelio, o de hacer el bien a otros; y que adem\'e1s est\'e9 lo suficientemente preparado como para invitarle.\par \par 2.O si \'e9l va en compa\'f1\'eda de personas sabias y piadosas, y si tales son sus acompa\'f1antes, y la probabilidad de que lo que gane sea mayor de lo que pudiera ser su p\'e9rdida o peligro.\par \par 3.O si \'e9l va solamente a pa\'edses religiosos, entre hombres m\'e1s sabios y m\'e1s aprendidos que con los que ha conversado en el hogar y que tenga suficientes motivos para su viaje.\par \par enviar personas j\'f3venes, inmaduras, sin experiencia entre personas papistas, profanas y licenciosas (aunque quiz\'e1s alguna persona moderada est\'e9 en compa\'f1\'eda de ellos) y esto s\'f3lo para ver los c\'e1lculos y modas del mundo, es una acci\'f3n que debiese alamar a cualquier cristiano que conozca la depravaci\'f3n de la naturaleza humana, y la mutabilidad del j\'f3ven, sus cabezas a\'fan no entrenadas, y la sutilidad de los enga\'f1adores, de lo contagioso que son el pecado y el error, y del valor de un alma, y no har\'e1n como hacen algunos conjuradores y brujos, a\'fan vender un alma al diablo con la condici\'f3n de poder ver y conocer las modas del mundo; de lo cual, ah! puedo saber lo suficiente como para apenar mi coraz\'f3n, sin necesidad de viajar muy lejos para verlo. Si alg\'fan otro pa\'eds tiene m\'e1s de Cristo y estuviese m\'e1s cerca del cielo la invitaci\'f3n es grande; peroLVAL; si tiene m\'e1s del pecado y del infierno, preferir\'eda conocer el infierno, y tambi\'e9n los suburbios del mismo, por el mapa de la palabra de Dios, que por ir all\'e1. Y si tales ni\'f1os al regresar no se vuelven los hijos confirmados del diablo, y comprueban que la rebeli\'f3n es la calamidad de su pa\'eds y de la iglesia, que agradezcan a la gracia especial, y no a sus padres o a s\'ed mismos. Ellos sobrevaloran esa vanidad que llaman educaci\'f3n, que arriesgar\'e1 la sustancia (a\'fan la sabidur\'eda, la santidad y la salvaci\'f3n celestiales) por ir tan lejos en pos de una sombra vana.\par \par \par Directriz XVI. Ense\'f1ad a vuestros hijos a conocer lo precioso que es el tiempo, y no les toleres que malgasten una hora. Mant\'e9nte a menudo habl\'e1ndoles de cu\'e1n preciosa cosa es el tiempo, y de cu\'e1n corta es la vida del hombre, y cu\'e1n grande es su obra, y c\'f3mo nuestra vida duradera de gozo o de miseria dependen de esta peque\'f1a porci\'f3n de tiempo: h\'e1blales duramente del pecado de aquellos que malgastan su tiempo en juegos sin sentido; y mant\'e9n tu vigilancia en todas sus horas, y no les permitas que pierdan el tiempo por exceso de sue\'f1o, o exceso de juego o en cualquier otra forma; sino invol\'facrales en alguna ocupaci\'f3n que sea digna del empleo de su tiempo.\par \par Entrena a tus hijos en una vida de diligencia y trabajo, y acost\'fambrales no a la facilidad o a la holgazaner\'eda cuando est\'e9n j\'f3venes [3]. Nuestros vagabundos mendigos, y muchos de entre la clase acomodada, arruinan completamente a sus hijos por estos medios y especialmente el sexo femenino. A ellas usualmente no se les entrena en su llamado, ni son ejercitadas en un empleo, sino solamente en lo necesario para ornamentar y para la recreaci\'f3n, cuando mucho; y por lo tanto no debiesen tener sino solo horas de recreaci\'f3n, las cuales son solo una peque\'f1a proporci\'f3n de su tiempo. As\'ed que, por el pecado de sus padres muy temprano en sus vidas est\'e1n involucrados en una vidLVAL<a de holgazaner\'eda, la cual despu\'e9s es para ellos sumamente dif\'edcil de vencer; as\'ed son ense\'f1ados a vivir como el cerdo o la lombriz solitaria que viven solamente para vivir, y hacen muy poco bien en el mundo al vivir: levantarse, vestirse, adornarse, tomar un paseo, y luego al almuerzo, y despu\'e9s a las cartas o los dados, o a las charlas y pl\'e1ticas vac\'edas, o a algo de juego, o de visita, o a la recreaci\'f3n, y despu\'e9s a la cena, y a platicar otra vez, y a la cama. Esta es la lamentable vida de muchos que tienen grandes obligaciones para con Dios, y muchos m\'e1s grandes asuntos que hacer, si se les informara cu\'e1les son. Y si presentan algunas palabras de oraci\'f3n hip\'f3critas y sin pasi\'f3n piensan que han pasado el d\'eda piadosamente; s\'ed, la salud de muchos est\'e1 completamente arruinada, por tal educaci\'f3n holgazana y carnal. As\'ed tal desuso de la vida les incapacita para el movimiento y el ejercicio, los cuales son necesarios para preservar su salud. Debiera mover nuestro coraz\'f3n con l\'e1stima el ver c\'f3mo las casas de muchos de la m\'e1s alta alcurnia son parecidos a hospitales; y la educaci\'f3n ha hecho, especialmente a las mujeres, como lisiadas, o enfermas o postradas en cama; de manera que una parte del d\'eda que debiese ser invertida en alg\'fan empleo beneficioso es pasado en cama, y el resto en hacer nada, o peor que nada; y la mayor parte de su vida se vuelve miserable por las enfermedades, de manera que si a\'fan usan sus piernas para moverse de un lugar a otro se quedan sin respiraci\'f3n, y son una carga para s\'ed mismos, y pocos de ellos viven poco m\'e1s de la mitad de sus d\'edas. Adem\'e1s, pobres criaturas, si sus propios padres no les hubieran traicionado entreg\'e1ndolos a los pecados de Sodoma, el orgullo, la hartura de pan, la abundancia de pereza, ellos podr\'edan haber estado llenos de salud, y vivido como personas Cristianas honestas, y sus piernas y brazos les pudieran haber servido para el uso, lo mismo que para la integrLVAL=idad y el ornamento.\par \par Directriz XVII. Que la correcci\'f3n necesaria sea usada con discreci\'f3n, de acuerdo a las siguientes normas:\par \par 1. Que no sea tan irregular (si es necesario) como para dejarles sin temor, y as\'ed hacer de la correcci\'f3n algo sin efecto; y que no sea tan frecuente como para desalentarlos, o producir en ellos un odio por sus padres.\par \par 2.Que sea diferenciado acorde con los diferentes temperamentos de vuestros hijos; algunos son tan tiernos y apocados, y muy aptos para ser desalentados, que muy poca o ninguna correcci\'f3n puede ser lo mejor; y algunos son tan endurecidos y obstinados que debe haber mucha y bastante aguda que los aleje de la disoluci\'f3n y el desacato.\par \par 3.Que sea m\'e1s por raz\'f3n del pecado contra Dios (como el mentir, enga\'f1ar con las palabras, hablar sucio, profanidad, etc.) que por faltas relacionadas con tus asuntos mundanos.\par \par 4.Corr\'edgeles no con tus pasiones encendidas, pero permanece hasta que perciban que est\'e1s calmado; porque de lo contrario pensar\'e1n que tu ira, m\'e1s bien que tu raz\'f3n, es la causa de la correcci\'f3n.\par \par 5.Siempre mu\'e9strales la ternura de tu amor, y cu\'e1n poco dispuesto est\'e1s a corregirles si es que se pudiera reformarlos de una manera m\'e1s f\'e1cil; y conv\'e9nceles de que lo haces para su bien.\par \par 6.Haz que lean aquellos textos de la Escritura que condenan sus pecados, y luego aquellos que te ordenan a ti que les corrijas. Como por ejemplo, si el mentir fuera el pecado, vu\'e9lvelos primero a Prov. 12:22, "Los labios mentirosos son abominables para Jehov\'e1, pero le complacen quienes act\'faan con verdad". Y Prov. 13:5, "El justo aborrece la palabra mentirosa". Juan 8:44, "Vosotros sois de vuestro padre el diablo... Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira". Apocalipsis 22:15, "Mas los perros estar\'e1n fuera... y todo aquel que ama y hace mentira". Y luego dir\'edgelo hacia Proverbios 13:24, "El que detiLVAL>ene el castigo, a su hijo aborrece; Mas el que lo ama, desde temprano lo corrige". Prov. 29:15, "La vara y la correcci\'f3n dan sabidur\'eda; Mas el muchacho consentido avergonzar\'e1 a su madre". Prov. 22:15, "La necedad est\'e1 ligada en el coraz\'f3n del muchacho; Mas la vara de la correcci\'f3n la alejar\'e1 de \'e9l". Prov. 23:13, 14, "No reh\'fases corregir al muchacho; Porque si lo castigas con vara, no morir\'e1. Lo castigar\'e1s con vara, Y librar\'e1s su alma del Seol". Prov. 19:18, "Castiga a tu hijo en tanto que hay esperanza; Mas no se apresure tu alma para destruirlo". Preg\'fantale si preferir\'eda que le descuidaras y as\'ed \'e9l continuara desobedeciendo a Dios, o si preferir\'eda que le odiaras y destruyeras su alma. Y cuando su raz\'f3n sea convencida de la sensatez de corregirle entonces \'e9sta ser\'e1 mucho m\'e1s exitosa.\par \par \par \par Directriz XVIII. Que tu propio ejemplo ense\'f1e a tus hijos que la santidad y la vida centrada en lo celestial, y la pureza e inocencia de la vida y de la lengua, es lo que t\'fa deseas para ellos, tanto que lo aprendan como que lo practiquen. El ejemlo de los padres es m\'e1s poderoso con los ni\'f1os, tanto para el bien como para el mal. Si ellos te ven vivir en el temor de Dios esto har\'e1 mucho para persuadirlos de que este es el curso m\'e1s necesario y excelente para la vida, y que ellos tambi\'e9n deben hacer lo mismo; y si ven que vives una vida carnal, de excesos e imp\'eda, y te oyen maldecir o jurar, o hablar suciedades o con enga\'f1os, esto les estimular\'e1 tremendamente a imitarte. Si nunca les habl\'e1is del bien, pronto llegar\'e1n a creer m\'e1s en vuestras malas vidas que en vuestras buenas obras.\par \par Directriz XIX. Escoged tal llamado y curso de vida para tus ni\'f1os, como el que se ocupa diligentemente de la salvaci\'f3n de sus almas, como el que es digno de su utilidad p\'fablica tanto para la iglesia como para el estado (N.T.: la vida civil). No escojas un llamado que sea m\'e1s inclinado a las tentacioneLVAL?s y a los obst\'e1culos para su salvaci\'f3n, aunque este llamado les haga ricos; sino un llamado que les permita algo de solaz para hacer memoria de las cosas con consecuencias eternas, y obtengan oportunidades para mejorar y para hacer el bien. Si tienen que laborar como aprendices, o como sirvientes, en cuanto sea posible, col\'f3calos con hombres temerosos de Dios; y no con el tipo de gentes que les endurezcan en sus pecados.\par \par Directriz XX. Cuando tengan edad de casarse, y lo encuentres necesario, oc\'fapate en facilitar para ellos amistades que les sean convenientes. Cuando los padres se quedan demasiado tiempo con ellos, y no realizan sus ocupaciones en esta \'e1rea, sus hijos a menudo escogen por ellos mismos para su propia ruina; pues escogen no por juicio, sino por afectos ciegos.\par \par Habi\'e9ndoles pues dicho las responsabilidades comunes de los padres para con sus hijos, paso ahora a decirles lo que pertenece particularmente a cada padre; pero para evitar redundancia solamente desear\'eda que record\'e1rais especialmente estas dos directrices:\par \par 1. Que la madre que a\'fan est\'e9 presente cuando los hijos sean j\'f3venes que sea muy diligente en ense\'f1arles e inculcar en sus pensamientos cosas buenas. Cuando los padres se encuentran lejos de casa, las madres tienen oportunidades m\'e1s frecuentes para instruirles, y continuar habl\'e1ndoles de aquello que es lo m\'e1s necesario y de vigilar sobre ellos. Este es el servicio m\'e1s grande que la mayor\'eda de mujeres pueden hacer para Dios en el mundo: m\'e1s de una iglesia que ha sido bendecida con un buen ministro puede agradecer la piadosa educaci\'f3n de las madres; y muchas de las miles de almas en los cielos pueden agradecer el cuidado santo y diligente de las madres, como el primer medio efectivo. De esta manera las buenas mujeres (por medio de la buena educaci\'f3n de sus hijos) son de manera ordinaria grandes bendiciones tanto para la iglesia como para el estado. (Y as\'ed algunos entienden I Timoteo 2:1LVAL5, en la frase "engendrando hijos", significando educar hijos para Dios; pero yo m\'e1s bien pienso que se refiere a Mar\'eda dando a luz al Cristo, la simiente prometida).\par \par 2.Por todos los medios haced que los ni\'f1os sean ense\'f1ados a leer, sea que seas demasiado pobre, estando dispuestos a hacer cualquier ajuste; de lo contrario los privas de una ayuda singular para su instrucci\'f3n y salvaci\'f3n. Es sumamente lamentable que una Biblia pudiera llegar a significar algo m\'e1s que una muesca a una criatura racional, como para llegar a leerla por s\'ed mismos: y que tantos libros excelentes que hay en el mundo para ellos se encuentren como sellados o permanezcan totalmente insignificantes.\par \par \par Pero si Dios no te concede hijos, y te ahorra todo este cuidado y labor, no te aflijas, sino mu\'e9strate agradecido, pensando que esto es lo mejor para ti. Recuerda de cu\'e1nta cantidad de trabajo, y de dolores, y de congojas del coraz\'f3n \'c9l te ha liberado, y cu\'e1n pocos corren con \'e9xito cuando los padres han hecho su mejor esfuerzo: qu\'e9 vida de miseria es \'e9sta a trav\'e9s de la cual los ni\'f1os deben de pasar, y de cu\'e1n triste el temor de su pecado y su condenaci\'f3n hubiesen sido para ti.\par \par Fin\par \par [ 1 ] V\'e9ase mi Tratado para el Bautismo de Infantes.\par [ 2 ] Isa 3:7-9; Salmo 15:4; 101; 10:2-4.\par [ 3 ] Era una de las leyes Romanas de las doce tablas, "Filius arte carens, patris incuria, eidem vilae necessaria de praestato. Alioqui parentes nutrire cogitor". Un hijo al que no se le ense\'f1a un oficio por el cual vivir, no ser\'e1 obligado a mantener a sus padres en tiempo de necesidad, pero otros s\'ed tendr\'e1n que hacerlo. Ezequiel 16:49.\par \par LAS RESPONSABILIDADES DE LOS PADRES\par PARA CON SUS HIJOS\par Por Richard Baxter\par \par } D LVALT par \par Fin\par \par [ 1 ] V\'e9ase mi Tratado para el Bautismo de Infantes.\par [ 2 ] Isa 3:7-9; Salmo 15:4; 101; 10:2-4.\par [ 3 ] Era una de las leyes Romanas de las doce tablas, "Filius arte carens, patris incuria, eidem vilae necessaria de praestato. Alioqui parentes nutrire cogitor". Un hijo al que no se le ense\'f1a un oficio por el cual vivir, no ser\'e1 obligado a mantener a sus padres en tiempo de necesidad, pero otros s\'ed tendr\'e1n que hacerlo. Ezequiel 16:49.\par \par LAS RESPONSABILIDADES DE LOS PADRES\par PARA CON SUS HIJOS\par Por Richard Baxter\par \par } LVAL-,B{\rtf1\ansi\ansicpg1252\deff0{\fonttbl{\f0\fnil\fcharset0 Georgia;}} {\colortbl ;\red0\green0\blue0;\red0\green128\blue0;} {\*\generator Riched20 5.40.11.2210;}\viewkind4\uc1\pard\cf1\lang3082\shad\f0\fs22 \b\fs32 Las Obras Pr\'e1cticas de Baxter\b0\fs22 \par Vol. 1, Un Libro Cristiano de Instrucciones,\par acerca de Econom\'eda Cristiana, Cap. X, pp. 449-454\par \par CAPITULO X\par LAS RESPONSABILIDADES DE LOS PADRES PARA CON SUS HIJOS\par (Vea tambi\'e9n: Las Responsabilidades Especiales de los Hijos para con sus Padres)\par \par Por\b Richard Baxter\b0\par \par Parcialmente les he contado a Uds. antes de cu\'e1n grande es la importancia de la educaci\'f3n sabia y santa de los hijos para la salvaci\'f3n de sus almas, para el alivio de sus padres, para el bien de la iglesia y el estado, y para la felicidad del mundo; sin embargo ning\'fan hombre es totalmente capaz de expresar esto bien.\par Y ning\'fan coraz\'f3n puede concebir c\'f3mo el mundo ha fallado en el abandono de esta responsabilidad y cu\'e1n grande es esta calamidad; pero aquellos que piensan en el estado en que se encuentran las naciones paganas, infieles e imp\'edas, y cu\'e1n escaso es el crecimiento de la verdadera piedad, y cu\'e1ntos millones deben permanecer en el infierno para siempre, sabr\'e1n mucho m\'e1s acerca de esta inhumana negligencia como para llegar a aborrecerla.\par \par Directriz I. Entended y lamentaos del estado corrompido y miserable de vuestros hijos, el cual han derivado de Uds., y agradecidamente aceptad el ofrecimiento de un Salvador para Uds. mismos y para ellos, y entr\'e9guenlos y ded\'edquenlos absolutamente a Dios en Cristo en el pacto sagrado, y solemnizad esta dedicaci\'f3n y pacto por medio de su bautismo [1] Y para este fin entended el mandamiento de Dios para que entren vuestros hijos solemnemente en pacto con \'c9l, y las misericordias pactales que por tanto les pertenecen a ellos. \cf2\ul Rom5:12\par Rom_16:1-18\cf1\ulnone ; \cf2\ul Eph_2:1\cf1\ulnone ,\cf2\ul Eph 2:3\cf1\ulnoneLVALC ; \cf2\ul Gen_17:4\cf1\ulnone ,\cf2\ul Gen_17:13\cf1\ulnone ,\cf2\ul Gen_17:14\cf1\ulnone ; \cf2\ul Deu_29:10-12\cf1\ulnone ; \cf2\ul Rom_11:17\cf1\ulnone , \cf2\ul Rom_11:20\cf1\ulnone ; \cf2\ul Joh_3:3-5\cf1\ulnone ;\cf2\ul Mat_19:13-14\cf1\ulnone .\par \par No podeis dedicaros vosotros mismos sinceramente a Dios, a menos que dediqu\'e9is a \'c9l todo lo que es vuestro y lo que se encuentra bajo vuestro poder; y por lo tanto, vuestros hijos, en tanto que ellos se encuentren bajo vuestro poder. \par Y como la naturaleza os ha ense\'f1ado que vuestro poder y vuestra responsabilidad para hacerlos entrar durante sus infancias en relaciones pactales con los hombres, lo cual es ciertamente para su propio bien; \par (y si ellos rehusan las condiciones al llegar a la mayor\'eda de edad, entonces tambi\'e9n abandonan los beneficios;) de la misma manera la naturaleza os ha ense\'f1ado mucho m\'e1s a obligarles con respecto a Dios para su bien mucho mayor, en caso que \'c9l les admita entrar en pacto con \'c9l. \par Y de que \'c9l les admitir\'e1 en Su pacto \par (y de que vosotros debi\'e9seis introducirlos en el pacto), est\'e1 fuera de duda por la evidencia que la Escritura nos da, que desde el tiempo de Abraham hasta Cristo esto fue as\'ed con todos los hijos de Su pueblo; ning\'fan hombre puede probar que antes del tiempo de Abraham, o desde ese tiempo, Dios haya tenido alguna vez una iglesia sobre la tierra de la cual los hijos infantes de sus siervos (si los ten\'edan) no fueran miembros dedicados en pacto para con Dios, hasta en estos tiempos en que unos pocos comenzaron a tener escr\'fapulos sobre la legalidad de esto. \par Y es un confort para vosotros, si el Rey quisiese concederle a vuestros hijos infantes (quienes fueron manchados por la traici\'f3n de sus padres) no solamente una total liberaci\'f3n y limpieza de la mancha de la ofensa, sino tambi\'e9n los t\'edtulos y condiciones de se\'f1ores, aunque ellos no entiendan nada de esto hasta que vengan a tener una mayor edad; as\'ed es paraLVALD vosotros un asunto de mayor confort, para bien de ellos, que Dios en Cristo les perdone de su pecado original y los tome como Sus hijos y les de posesi\'f3n de vida eterna; que son las bendiciones de Su pacto.\par \par Directriz II. Tan pronto como ellos sean capaces ense\'f1\'e1dles en qu\'e9 tipo de pacto han sido introducidos, y cu\'e1les son los beneficios, y cu\'e1les son las condiciones, para que sus almas puedan alegremente consentir a ello cuando lo entiendan; y vosotros pod\'e1is traerles seriamente a renovar su pacto con Dios en sus propias personas. \par Pero, la orden completa de ense\'f1ar tanto a sus hijos como a vuestros siervos, os la dar\'e9 personalmente.\par \par Directriz III. Entren\'e1dles en exacta obediencia a vosotros mismos, y entrenad la voluntad de ellos. \par Para tal fin, no les toleres que se conduzcan de manera irreverente y contumaz para con vosotros; sino entr\'e9nales a que guarden su distancia. Pues demasiada familiaridad produce desd\'e9n y estimula a la desobediencia. El curso com\'fan de los padres es complacer a sus hijos por tanto tiempo, dej\'e1ndoles tener lo que ans\'edan y lo que quieren, hasta que sus voluntades est\'e1n tan acostumbradas a ser satisfechas que no pueden soportar que nada se les niegue; de esta manera no pueden soportar tampoco el gobierno, debido a que no pueden soportar que nada se cruce con sus voluntades. \par Ser obedientes es renunciar a sus propias voluntades, y ser regidos por las voluntades de sus padres o gobernadores; por lo tanto, acostumbrarles a que hagan su propia voluntad es ense\'f1arles desobediencia, y a endurecerles y acostumbrarles a la imposibilidad de obedecer. \par Ense\'f1\'e1dles a menudo, en un contexto familiar y de manera amorosa acerca de la excelencia de la obediencia, de c\'f3mo esta complace a Dios y sobre la necesidad que ellos tienen de ser gobernados, y cu\'e1n incapaces son ellos para gobernarse a s\'ed mismos, y cu\'e1n peligroso es para los ni\'f1os el que establezcan su propia voluntad; habl\LVALE'e1dles a menudo de la gran desgracia de la obstinaci\'f3n y la terquedad, y cont\'e1dles acerca de otros que se est\'e1n convirtiendo en ni\'f1os obstinados y de voluntades endurecidas.\par \par Directriz IV. Haz de ellos ni demasiado intr\'e9pidos para contigo, ni demasiado extra\'f1os o temerosos; y gobi\'e9rnales no como a siervos sino como a ni\'f1os, haciendo que perciban que les amas profundamente y que todos tus mandamientos, restricciones y correcciones constantes son para su bienestar y no meramente por tu propio gusto personal. \par Deben ser regidos como criaturas racionales que se aman a s\'ed mismos y a aquellos que les aman. \par Si ellos perciben que t\'fa les amas profundamente te obedecer\'e1n con mayor disposici\'f3n y ser\'e1 m\'e1s f\'e1cil el que sean tra\'eddos a arrepentimiento por sus desobediencias, y tambi\'e9n te obedecer\'e1n tanto en el coraz\'f3n como en las acciones externas, detr\'e1s de tus espaldas y al frente de tu rostro. \par Y el amor de ellos hacia ti (que debe ser causado por tu amor hacia ellos) debe ser uno de los medios principales para traerles al amor de todo lo bueno que t\'fa les encomiendas; y as\'ed, conformar sus voluntades sinceramente a la voluntad de Dios y hacerles santos. Pues, si eres demasiado extra\'f1o a ellos, y demasiado terrible, ellos solamente te temer\'e1n, y no te amar\'e1n mucho; y entonces no amar\'e1n los libros ni las pr\'e1cticas que t\'fa les recomiendas, sino que al igual que los hip\'f3critas buscar\'e1n complacerte en tu cara, y no les importar\'e1 lo que son en secreto y a tus espaldas. \par En verdad esto les tentar\'e1 a aborrecer tu gobierno y todo aquel bien hacia el cual les persuades, y les har\'e1s como aves en una jaula que buscan la oportunidad de escapar y obtener su libertad. Ellos se deleitar\'e1n en la compa\'f1\'eda de gente com\'fan y de ni\'f1os holgazanes, porque tu terror y sentido de extra\'f1eza les hicieron no deleitarse en lo que es tuyo. Y el temor les convertir\'e1 en mentirosos, en tanto que unaLVALF mentira les parezca necesaria para obtener su escape. \par Los padres que muestran mucho amor a sus hijos pueden con seguridad mostrar severidad cuando ellos han cometido una falta. \par Pues entonces ellos ver\'e1n que es solamente la falta de ellos la que te desagrad\'f3 y no sus personas; y tu amor les reconcilia contigo cuando son corregidos; cuando los padres que son siempre como extra\'f1os y severos aplican una menor correcci\'f3n - y no les muestran tierno amor a sus hijos - esto los alienar\'e1 y no les har\'e1 ning\'fan bien. Demasiada intrepidez y atrevimiento por parte de los ni\'f1os les dirige, antes que te des cuenta, hacia el desprecio por los padres y hacia toda desobediencia; y demasiado temor y distanciamiento les priva de la mayor\'eda de los beneficios de tu cuidado y gobierno: pero el tierno amor, con severidad solamente cuando hacen lo incorrecto, y esto a una distancia conveniente y reverente, es la \'fanica manera de hacerles el bien.\par \par Directriz V. Trabaja mucho para poseer sus corazones con el temor de Dios, y una reverencia a las santas Escrituras; y luego, cualquier labor que les encomiendes, o cualquier pecado que les prohibas, mu\'e9strales para ello algunos textos urgentes y claros de las Escrituras; y hazles que los aprendan y que los repitan a menudo; para que as\'ed puedan encontrar raz\'f3n y autoridad divina en tus mandamientos; hasta que su obediencia comience a ser racional y divina, de lo contrario ser\'e1 formal e hip\'f3crita. Es la conciencia la que debe vigilarles en lo privado, cuando t\'fa no los mires; y la conciencia es el oficial de Dios y no nuestra; y no les dir\'e1 nada hasta que les hable en el nombre de Dios. Este es el camino para traer el coraz\'f3n mismo a sujeci\'f3n; y tambi\'e9n para reconciliarles a todos tus mandamientos, cuando vean que son, primero, los mandamientos de Dios (de los cuales se derivan).\par \par Directriz VI. En todas tus palabras acerca de Dios y de Cristo Jes\'fas, y de las santas Escrituras, o de la vida poLVALGr venir, o de cualquier aspecto santo, habla siempre con solemnidad, seriedad y reverencia, como de las cosas m\'e1s grandes y reverentes de lo Sagrado: pues antes de que los ni\'f1os lleguen a tener un entendimiento distintivo de puntos particulares, es un principio esperanzador tener sus corazones pose\'eddos con una reverencia general y alta estima por las cosas santas; pues eso continuar\'e1 asombrando a sus conciencias, y les ayudar\'e1 en sus juicios, y les establecer\'e1 contra el prejuicio y el desprecio profanos, y ser\'e1 como una semilla de santidad en ellos. \par Pues el temor de Dios es el principio de la sabidur\'eda (\cf2\ul Psa_111:10\cf1\ulnone ; \cf2\ul Pro_9:10\cf1\ulnone ; \cf2\ul Pro_1:7\cf1\ulnone ). \par Y, la mera manera en que los padres hablen y se conduzcan, expresando gran reverencia por las cosas de Dios, tiene un gran poder para dejar una viva impresi\'f3n en un ni\'f1o: la mayor\'eda de los hijos de padres piadosos que alguna vez vinieron a recibir el bien, estoy persuadido, pueden contarte acerca de esto por su experiencia, (si sus padres hicieron su trabajo en este punto) que el primer que bien que alguna vez sintieron sobre sus corazones, fue una reverencia por las cosas santas, lo cual les fue ense\'f1ado por la forma de hablar y de conducirse de sus padres.\par \par Directriz VII. Hablad siempre delante de ellos con gran honor y alabanza de los hombres y ministerios santos, y con verg\'fcenza y aversi\'f3n de todo pecado y de los hombres imp\'edos [2]. Pues esto tambi\'e9n es una cosa que los ni\'f1os recibir\'e1n r\'e1pida y f\'e1cilmente de sus padres. Antes de que puedan entender doctrinas particulares, ellos pueden aprender, en lo general, qu\'e9 tipo de personas son los m\'e1s felices o los m\'e1s miserables, y son muy capaces de recibir ya sea una aprobaci\'f3n o desaprobaci\'f3n de esas cosas a partir del juicio de sus padres, quienes tienen una gran influencia en todo el seguimiento tanto del bien como del mal en sus vidas. Si t\'fa les reflejas buenos yLVALH honorables pensamientos sobre aquellos que temen a Dios, ellos, a\'fan mucho despu\'e9s, estar\'e1n inclinados a pensar lo mismo de ellos y a encontrar desagrado en aquellos que hablan el mal y a los que predican ese mismo mensaje y desear para s\'ed\par mismos ser el tipo de Cristianos que vosotros alab\'e1is; as\'ed que en este y en el punto subsiguiente es que las primeras sacudidas de la gracia son sentidas de manera ordinaria en los ni\'f1os. \par Y, por el contrario, es una de las cosas m\'e1s perniciosas para los ni\'f1os cuando escuchan a sus padres hablar de manera despreciativa o superficial de las cosas y las personas santas y que de manera irreverente hablan sobre Dios, la Escritura, la vida por venir, y hablan con desprecio o con burla de los ministros o la gente piadosa, o que hacen bromas de las labores particulares de una vida religiosa: estos ni\'f1os est\'e1n propensos a recibir ese prejuicio y desprecio profano en sus corazones a una edad muy temprana, lo que puede cerrar con candado las puertas contra el amor de Dios y la santidad, y hacer de su salvaci\'f3n una obra de mucha mayor dificultad, y de mucha menor esperanza. Y por lo tanto digo que los padres malos son los m\'e1s notables siervos del mal en todo el mundo, y los m\'e1s encarnizados enemigos de las almas de sus hijos. \par M\'e1s almas son maldecidas por padres imp\'edos (los m\'e1s cercanos a ellos son los ministros y los magistrados imp\'edos) que por cualquier otro instrumento adem\'e1s del mundo. \par Y de esta manera es que naciones enteras son extraviadas con enemistad contra los caminos de Dios; las naciones paganas contra el Dios verdadero, y las naciones infieles contra Cristo, y las naciones papistas contra la reforma y los adoradores espirituales: porque los padres hablan maldad a sus ni\'f1os transfiri\'e9ndoles sus propios desagrados; y as\'ed les hacen ser poseedores de los mismos desagrados de generaci\'f3n en generaci\'f3n. \par "\'a1Ay de los que a lo malo dicen bueno y a lo bueno malo; que hacen dLVALIe la luz tinieblas y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce y lo dulce por amargo!" (\cf2\ul Isa_5:20\cf1\ulnone ).\par \par Directriz VIII. Que sea la parte principal de tus cuidados y labor en todo lo que se refiere a la educaci\'f3n de ellos hacer que la santidad les parezca como el estado de la vida m\'e1s necesario, honorable, que trae verdaderos beneficios, delicioso y amable; y hacerles notar que prescindir de la santidad es entrar en inutilidad, falta de honor, algo da\'f1ino o inconfortable. \par Especialmente dir\'edgelos hacia el amor por la santidad represent\'e1ndola ante ellos como llena de amor. \par Y por lo tanto comienza con aquello que es m\'e1s f\'e1cil y m\'e1s gratificante para ellos (como la historia de la Escritura, y las vidas de los m\'e1rtires, y de otros hombres piadosos y algunas lecciones familiares cortas). \par Pues al restringirles del pecado debes ir al m\'e1s alto paso de primero, y no pensar traerles al punto m\'e1s alto permiti\'e9ndoles comenzar por el punto m\'e1s bajo; (pues cada pelda\'f1o capacita para m\'e1s, y ning\'fan pelda\'f1o ser\'e1 menos importante, y una reforma general es la m\'e1s f\'e1cil adem\'e1s de absolutamente necesaria); sin embargo, al encargarles la pr\'e1ctica de h\'e1bitos religiosos debes irlos colocando por grados, y ponerles sobre ellos no m\'e1s de lo que sean capaces de llevar; ya se trate del aprendizaje de doctrinas demasiado elevadas y espirituales para ellos, o cuando el \'e9nfasis se coloca en determinado h\'e1bito ya sea en su calidad o cantidad lo que puede ser una sobrecarga para ellos; pues si t\'fa por una vez vuelves sus corazones contra la religi\'f3n, y la haces parecer una especie de esclavitud o de vida tediosa para ellos, entonces has tomado el camino de endurecerlos en contra de ella. Por lo tanto no todos los ni\'f1os deben ser dirigidos igual; as\'ed como todos los est\'f3magos no deben ser forzados a comer lo mismo. \par Si fuerzas a algunos a tomar tanto que luego viene el empacho llegar\'e1n LVALJa aborrecer esa clase de carne por el resto de sus vidas. \par S\'e9 que la naturaleza misma, en tanto que corrupta, ya tiene una enemistad con la santidad, y s\'e9 tambi\'e9n que no por eso esta enemistad debe ser dejada a su antojo en los ni\'f1os; pero tambi\'e9n se que las malas representaciones de la religi\'f3n, y una imprudente educaci\'f3n, es el camino para incrementarla y que la enemistad que mora en el coraz\'f3n, ser\'e1 vencida por el cambio de la mente y por el amor, y no por la coerci\'f3n que tiende a no reconciliar la mente por el amor. \par La total habilidad de los padres por la santa educaci\'f3n de sus hijos consiste en esto, a concebir la santidad como la vida m\'e1s afable y deseable; lo cual es hecho al representarla delante de ellos en palabras y en pr\'e1ctica, no solamente como lo m\'e1s necesario, sino tambi\'e9n como lo de m\'e1s provecho, honorable y delicioso. \cf2\ul Pro_3:17\cf1\ulnone , \par "Sus caminos son caminos deleitosos; todas sus veredas, paz".\par \par Directriz IX. Habladle a menudo de la bajeza y pecaminosidad de la sensualidad que busca solamente satisfacer la carne, y de la excelencia mayor de los placeres de la mente que consisten en la sabidur\'eda y en hacer el bien. \par Pues tu cuidado principal debe ser salvarles de la complacencia de la carne; la cual es no solamente en lo general la suma de cualquier iniquidad, sino tambien aquella que en especial los ni\'f1os son proclives a caer. Pues su carne y sensaciones son tan r\'e1pidas como las de otros; y requieren no solamente la fe, sino tambi\'e9n una raz\'f3n clara para resistirla; y as\'ed (adem\'e1s de su inclinaci\'f3n natural) la costumbre de obedecer a los sentidos (para lo cual se requiere fortaleza) sin la raz\'f3n (la cual, encontr\'e1ndose en un estado de infancia es casi totalmente in\'fatil) incrementa en mucho este pernicioso pecado. Por lo tanto continua laborando para imprimir en sus mentes un odioso concepto de la vida dedicada a complacer a la carne; h\'e1blales amargamente contLVALKra la glotoner\'eda, la borrachera y el exceso de deporte; y que escuchen con frecuencia - o que lean - la par\'e1bola del glot\'f3n y L\'e1zaro en el cap\'edtulo 16 de lucas \cf2\ul Luk_16:1-12\cf1\ulnone ; \cf2\ul Luk_16:13-31\cf1\ulnone y que memoricen textos como \cf2\ul Rom_8:1\cf1\ulnone , \cf2\ul Rom_5:8-9\cf1\ulnone , \cf2\ul Rom_5:13\cf1\ulnone ; \cf2\ul Rom_13:13-14\cf1\ulnone , y que los repitan a menudo.\par \par Directriz X. Para este fin, y tambi\'e9n para la salud de sus cuerpos, mant\'e9n una vigilancia estricta sobre sus apetitos (el cual no son ellos capaces de guardar por s\'ed mismos): gu\'e1rdales en cuanto puedas sujetos a las reglas de la raz\'f3n, tanto en lo relativo a la cantidad como a la calidad de sus alimentos. Sin embargo, d\'edles la raz\'f3n de tus restricciones, de lo contrario secretamente luchar\'e1n para quebrantar esas fronteras. \par La mayor\'eda de los padres que he conocido, y que conoc\'edan de este punto, son culpables del gran dolor y peligro de la salud de sus hijos y del estado de sus almas, por complacerles y permitirles ser glotones con la carne y la leche. \par Si pudiera llamarles malvados y asesinos de sus propios hijos pensar\'edan que habl\'e9 con demasiada agudeza, pero no les dar\'eda mayor ocasi\'f3n para ello, pues lo son al destruir (en tanto que ellos sean los responsables) las almas y los cuerpos de sus hijos. Destruyen sus almas por acostumbrarlos a la glotoner\'eda, y a ser gobernados por sus apetitos; lo cual toda la ense\'f1anza del mundo apenas lograr\'e1 algo sin la gracia especial de Dios. \'bfQu\'e9 es todo el vicio y la villan\'eda del mundo sino la complacencia de los deseos de la carne? Y cuando est\'e1n habituados a esto son enraizados en su pecado y miseria. \par Tambi\'e9n destruyen sus cuerpos al permitirles complacer sus apetitos con frutas crudas y otras cosas peligrosas; pero especialmente por inundar y abrumar la naturaleza con el exceso; y todo esto es por medio de esa ignorancia, unida al auto-enga\'f1o, que les haLVALLce que ellos mismos produzcan su propio derrume. \par Ellos piensan que su apetito es la medida de su comer y beber, y que si beben excepto cuando est\'e1n sedientos (como algunos bebedores est\'e1n de manera continua) y comen solo cuando est\'e1n hambrientos entonces esto no es exceso; y porque no se encuentran enfermos actualmente, y no vomitan todo de nuevo, entonces piensan que lo que han comido o bebido no les da\'f1a, sino que les hace bien. Les advierto, les oir\'e1s decir lo que dice la gente demente, no les da\'f1ar\'e1 comer y beber lo que han programado; m\'e1s bien esto les har\'e1 fuertes y saludables; no miro que aquellos que se han sometido a dietas de manera estricta sean m\'e1s saludables que otros. \par Mientras hacen todo esto est\'e1n llenando de cargas lo que es natural y destruyendo la digesti\'f3n, y viciando todos los humores (N.T. fluidos vitales) del cuerpo, y convirti\'e9ndolos en un botadero de flemas y suciedades; que es el combustible que alimenta y aumenta la mayor\'eda de todas las enfermedades que despu\'e9s les afectan cuando a\'fan est\'e1n vivos; y que usualmente les traen a un \'faltimo fin (como lo he dicho con anterioridad, en la parte I, en las directrices contra la glotoner\'eda). \par Por lo tanto, si amas las almas y cuerpos de tus hijos, acost\'fambrales a la temperancia desde la infancia, y no dejes que sus apetitos o deseos desenfrenados, sino tu propia raz\'f3n, sea el \'e1rbitro y la medida de la dieta de ellos. \par Acost\'fambrales a comer de manera reservada, de manera que moderadamente satisfagan su apetito. Aseg\'farate que sus dietas sean medidas por ti mismo, y no hagas que los sirvientes les den m\'e1s, ni les permitas comer o beber entre comidas o fuera de momento; as\'ed les ayudar\'e1s a vencer sus inclinaciones sensuales y le dar\'e1s a la raz\'f3n el dominio de sus vidas; y har\'e1s, con la ayuda del Se\'f1or, tanto como puedas para ayudarles a atemperar saludablemente sus cuerpos, que ser\'e1 una gran bondad hacia ellos, y les capacitarLVALM\'e1 para sus responsabilidades toda su vida.\par \par Directriz XI. En cuanto a los deportes y la recreaci\'f3n, que sean de tal tipo, y en tal cantidad, como puedan ser necesarias para su salud y disfrute; pero no en exceso como para distraer sus mentes de las cosas mejores, y les alejen de sus libros y otras responsabilidades, ni a otras cosas que puedan tentarles hacia la apuesta o la codicia. Los ni\'f1os deben practicar el deporte conveniente para la salud del cuerpo y la agilidad de la mente; de manera que el buen ejercicio les hace bien a sus cuerpos, y el poco ejercicio m\'e1s bien les adormila. \par Las cartas y los dados, y otros deportes de ocio, son mayormente poco aptos y tienden a da\'f1ar tanto el cuerpo como la mente. \par El tiempo que dediquen a los deportes tambi\'e9n ha de ser limitado, de manera que su juego no llegue a ser su trabajo; tan pronto como lleguen a tener uso de raz\'f3n y del lenguaje entonces debiesen ser ense\'f1ados en cosas mejores, y no ser dejados a "hacer nada" hasta los cinco o seis a\'f1os, pues obtienen el h\'e1bito de malgastar su tiempo en juegos. \par Los ni\'f1os son capaces - a\'fan en sus tempranas edades - de aprender algo que les pueda preparar para m\'e1s.\par \par Directriz XII. Usa toda tu sabidur\'eda y diligencia para sacar de ra\'edz el pecado del orgullo. Y para tal fin, no te complazcas (como es usual en algunos padres con poco entendimiento) en hacerles jovencitos demasiado "finos" y luego decirles y repetirles cu\'e1n "finos" y delicados ellos son; m\'e1s bien encomienda la humildad y la sencillez y habla con desprecio del orgullo y de la fineza arrogante, para criar una aversi\'f3n a estas cosas en sus mentes. Ay\'fadales a aprender aquellos textos de la Escritura que hablan de c\'f3mo Dios resiste al orgulloso, y de c\'f3mo ama y honra al humilde: cuando ellos vean a otros ni\'f1os que est\'e1n fin\'edsimamente vestidos habla con ellos acerca de esto y mu\'e9stales como esto puede m\'e1s bien ser su verg\'fcenza para que no deseenLVALN llegar a ser como ellos. \par Habla contra la presunci\'f3n y cualquier otra forma de orgullo sobre las cuales son responsables: y sin embargo, dales el m\'e9rito por todo lo que est\'e9 bien, pues eso eso es, en verdad, su debido reconocimiento y est\'edmulo.\par \par Directriz XIII. H\'e1blales con bastante desprecio de la gallard\'eda, la pompa, las riquezas del mundo, del pecado del ego\'edsmo y la codicia, y diligentemente mantente vigilante con respecto a estas cosas. y todas aquellas que puedan tentarles hacia ellas. \par Cuando ellos vean grandes casas, y la servidumbre, y la gallard\'eda, diles que estas cosas son la carnada del enemigo, para atraer a los pobres pecadores a amar este mundo, de que pueden perder sus almas y el mundo por venir. Cu\'e9ntales de cu\'e1nto el cielo se encuentra por encima de todo esto; y que los amantes de este mundo nunca llegan all\'e1, sino el humilde, el sencillo y el pobre de esp\'edritu. Cu\'e9ntales acerca del rico glot\'f3n de \cf2\ul Luk_16:1-31\cf1\ulnone , que se encontraba vestido de p\'farpura y de seda y disfrutaba de manjares cada d\'eda, pero que cuando lleg\'f3 al infierno no pubo obtener una gota de agua para refrescar su lengua cuando L\'e1zaro se encontraba en los goces del para\'edso. No hagas como los malvados, que atraen a sus hijos hacia la mundanalidad y la codicia, al darles dinero y permitirles que jueguen y apuesten por dinero, prometi\'e9ndoles que esto les har\'e1 ricos o delicados, y hablando elevadamente de todos los que son ricos y grandes en el mundo; sino cu\'e9ntales de cu\'e1nto m\'e1s feliz es un creyente sencillo, y desecha todo lo que pueda tentar sus mentes hacia la codicia. \par Cu\'e9ntales de cu\'e1n bueno es amar a sus hermanos como a ellos mismos, y dar parte de lo que ellos tienen, y alabarles por esto; y desaprobarles cuando tienen avidez por guardar y amontonar todo para s\'ed mismos: y todo cuanto hagamos ser\'e1 demasiado poco para curar este pernicioso pecado. Ens\'e9\'f1ales textos como el \par \cf2\ul PsLVALOa_10:3\cf1\ulnone , "Porque el malo se jacta del deseo de su alma, Bendice al codicioso, y desprecia a Jehov\'e1".\par \par Directriz XIV. Vigila de manera cercana sus lenguas, especialmente contra el mentir, el poner trampas con el hablar, el lenguaje obceno, y el tomar el nombre de Dios en vano. \par Y perd\'f3nales faltas m\'e1s livianas acerca de asuntos m\'e1s comunes mucho m\'e1s pronto en comparaci\'f3n con estos anteriores pecados contra Dios. \par Cu\'e9ntales de la odiosidad de todos estos pecados y ens\'e9\'f1ales textos de la Escritura que de manera expresa los condenan; y nunca los dejes pasar de manera superficial o hagas de esto algo liviano cuando los encuentres culpables de ellos.\par \par Directriz XV. Mant\'e9nles alejados tanto como se pueda de las compa\'f1\'edas de mala fama, especialmente de compa\'f1eros imp\'edos de juego. \par Es uno de los peligros m\'e1s grandes para la ruina de los ni\'f1os en el mundo; especialmente cuando son enviados a las escuelas comunes: pues apenas habr\'e1 alguna de estas escuelas que sea buena, pero s\'ed hay muchos chicos rudos y ense\'f1ados para la ruina imp\'eda; estos har\'e1n del hablar profano y sucio, lo mismo que de su lenguaje obceno y tramposo un asunto de presunci\'f3n; adem\'e1s del pelear, del juego con apuesta y del hablar burlesco, adem\'e1s del descuido por sus lecciones y estudios; y har\'e1n escarnio de aquel que no haga lo que ellos hacen, si es que no llegan a golpearlo y abusar de \'e9l. \par Y hay tal basura en la naturaleza buscando a qu\'e9 pegarse, que hay muy pocos ni\'f1os que cuando escuchan a otros tomar el nombre de Dios en vano, o cantar canciones insinuantes e impropias, o hablar palabras sucias, o llamarse los unos a los otros por nombres reprochables, r\'e1pidamente les imitan: y cuando has vigilado sobre ellos en el hogar tan de cerca como sea posible, te encuentras que han sido infectados en el exterior con tales vicios bestiales, de los cuales con mucha dificultad son curados posteriormente. \par Por LVALPlo tanto que aquellos que sean capaces, eduquen a sus hijos la mayor parte en casa, o en escuelas privadas y bien ordenadas; y aquellos que no puedan hacer esto, deben ser los m\'e1s vigilantes sobre ellos, y encarg\'e1rles que se asocien con los mejores; y habladles de la odiosidad de estas pr\'e1cticas, y de la perversidad de aquellos que las usan; y hablad muy despreciativamente de tales ni\'f1os imp\'edos: y cuando todo haya sido hecho, es una gran misericordia de Dios, si ellos no han sido arruinados por la fuerza del contagio. \par Aquellos, por lo tanto que aventuran a sus hijos a ir a las escuelas m\'e1s rudas y a las compa\'f1\'edas peligrosas, y despu\'e9s de esto a Roma, o a otros pa\'edses profanos o papistas, para aprender las modas y costumbres del mundo, pretendiendo que, de otra manera ellos ser\'edan ignorantes del curso del mundo, y mal ense\'f1ados, y no como otros de su rango, pueden pensar de s\'ed mismos y de sus propios razonamientos como bien les parezca: por mi parte, preferir\'eda hacer de mi hijo un limpiador de chimeneas, (si tuviera alguno) que ser culpable de hacer tanto para defraudarle o venderle al diablo.\par \par Pregunta. \'bfPero, no es l\'edcito para un hombre enviar a su hijo a viajar?\par \par Respuesta: S\'ed, en estos casos.\par \par 1. En caso que \'e9l sea un Cristiano maduro y confirmado, esto es, que no est\'e9 en peligro de ser pervertido, sino capaz de resistir a los enemigos de la verdad, y de predicar el evangelio, o de hacer el bien a otros; y que adem\'e1s est\'e9 lo suficientemente preparado como para invitarle.\par \par 2.O si \'e9l va en compa\'f1\'eda de personas sabias y piadosas, y si tales son sus acompa\'f1antes, y la probabilidad de que lo que gane sea mayor de lo que pudiera ser su p\'e9rdida o peligro.\par \par 3.O si \'e9l va solamente a pa\'edses religiosos, entre hombres m\'e1s sabios y m\'e1s aprendidos que con los que ha conversado en el hogar y que tenga suficientes motivos para su viaje.\par \par enviar personas j\'f3LVALQvenes, inmaduras, sin experiencia entre personas papistas, profanas y licenciosas (aunque quiz\'e1s alguna persona moderada est\'e9 en compa\'f1\'eda de ellos) y esto s\'f3lo para ver los c\'e1lculos y modas del mundo, es una acci\'f3n que debiese alamar a cualquier cristiano que conozca la depravaci\'f3n de la naturaleza humana, y la mutabilidad del j\'f3ven, sus cabezas a\'fan no entrenadas, y la sutilidad de los enga\'f1adores, de lo contagioso que son el pecado y el error, y del valor de un alma, y no har\'e1n como hacen algunos conjuradores y brujos, a\'fan vender un alma al diablo con la condici\'f3n de poder ver y conocer las modas del mundo; de lo cual, ah! puedo saber lo suficiente como para apenar mi coraz\'f3n, sin necesidad de viajar muy lejos para verlo. Si alg\'fan otro pa\'eds tiene m\'e1s de Cristo y estuviese m\'e1s cerca del cielo la invitaci\'f3n es grande; pero si tiene m\'e1s del pecado y del infierno, preferir\'eda conocer el infierno, y tambi\'e9n los suburbios del mismo, por el mapa de la palabra de Dios, que por ir all\'e1. \par Y si tales ni\'f1os al regresar no se vuelven los hijos confirmados del diablo, y comprueban que la rebeli\'f3n es la calamidad de su pa\'eds y de la iglesia, que agradezcan a la gracia especial, y no a sus padres o a s\'ed mismos. \par Ellos sobrevaloran esa vanidad que llaman educaci\'f3n, que arriesgar\'e1 la sustancia (a\'fan la sabidur\'eda, la santidad y la salvaci\'f3n celestiales) por ir tan lejos en pos de una sombra vana.\par \par \par Directriz XVI. Ense\'f1ad a vuestros hijos a conocer lo precioso que es el tiempo, y no les toleres que malgasten una hora. Mant\'e9nte a menudo habl\'e1ndoles de cu\'e1n preciosa cosa es el tiempo, y de cu\'e1n corta es la vida del hombre, y cu\'e1n grande es su obra, y c\'f3mo nuestra vida duradera de gozo o de miseria dependen de esta peque\'f1a porci\'f3n de tiempo: h\'e1blales duramente del pecado de aquellos que malgastan su tiempo en juegos sin sentido; y mant\'e9n tu vigilancia en todas sus horas, LVALRy no les permitas que pierdan el tiempo por exceso de sue\'f1o, o exceso de juego o en cualquier otra forma; sino invol\'facrales en alguna ocupaci\'f3n que sea digna del empleo de su tiempo.\par \par Entrena a tus hijos en una vida de diligencia y trabajo, y acost\'fambrales no a la facilidad o a la holgazaner\'eda cuando est\'e9n j\'f3venes [3]. \par Nuestros vagabundos mendigos, y muchos de entre la clase acomodada, arruinan completamente a sus hijos por estos medios y especialmente el sexo femenino. \par A ellas usualmente no se les entrena en su llamado, ni son ejercitadas en un empleo, sino solamente en lo necesario para ornamentar y para la recreaci\'f3n, cuando mucho; y por lo tanto no debiesen tener sino solo horas de recreaci\'f3n, las cuales son solo una peque\'f1a proporci\'f3n de su tiempo. \par As\'ed que, por el pecado de sus padres muy temprano en sus vidas est\'e1n involucrados en una vida de holgazaner\'eda, la cual despu\'e9s es para ellos sumamente dif\'edcil de vencer; as\'ed son ense\'f1ados a vivir como el cerdo o la lombriz solitaria que viven solamente para vivir, y hacen muy poco bien en el mundo al vivir: levantarse, vestirse, adornarse, tomar un paseo, y luego al almuerzo, y despu\'e9s a las cartas o los dados, o a las charlas y pl\'e1ticas vac\'edas, o a algo de juego, o de visita, o a la recreaci\'f3n, y despu\'e9s a la cena, y a platicar otra vez, y a la cama. Esta es la lamentable vida de muchos que tienen grandes obligaciones para con Dios, y muchos m\'e1s grandes asuntos que hacer, si se les informara cu\'e1les son. \par Y si presentan algunas palabras de oraci\'f3n hip\'f3critas y sin pasi\'f3n piensan que han pasado el d\'eda piadosamente; s\'ed, la salud de muchos est\'e1 completamente arruinada, por tal educaci\'f3n holgazana y carnal. \par As\'ed tal desuso de la vida les incapacita para el movimiento y el ejercicio, los cuales son necesarios para preservar su salud. Debiera mover nuestro coraz\'f3n con l\'e1stima el ver c\'f3mo las casas de muchos de la mLVALS\'e1s alta alcurnia son parecidos a hospitales; y la educaci\'f3n ha hecho, especialmente a las mujeres, como lisiadas, o enfermas o postradas en cama; de manera que una parte del d\'eda que debiese ser invertida en alg\'fan empleo beneficioso es pasado en cama, y el resto en hacer nada, o peor que nada; y la mayor parte de su vida se vuelve miserable por las enfermedades, de manera que si a\'fan usan sus piernas para moverse de un lugar a otro se quedan sin respiraci\'f3n, y son una carga para s\'ed mismos, y pocos de ellos viven poco m\'e1s de la mitad de sus d\'edas. Adem\'e1s, pobres criaturas, si sus propios padres no les hubieran traicionado entreg\'e1ndolos a los pecados de Sodoma, el orgullo, la hartura de pan, la abundancia de pereza, ellos podr\'edan haber estado llenos de salud, y vivido como personas Cristianas honestas, y sus piernas y brazos les pudieran haber servido para el uso, lo mismo que para la integridad y el ornamento.\par \par Directriz XVII. Que la correcci\'f3n necesaria sea usada con discreci\'f3n, de acuerdo a las siguientes normas:\par \par 1. Que no sea tan irregular (si es necesario) como para dejarles sin temor, y as\'ed hacer de la correcci\'f3n algo sin efecto; y que no sea tan frecuente como para desalentarlos, o producir en ellos un odio por sus padres.\par \par 2.Que sea diferenciado acorde con los diferentes temperamentos de vuestros hijos; algunos son tan tiernos y apocados, y muy aptos para ser desalentados, que muy poca o ninguna correcci\'f3n puede ser lo mejor; y algunos son tan endurecidos y obstinados que debe haber mucha y bastante aguda que los aleje de la disoluci\'f3n y el desacato.\par \par 3.Que sea m\'e1s por raz\'f3n del pecado contra Dios (como el mentir, enga\'f1ar con las palabras, hablar sucio, profanidad, etc.) que por faltas relacionadas con tus asuntos mundanos.\par \par 4.Corr\'edgeles no con tus pasiones encendidas, pero permanece hasta que perciban que est\'e1s calmado; porque de lo contrario pensar\'e1n que tu ira, m\'e1s bienLVALT que tu raz\'f3n, es la causa de la correcci\'f3n.\par \par 5.Siempre mu\'e9strales la ternura de tu amor, y cu\'e1n poco dispuesto est\'e1s a corregirles si es que se pudiera reformarlos de una manera m\'e1s f\'e1cil; y conv\'e9nceles de que lo haces para su bien.\par \par 6.Haz que lean aquellos textos de la Escritura que condenan sus pecados, y luego aquellos que te ordenan a ti que les corrijas. Como por ejemplo, si el mentir fuera el pecado, vu\'e9lvelos primero a \cf2\ul Pro_12:22\cf1\ulnone , "Los labios mentirosos son abominables para Jehov\'e1, pero le complacen quienes act\'faan con verdad". Y Prov. 13:5, "El justo aborrece la palabra mentirosa". Juan 8:44, "Vosotros sois de vuestro padre el diablo... Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira". Apocalipsis 22:15, "Mas los perros estar\'e1n fuera... y todo aquel que ama y hace mentira". Y luego dir\'edgelo hacia Proverbios 13:24, "El que detiene el castigo, a su hijo aborrece; Mas el que lo ama, desde temprano lo corrige". Prov. 29:15, "La vara y la correcci\'f3n dan sabidur\'eda; Mas el muchacho consentido avergonzar\'e1 a su madre". Prov. 22:15, "La necedad est\'e1 ligada en el coraz\'f3n del muchacho; Mas la vara de la correcci\'f3n la alejar\'e1 de \'e9l". Prov. 23:13, 14, "No reh\'fases corregir al muchacho; Porque si lo castigas con vara, no morir\'e1. Lo castigar\'e1s con vara, Y librar\'e1s su alma del Seol". Prov. 19:18, "Castiga a tu hijo en tanto que hay esperanza; Mas no se apresure tu alma para destruirlo". Preg\'fantale si preferir\'eda que le descuidaras y as\'ed \'e9l continuara desobedeciendo a Dios, o si preferir\'eda que le odiaras y destruyeras su alma. Y cuando su raz\'f3n sea convencida de la sensatez de corregirle entonces \'e9sta ser\'e1 mucho m\'e1s exitosa.\par \par \par \par Directriz XVIII. Que tu propio ejemplo ense\'f1e a tus hijos que la santidad y la vida centrada en lo celestial, y la pureza e inocencia de la vida y de la lengua, es lo que t\'fa deseas para ellos, tanLVALUto que lo aprendan como que lo practiquen. El ejemlo de los padres es m\'e1s poderoso con los ni\'f1os, tanto para el bien como para el mal. Si ellos te ven vivir en el temor de Dios esto har\'e1 mucho para persuadirlos de que este es el curso m\'e1s necesario y excelente para la vida, y que ellos tambi\'e9n deben hacer lo mismo; y si ven que vives una vida carnal, de excesos e imp\'eda, y te oyen maldecir o jurar, o hablar suciedades o con enga\'f1os, esto les estimular\'e1 tremendamente a imitarte. Si nunca les habl\'e1is del bien, pronto llegar\'e1n a creer m\'e1s en vuestras malas vidas que en vuestras buenas obras.\par \par Directriz XIX. Escoged tal llamado y curso de vida para tus ni\'f1os, como el que se ocupa diligentemente de la salvaci\'f3n de sus almas, como el que es digno de su utilidad p\'fablica tanto para la iglesia como para el estado (N.T.: la vida civil). No escojas un llamado que sea m\'e1s inclinado a las tentaciones y a los obst\'e1culos para su salvaci\'f3n, aunque este llamado les haga ricos; sino un llamado que les permita algo de solaz para hacer memoria de las cosas con consecuencias eternas, y obtengan oportunidades para mejorar y para hacer el bien. Si tienen que laborar como aprendices, o como sirvientes, en cuanto sea posible, col\'f3calos con hombres temerosos de Dios; y no con el tipo de gentes que les endurezcan en sus pecados.\par \par Directriz XX. Cuando tengan edad de casarse, y lo encuentres necesario, oc\'fapate en facilitar para ellos amistades que les sean convenientes. Cuando los padres se quedan demasiado tiempo con ellos, y no realizan sus ocupaciones en esta \'e1rea, sus hijos a menudo escogen por ellos mismos para su propia ruina; pues escogen no por juicio, sino por afectos ciegos.\par \par Habi\'e9ndoles pues dicho las responsabilidades comunes de los padres para con sus hijos, paso ahora a decirles lo que pertenece particularmente a cada padre; pero para evitar redundancia solamente desear\'eda que record\'e1rais especialmente estas dos directriLVALVces:\par \par 1. Que la madre que a\'fan est\'e9 presente cuando los hijos sean j\'f3venes que sea muy diligente en ense\'f1arles e inculcar en sus pensamientos cosas buenas. Cuando los padres se encuentran lejos de casa, las madres tienen oportunidades m\'e1s frecuentes para instruirles, y continuar habl\'e1ndoles de aquello que es lo m\'e1s necesario y de vigilar sobre ellos. Este es el servicio m\'e1s grande que la mayor\'eda de mujeres pueden hacer para Dios en el mundo: m\'e1s de una iglesia que ha sido bendecida con un buen ministro puede agradecer la piadosa educaci\'f3n de las madres; y muchas de las miles de almas en los cielos pueden agradecer el cuidado santo y diligente de las madres, como el primer medio efectivo. De esta manera las buenas mujeres (por medio de la buena educaci\'f3n de sus hijos) son de manera ordinaria grandes bendiciones tanto para la iglesia como para el estado. (Y as\'ed algunos entienden I Timoteo 2:15, en la frase "engendrando hijos", significando educar hijos para Dios; pero yo m\'e1s bien pienso que se refiere a Mar\'eda dando a luz al Cristo, la simiente prometida).\par \par 2.Por todos los medios haced que los ni\'f1os sean ense\'f1ados a leer, sea que seas demasiado pobre, estando dispuestos a hacer cualquier ajuste; de lo contrario los privas de una ayuda singular para su instrucci\'f3n y salvaci\'f3n. Es sumamente lamentable que una Biblia pudiera llegar a significar algo m\'e1s que una muesca a una criatura racional, como para llegar a leerla por s\'ed mismos: y que tantos libros excelentes que hay en el mundo para ellos se encuentren como sellados o permanezcan totalmente insignificantes.\par \par \par Pero si Dios no te concede hijos, y te ahorra todo este cuidado y labor, no te aflijas, sino mu\'e9strate agradecido, pensando que esto es lo mejor para ti. Recuerda de cu\'e1nta cantidad de trabajo, y de dolores, y de congojas del coraz\'f3n \'c9l te ha liberado, y cu\'e1n pocos corren con \'e9xito cuando los padres han hecho su mejor esfuerzo: qu\' LVAL e9 vida de miseria es \'e9sta a trav\'e9s de la cual los ni\'f1os deben de pasar, y de cu\'e1n triste el temor de su pecado y su condenaci\'f3n hubiesen sido para ti.\par \par Fin\par \par [ 1 ] V\'e9ase mi Tratado para el Bautismo de Infantes.\par [ 2 ] Isa 3:7-9; Salmo 15:4; 101; 10:2-4.\par [ 3 ] Era una de las leyes Romanas de las doce tablas, "Filius arte carens, patris incuria, eidem vilae necessaria de praestato. Alioqui parentes nutrire cogitor". Un hijo al que no se le ense\'f1a un oficio por el cual vivir, no ser\'e1 obligado a mantener a sus padres en tiempo de necesidad, pero otros s\'ed tendr\'e1n que hacerlo. Ezequiel 16:49.\par \par LAS RESPONSABILIDADES DE LOS PADRES\par PARA CON SUS HIJOS\par Por Richard Baxter\par \par } LVAL,X{\rtf1\ansi\ansicpg1252\deff0{\fonttbl{\f0\fnil\fcharset0 Georgia;}} {\colortbl ;\red0\green0\blue0;\red0\green128\blue0;} {\*\generator Riched20 5.40.11.2210;}\viewkind4\uc1\pard\cf1\lang3082\shad\f0\fs22 \b\fs32 Las Obras Pr\'e1cticas de Baxter\b0\fs22 \par Vol. 1, Un Libro Cristiano de Instrucciones,\par acerca de Econom\'eda Cristiana, Cap. X, pp. 449-454\par \par CAPITULO X\par LAS RESPONSABILIDADES DE LOS PADRES PARA CON SUS HIJOS\par (Vea tambi\'e9n: Las Responsabilidades Especiales de los Hijos para con sus Padres)\par \par Por\b Richard Baxter\b0\par \par Parcialmente les he contado a Uds. antes de cu\'e1n grande es la importancia de la educaci\'f3n sabia y santa de los hijos para la salvaci\'f3n de sus almas, para el alivio de sus padres, para el bien de la iglesia y el estado, y para la felicidad del mundo; sin embargo ning\'fan hombre es totalmente capaz de expresar esto bien.\par Y ning\'fan coraz\'f3n puede concebir c\'f3mo el mundo ha fallado en el abandono de esta responsabilidad y cu\'e1n grande es esta calamidad; pero aquellos que piensan en el estado en que se encuentran las naciones paganas, infieles e imp\'edas, y cu\'e1n escaso es el crecimiento de la verdadera piedad, y cu\'e1ntos millones deben permanecer en el infierno para siempre, sabr\'e1n mucho m\'e1s acerca de esta inhumana negligencia como para llegar a aborrecerla.\par \par Directriz I. Entended y lamentaos del estado corrompido y miserable de vuestros hijos, el cual han derivado de Uds., y agradecidamente aceptad el ofrecimiento de un Salvador para Uds. mismos y para ellos, y entr\'e9guenlos y ded\'edquenlos absolutamente a Dios en Cristo en el pacto sagrado, y solemnizad esta dedicaci\'f3n y pacto por medio de su bautismo [1] Y para este fin entended el mandamiento de Dios para que entren vuestros hijos solemnemente en pacto con \'c9l, y las misericordias pactales que por tanto les pertenecen a ellos. \cf2\ul Rom5:12\par Rom_16:1-18\cf1\ulnone ; \cf2\ul Eph_2:1\cf1\ulnone ,\cf2\ul Eph 2:3\cf1\ulnoneLVALY ; \cf2\ul Gen_17:4\cf1\ulnone ,\cf2\ul Gen_17:13\cf1\ulnone ,\cf2\ul Gen_17:14\cf1\ulnone ; \cf2\ul Deu_29:10-12\cf1\ulnone ; \cf2\ul Rom_11:17\cf1\ulnone , \cf2\ul Rom_11:20\cf1\ulnone ; \cf2\ul Joh_3:3-5\cf1\ulnone ;\cf2\ul Mat_19:13-14\cf1\ulnone .\par \par No podeis dedicaros vosotros mismos sinceramente a Dios, a menos que dediqu\'e9is a \'c9l todo lo que es vuestro y lo que se encuentra bajo vuestro poder; y por lo tanto, vuestros hijos, en tanto que ellos se encuentren bajo vuestro poder. \par Y como la naturaleza os ha ense\'f1ado que vuestro poder y vuestra responsabilidad para hacerlos entrar durante sus infancias en relaciones pactales con los hombres, lo cual es ciertamente para su propio bien; \par (y si ellos rehusan las condiciones al llegar a la mayor\'eda de edad, entonces tambi\'e9n abandonan los beneficios;) de la misma manera la naturaleza os ha ense\'f1ado mucho m\'e1s a obligarles con respecto a Dios para su bien mucho mayor, en caso que \'c9l les admita entrar en pacto con \'c9l. \par Y de que \'c9l les admitir\'e1 en Su pacto \par (y de que vosotros debi\'e9seis introducirlos en el pacto), est\'e1 fuera de duda por la evidencia que la Escritura nos da, que desde el tiempo de Abraham hasta Cristo esto fue as\'ed con todos los hijos de Su pueblo; ning\'fan hombre puede probar que antes del tiempo de Abraham, o desde ese tiempo, Dios haya tenido alguna vez una iglesia sobre la tierra de la cual los hijos infantes de sus siervos (si los ten\'edan) no fueran miembros dedicados en pacto para con Dios, hasta en estos tiempos en que unos pocos comenzaron a tener escr\'fapulos sobre la legalidad de esto. \par Y es un confort para vosotros, si el Rey quisiese concederle a vuestros hijos infantes (quienes fueron manchados por la traici\'f3n de sus padres) no solamente una total liberaci\'f3n y limpieza de la mancha de la ofensa, sino tambi\'e9n los t\'edtulos y condiciones de se\'f1ores, aunque ellos no entiendan nada de esto hasta que vengan a tener una mayor edad; as\'ed es paraLVALZ vosotros un asunto de mayor confort, para bien de ellos, que Dios en Cristo les perdone de su pecado original y los tome como Sus hijos y les de posesi\'f3n de vida eterna; que son las bendiciones de Su pacto.\par \par Directriz II. Tan pronto como ellos sean capaces ense\'f1\'e1dles en qu\'e9 tipo de pacto han sido introducidos, y cu\'e1les son los beneficios, y cu\'e1les son las condiciones, para que sus almas puedan alegremente consentir a ello cuando lo entiendan; y vosotros pod\'e1is traerles seriamente a renovar su pacto con Dios en sus propias personas. \par Pero, la orden completa de ense\'f1ar tanto a sus hijos como a vuestros siervos, os la dar\'e9 personalmente.\par \par Directriz III. Entren\'e1dles en exacta obediencia a vosotros mismos, y entrenad la voluntad de ellos. \par Para tal fin, no les toleres que se conduzcan de manera irreverente y contumaz para con vosotros; sino entr\'e9nales a que guarden su distancia. Pues demasiada familiaridad produce desd\'e9n y estimula a la desobediencia. El curso com\'fan de los padres es complacer a sus hijos por tanto tiempo, dej\'e1ndoles tener lo que ans\'edan y lo que quieren, hasta que sus voluntades est\'e1n tan acostumbradas a ser satisfechas que no pueden soportar que nada se les niegue; de esta manera no pueden soportar tampoco el gobierno, debido a que no pueden soportar que nada se cruce con sus voluntades. \par Ser obedientes es renunciar a sus propias voluntades, y ser regidos por las voluntades de sus padres o gobernadores; por lo tanto, acostumbrarles a que hagan su propia voluntad es ense\'f1arles desobediencia, y a endurecerles y acostumbrarles a la imposibilidad de obedecer. \par Ense\'f1\'e1dles a menudo, en un contexto familiar y de manera amorosa acerca de la excelencia de la obediencia, de c\'f3mo esta complace a Dios y sobre la necesidad que ellos tienen de ser gobernados, y cu\'e1n incapaces son ellos para gobernarse a s\'ed mismos, y cu\'e1n peligroso es para los ni\'f1os el que establezcan su propia voluntad; habl\LVAL['e1dles a menudo de la gran desgracia de la obstinaci\'f3n y la terquedad, y cont\'e1dles acerca de otros que se est\'e1n convirtiendo en ni\'f1os obstinados y de voluntades endurecidas.\par \par Directriz IV. Haz de ellos ni demasiado intr\'e9pidos para contigo, ni demasiado extra\'f1os o temerosos; y gobi\'e9rnales no como a siervos sino como a ni\'f1os, haciendo que perciban que les amas profundamente y que todos tus mandamientos, restricciones y correcciones constantes son para su bienestar y no meramente por tu propio gusto personal. \par Deben ser regidos como criaturas racionales que se aman a s\'ed mismos y a aquellos que les aman. \par Si ellos perciben que t\'fa les amas profundamente te obedecer\'e1n con mayor disposici\'f3n y ser\'e1 m\'e1s f\'e1cil el que sean tra\'eddos a arrepentimiento por sus desobediencias, y tambi\'e9n te obedecer\'e1n tanto en el coraz\'f3n como en las acciones externas, detr\'e1s de tus espaldas y al frente de tu rostro. \par Y el amor de ellos hacia ti (que debe ser causado por tu amor hacia ellos) debe ser uno de los medios principales para traerles al amor de todo lo bueno que t\'fa les encomiendas; y as\'ed, conformar sus voluntades sinceramente a la voluntad de Dios y hacerles santos. Pues, si eres demasiado extra\'f1o a ellos, y demasiado terrible, ellos solamente te temer\'e1n, y no te amar\'e1n mucho; y entonces no amar\'e1n los libros ni las pr\'e1cticas que t\'fa les recomiendas, sino que al igual que los hip\'f3critas buscar\'e1n complacerte en tu cara, y no les importar\'e1 lo que son en secreto y a tus espaldas. \par En verdad esto les tentar\'e1 a aborrecer tu gobierno y todo aquel bien hacia el cual les persuades, y les har\'e1s como aves en una jaula que buscan la oportunidad de escapar y obtener su libertad. Ellos se deleitar\'e1n en la compa\'f1\'eda de gente com\'fan y de ni\'f1os holgazanes, porque tu terror y sentido de extra\'f1eza les hicieron no deleitarse en lo que es tuyo. Y el temor les convertir\'e1 en mentirosos, en tanto que unaLVAL\ mentira les parezca necesaria para obtener su escape. \par Los padres que muestran mucho amor a sus hijos pueden con seguridad mostrar severidad cuando ellos han cometido una falta. \par Pues entonces ellos ver\'e1n que es solamente la falta de ellos la que te desagrad\'f3 y no sus personas; y tu amor les reconcilia contigo cuando son corregidos; cuando los padres que son siempre como extra\'f1os y severos aplican una menor correcci\'f3n - y no les muestran tierno amor a sus hijos - esto los alienar\'e1 y no les har\'e1 ning\'fan bien. Demasiada intrepidez y atrevimiento por parte de los ni\'f1os les dirige, antes que te des cuenta, hacia el desprecio por los padres y hacia toda desobediencia; y demasiado temor y distanciamiento les priva de la mayor\'eda de los beneficios de tu cuidado y gobierno: pero el tierno amor, con severidad solamente cuando hacen lo incorrecto, y esto a una distancia conveniente y reverente, es la \'fanica manera de hacerles el bien.\par \par Directriz V. Trabaja mucho para poseer sus corazones con el temor de Dios, y una reverencia a las santas Escrituras; y luego, cualquier labor que les encomiendes, o cualquier pecado que les prohibas, mu\'e9strales para ello algunos textos urgentes y claros de las Escrituras; y hazles que los aprendan y que los repitan a menudo; para que as\'ed puedan encontrar raz\'f3n y autoridad divina en tus mandamientos; hasta que su obediencia comience a ser racional y divina, de lo contrario ser\'e1 formal e hip\'f3crita. Es la conciencia la que debe vigilarles en lo privado, cuando t\'fa no los mires; y la conciencia es el oficial de Dios y no nuestra; y no les dir\'e1 nada hasta que les hable en el nombre de Dios. Este es el camino para traer el coraz\'f3n mismo a sujeci\'f3n; y tambi\'e9n para reconciliarles a todos tus mandamientos, cuando vean que son, primero, los mandamientos de Dios (de los cuales se derivan).\par \par Directriz VI. En todas tus palabras acerca de Dios y de Cristo Jes\'fas, y de las santas Escrituras, o de la vida poLVAL]r venir, o de cualquier aspecto santo, habla siempre con solemnidad, seriedad y reverencia, como de las cosas m\'e1s grandes y reverentes de lo Sagrado: pues antes de que los ni\'f1os lleguen a tener un entendimiento distintivo de puntos particulares, es un principio esperanzador tener sus corazones pose\'eddos con una reverencia general y alta estima por las cosas santas; pues eso continuar\'e1 asombrando a sus conciencias, y les ayudar\'e1 en sus juicios, y les establecer\'e1 contra el prejuicio y el desprecio profanos, y ser\'e1 como una semilla de santidad en ellos. \par Pues el temor de Dios es el principio de la sabidur\'eda (\cf2\ul Psa_111:10\cf1\ulnone ; \cf2\ul Pro_9:10\cf1\ulnone ; \cf2\ul Pro_1:7\cf1\ulnone ). \par Y, la mera manera en que los padres hablen y se conduzcan, expresando gran reverencia por las cosas de Dios, tiene un gran poder para dejar una viva impresi\'f3n en un ni\'f1o: la mayor\'eda de los hijos de padres piadosos que alguna vez vinieron a recibir el bien, estoy persuadido, pueden contarte acerca de esto por su experiencia, (si sus padres hicieron su trabajo en este punto) que el primer que bien que alguna vez sintieron sobre sus corazones, fue una reverencia por las cosas santas, lo cual les fue ense\'f1ado por la forma de hablar y de conducirse de sus padres.\par \par Directriz VII. Hablad siempre delante de ellos con gran honor y alabanza de los hombres y ministerios santos, y con verg\'fcenza y aversi\'f3n de todo pecado y de los hombres imp\'edos [2]. Pues esto tambi\'e9n es una cosa que los ni\'f1os recibir\'e1n r\'e1pida y f\'e1cilmente de sus padres. Antes de que puedan entender doctrinas particulares, ellos pueden aprender, en lo general, qu\'e9 tipo de personas son los m\'e1s felices o los m\'e1s miserables, y son muy capaces de recibir ya sea una aprobaci\'f3n o desaprobaci\'f3n de esas cosas a partir del juicio de sus padres, quienes tienen una gran influencia en todo el seguimiento tanto del bien como del mal en sus vidas. Si t\'fa les reflejas buenos yLVAL^ honorables pensamientos sobre aquellos que temen a Dios, ellos, a\'fan mucho despu\'e9s, estar\'e1n inclinados a pensar lo mismo de ellos y a encontrar desagrado en aquellos que hablan el mal y a los que predican ese mismo mensaje y desear para s\'ed\par mismos ser el tipo de Cristianos que vosotros alab\'e1is; as\'ed que en este y en el punto subsiguiente es que las primeras sacudidas de la gracia son sentidas de manera ordinaria en los ni\'f1os. \par Y, por el contrario, es una de las cosas m\'e1s perniciosas para los ni\'f1os cuando escuchan a sus padres hablar de manera despreciativa o superficial de las cosas y las personas santas y que de manera irreverente hablan sobre Dios, la Escritura, la vida por venir, y hablan con desprecio o con burla de los ministros o la gente piadosa, o que hacen bromas de las labores particulares de una vida religiosa: estos ni\'f1os est\'e1n propensos a recibir ese prejuicio y desprecio profano en sus corazones a una edad muy temprana, lo que puede cerrar con candado las puertas contra el amor de Dios y la santidad, y hacer de su salvaci\'f3n una obra de mucha mayor dificultad, y de mucha menor esperanza. Y por lo tanto digo que los padres malos son los m\'e1s notables siervos del mal en todo el mundo, y los m\'e1s encarnizados enemigos de las almas de sus hijos. \par M\'e1s almas son maldecidas por padres imp\'edos (los m\'e1s cercanos a ellos son los ministros y los magistrados imp\'edos) que por cualquier otro instrumento adem\'e1s del mundo. \par Y de esta manera es que naciones enteras son extraviadas con enemistad contra los caminos de Dios; las naciones paganas contra el Dios verdadero, y las naciones infieles contra Cristo, y las naciones papistas contra la reforma y los adoradores espirituales: porque los padres hablan maldad a sus ni\'f1os transfiri\'e9ndoles sus propios desagrados; y as\'ed les hacen ser poseedores de los mismos desagrados de generaci\'f3n en generaci\'f3n. \par "\'a1Ay de los que a lo malo dicen bueno y a lo bueno malo; que hacen dLVAL_e la luz tinieblas y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce y lo dulce por amargo!" (\cf2\ul Isa_5:20\cf1\ulnone ).\par \par Directriz VIII. Que sea la parte principal de tus cuidados y labor en todo lo que se refiere a la educaci\'f3n de ellos hacer que la santidad les parezca como el estado de la vida m\'e1s necesario, honorable, que trae verdaderos beneficios, delicioso y amable; y hacerles notar que prescindir de la santidad es entrar en inutilidad, falta de honor, algo da\'f1ino o inconfortable. \par Especialmente dir\'edgelos hacia el amor por la santidad represent\'e1ndola ante ellos como llena de amor. \par Y por lo tanto comienza con aquello que es m\'e1s f\'e1cil y m\'e1s gratificante para ellos (como la historia de la Escritura, y las vidas de los m\'e1rtires, y de otros hombres piadosos y algunas lecciones familiares cortas). \par Pues al restringirles del pecado debes ir al m\'e1s alto paso de primero, y no pensar traerles al punto m\'e1s alto permiti\'e9ndoles comenzar por el punto m\'e1s bajo; (pues cada pelda\'f1o capacita para m\'e1s, y ning\'fan pelda\'f1o ser\'e1 menos importante, y una reforma general es la m\'e1s f\'e1cil adem\'e1s de absolutamente necesaria); sin embargo, al encargarles la pr\'e1ctica de h\'e1bitos religiosos debes irlos colocando por grados, y ponerles sobre ellos no m\'e1s de lo que sean capaces de llevar; ya se trate del aprendizaje de doctrinas demasiado elevadas y espirituales para ellos, o cuando el \'e9nfasis se coloca en determinado h\'e1bito ya sea en su calidad o cantidad lo que puede ser una sobrecarga para ellos; pues si t\'fa por una vez vuelves sus corazones contra la religi\'f3n, y la haces parecer una especie de esclavitud o de vida tediosa para ellos, entonces has tomado el camino de endurecerlos en contra de ella. Por lo tanto no todos los ni\'f1os deben ser dirigidos igual; as\'ed como todos los est\'f3magos no deben ser forzados a comer lo mismo. \par Si fuerzas a algunos a tomar tanto que luego viene el empacho llegar\'e1n LVAL`a aborrecer esa clase de carne por el resto de sus vidas. \par S\'e9 que la naturaleza misma, en tanto que corrupta, ya tiene una enemistad con la santidad, y s\'e9 tambi\'e9n que no por eso esta enemistad debe ser dejada a su antojo en los ni\'f1os; pero tambi\'e9n se que las malas representaciones de la religi\'f3n, y una imprudente educaci\'f3n, es el camino para incrementarla y que la enemistad que mora en el coraz\'f3n, ser\'e1 vencida por el cambio de la mente y por el amor, y no por la coerci\'f3n que tiende a no reconciliar la mente por el amor. \par La total habilidad de los padres por la santa educaci\'f3n de sus hijos consiste en esto, a concebir la santidad como la vida m\'e1s afable y deseable; lo cual es hecho al representarla delante de ellos en palabras y en pr\'e1ctica, no solamente como lo m\'e1s necesario, sino tambi\'e9n como lo de m\'e1s provecho, honorable y delicioso. \cf2\ul Pro_3:17\cf1\ulnone , \par "Sus caminos son caminos deleitosos; todas sus veredas, paz".\par \par Directriz IX. Habladle a menudo de la bajeza y pecaminosidad de la sensualidad que busca solamente satisfacer la carne, y de la excelencia mayor de los placeres de la mente que consisten en la sabidur\'eda y en hacer el bien. \par Pues tu cuidado principal debe ser salvarles de la complacencia de la carne; la cual es no solamente en lo general la suma de cualquier iniquidad, sino tambien aquella que en especial los ni\'f1os son proclives a caer. Pues su carne y sensaciones son tan r\'e1pidas como las de otros; y requieren no solamente la fe, sino tambi\'e9n una raz\'f3n clara para resistirla; y as\'ed (adem\'e1s de su inclinaci\'f3n natural) la costumbre de obedecer a los sentidos (para lo cual se requiere fortaleza) sin la raz\'f3n (la cual, encontr\'e1ndose en un estado de infancia es casi totalmente in\'fatil) incrementa en mucho este pernicioso pecado. Por lo tanto continua laborando para imprimir en sus mentes un odioso concepto de la vida dedicada a complacer a la carne; h\'e1blales amargamente contLVALara la glotoner\'eda, la borrachera y el exceso de deporte; y que escuchen con frecuencia - o que lean - la par\'e1bola del glot\'f3n y L\'e1zaro en el cap\'edtulo 16 de lucas \cf2\ul Luk_16:1-12\cf1\ulnone ; \cf2\ul Luk_16:13-31\cf1\ulnone y que memoricen textos como \cf2\ul Rom_8:1\cf1\ulnone , \cf2\ul Rom_5:8-9\cf1\ulnone , \cf2\ul Rom_5:13\cf1\ulnone ; \cf2\ul Rom_13:13-14\cf1\ulnone , y que los repitan a menudo.\par \par Directriz X. Para este fin, y tambi\'e9n para la salud de sus cuerpos, mant\'e9n una vigilancia estricta sobre sus apetitos (el cual no son ellos capaces de guardar por s\'ed mismos): gu\'e1rdales en cuanto puedas sujetos a las reglas de la raz\'f3n, tanto en lo relativo a la cantidad como a la calidad de sus alimentos. Sin embargo, d\'edles la raz\'f3n de tus restricciones, de lo contrario secretamente luchar\'e1n para quebrantar esas fronteras. \par La mayor\'eda de los padres que he conocido, y que conoc\'edan de este punto, son culpables del gran dolor y peligro de la salud de sus hijos y del estado de sus almas, por complacerles y permitirles ser glotones con la carne y la leche. \par Si pudiera llamarles malvados y asesinos de sus propios hijos pensar\'edan que habl\'e9 con demasiada agudeza, pero no les dar\'eda mayor ocasi\'f3n para ello, pues lo son al destruir (en tanto que ellos sean los responsables) las almas y los cuerpos de sus hijos. Destruyen sus almas por acostumbrarlos a la glotoner\'eda, y a ser gobernados por sus apetitos; lo cual toda la ense\'f1anza del mundo apenas lograr\'e1 algo sin la gracia especial de Dios. \'bfQu\'e9 es todo el vicio y la villan\'eda del mundo sino la complacencia de los deseos de la carne? Y cuando est\'e1n habituados a esto son enraizados en su pecado y miseria. \par Tambi\'e9n destruyen sus cuerpos al permitirles complacer sus apetitos con frutas crudas y otras cosas peligrosas; pero especialmente por inundar y abrumar la naturaleza con el exceso; y todo esto es por medio de esa ignorancia, unida al auto-enga\'f1o, que les haLVALbce que ellos mismos produzcan su propio derrume. \par Ellos piensan que su apetito es la medida de su comer y beber, y que si beben excepto cuando est\'e1n sedientos (como algunos bebedores est\'e1n de manera continua) y comen solo cuando est\'e1n hambrientos entonces esto no es exceso; y porque no se encuentran enfermos actualmente, y no vomitan todo de nuevo, entonces piensan que lo que han comido o bebido no les da\'f1a, sino que les hace bien. Les advierto, les oir\'e1s decir lo que dice la gente demente, no les da\'f1ar\'e1 comer y beber lo que han programado; m\'e1s bien esto les har\'e1 fuertes y saludables; no miro que aquellos que se han sometido a dietas de manera estricta sean m\'e1s saludables que otros. \par Mientras hacen todo esto est\'e1n llenando de cargas lo que es natural y destruyendo la digesti\'f3n, y viciando todos los humores (N.T. fluidos vitales) del cuerpo, y convirti\'e9ndolos en un botadero de flemas y suciedades; que es el combustible que alimenta y aumenta la mayor\'eda de todas las enfermedades que despu\'e9s les afectan cuando a\'fan est\'e1n vivos; y que usualmente les traen a un \'faltimo fin (como lo he dicho con anterioridad, en la parte I, en las directrices contra la glotoner\'eda). \par Por lo tanto, si amas las almas y cuerpos de tus hijos, acost\'fambrales a la temperancia desde la infancia, y no dejes que sus apetitos o deseos desenfrenados, sino tu propia raz\'f3n, sea el \'e1rbitro y la medida de la dieta de ellos. \par Acost\'fambrales a comer de manera reservada, de manera que moderadamente satisfagan su apetito. Aseg\'farate que sus dietas sean medidas por ti mismo, y no hagas que los sirvientes les den m\'e1s, ni les permitas comer o beber entre comidas o fuera de momento; as\'ed les ayudar\'e1s a vencer sus inclinaciones sensuales y le dar\'e1s a la raz\'f3n el dominio de sus vidas; y har\'e1s, con la ayuda del Se\'f1or, tanto como puedas para ayudarles a atemperar saludablemente sus cuerpos, que ser\'e1 una gran bondad hacia ellos, y les capacitarLVALc\'e1 para sus responsabilidades toda su vida.\par \par Directriz XI. En cuanto a los deportes y la recreaci\'f3n, que sean de tal tipo, y en tal cantidad, como puedan ser necesarias para su salud y disfrute; pero no en exceso como para distraer sus mentes de las cosas mejores, y les alejen de sus libros y otras responsabilidades, ni a otras cosas que puedan tentarles hacia la apuesta o la codicia. Los ni\'f1os deben practicar el deporte conveniente para la salud del cuerpo y la agilidad de la mente; de manera que el buen ejercicio les hace bien a sus cuerpos, y el poco ejercicio m\'e1s bien les adormila. \par Las cartas y los dados, y otros deportes de ocio, son mayormente poco aptos y tienden a da\'f1ar tanto el cuerpo como la mente. \par El tiempo que dediquen a los deportes tambi\'e9n ha de ser limitado, de manera que su juego no llegue a ser su trabajo; tan pronto como lleguen a tener uso de raz\'f3n y del lenguaje entonces debiesen ser ense\'f1ados en cosas mejores, y no ser dejados a "hacer nada" hasta los cinco o seis a\'f1os, pues obtienen el h\'e1bito de malgastar su tiempo en juegos. \par Los ni\'f1os son capaces - a\'fan en sus tempranas edades - de aprender algo que les pueda preparar para m\'e1s.\par \par Directriz XII. Usa toda tu sabidur\'eda y diligencia para sacar de ra\'edz el pecado del orgullo. Y para tal fin, no te complazcas (como es usual en algunos padres con poco entendimiento) en hacerles jovencitos demasiado "finos" y luego decirles y repetirles cu\'e1n "finos" y delicados ellos son; m\'e1s bien encomienda la humildad y la sencillez y habla con desprecio del orgullo y de la fineza arrogante, para criar una aversi\'f3n a estas cosas en sus mentes. Ay\'fadales a aprender aquellos textos de la Escritura que hablan de c\'f3mo Dios resiste al orgulloso, y de c\'f3mo ama y honra al humilde: cuando ellos vean a otros ni\'f1os que est\'e1n fin\'edsimamente vestidos habla con ellos acerca de esto y mu\'e9stales como esto puede m\'e1s bien ser su verg\'fcenza para que no deseenLVALd llegar a ser como ellos. \par Habla contra la presunci\'f3n y cualquier otra forma de orgullo sobre las cuales son responsables: y sin embargo, dales el m\'e9rito por todo lo que est\'e9 bien, pues eso eso es, en verdad, su debido reconocimiento y est\'edmulo.\par \par Directriz XIII. H\'e1blales con bastante desprecio de la gallard\'eda, la pompa, las riquezas del mundo, del pecado del ego\'edsmo y la codicia, y diligentemente mantente vigilante con respecto a estas cosas. y todas aquellas que puedan tentarles hacia ellas. \par Cuando ellos vean grandes casas, y la servidumbre, y la gallard\'eda, diles que estas cosas son la carnada del enemigo, para atraer a los pobres pecadores a amar este mundo, de que pueden perder sus almas y el mundo por venir. Cu\'e9ntales de cu\'e1nto el cielo se encuentra por encima de todo esto; y que los amantes de este mundo nunca llegan all\'e1, sino el humilde, el sencillo y el pobre de esp\'edritu. Cu\'e9ntales acerca del rico glot\'f3n de \cf2\ul Luk_16:1-31\cf1\ulnone , que se encontraba vestido de p\'farpura y de seda y disfrutaba de manjares cada d\'eda, pero que cuando lleg\'f3 al infierno no pubo obtener una gota de agua para refrescar su lengua cuando L\'e1zaro se encontraba en los goces del para\'edso. No hagas como los malvados, que atraen a sus hijos hacia la mundanalidad y la codicia, al darles dinero y permitirles que jueguen y apuesten por dinero, prometi\'e9ndoles que esto les har\'e1 ricos o delicados, y hablando elevadamente de todos los que son ricos y grandes en el mundo; sino cu\'e9ntales de cu\'e1nto m\'e1s feliz es un creyente sencillo, y desecha todo lo que pueda tentar sus mentes hacia la codicia. \par Cu\'e9ntales de cu\'e1n bueno es amar a sus hermanos como a ellos mismos, y dar parte de lo que ellos tienen, y alabarles por esto; y desaprobarles cuando tienen avidez por guardar y amontonar todo para s\'ed mismos: y todo cuanto hagamos ser\'e1 demasiado poco para curar este pernicioso pecado. Ens\'e9\'f1ales textos como el \par \cf2\ul PsLVALea_10:3\cf1\ulnone , "Porque el malo se jacta del deseo de su alma, Bendice al codicioso, y desprecia a Jehov\'e1".\par \par Directriz XIV. Vigila de manera cercana sus lenguas, especialmente contra el mentir, el poner trampas con el hablar, el lenguaje obceno, y el tomar el nombre de Dios en vano. \par Y perd\'f3nales faltas m\'e1s livianas acerca de asuntos m\'e1s comunes mucho m\'e1s pronto en comparaci\'f3n con estos anteriores pecados contra Dios. \par Cu\'e9ntales de la odiosidad de todos estos pecados y ens\'e9\'f1ales textos de la Escritura que de manera expresa los condenan; y nunca los dejes pasar de manera superficial o hagas de esto algo liviano cuando los encuentres culpables de ellos.\par \par Directriz XV. Mant\'e9nles alejados tanto como se pueda de las compa\'f1\'edas de mala fama, especialmente de compa\'f1eros imp\'edos de juego. \par Es uno de los peligros m\'e1s grandes para la ruina de los ni\'f1os en el mundo; especialmente cuando son enviados a las escuelas comunes: pues apenas habr\'e1 alguna de estas escuelas que sea buena, pero s\'ed hay muchos chicos rudos y ense\'f1ados para la ruina imp\'eda; estos har\'e1n del hablar profano y sucio, lo mismo que de su lenguaje obceno y tramposo un asunto de presunci\'f3n; adem\'e1s del pelear, del juego con apuesta y del hablar burlesco, adem\'e1s del descuido por sus lecciones y estudios; y har\'e1n escarnio de aquel que no haga lo que ellos hacen, si es que no llegan a golpearlo y abusar de \'e9l. \par Y hay tal basura en la naturaleza buscando a qu\'e9 pegarse, que hay muy pocos ni\'f1os que cuando escuchan a otros tomar el nombre de Dios en vano, o cantar canciones insinuantes e impropias, o hablar palabras sucias, o llamarse los unos a los otros por nombres reprochables, r\'e1pidamente les imitan: y cuando has vigilado sobre ellos en el hogar tan de cerca como sea posible, te encuentras que han sido infectados en el exterior con tales vicios bestiales, de los cuales con mucha dificultad son curados posteriormente. \par Por LVALflo tanto que aquellos que sean capaces, eduquen a sus hijos la mayor parte en casa, o en escuelas privadas y bien ordenadas; y aquellos que no puedan hacer esto, deben ser los m\'e1s vigilantes sobre ellos, y encarg\'e1rles que se asocien con los mejores; y habladles de la odiosidad de estas pr\'e1cticas, y de la perversidad de aquellos que las usan; y hablad muy despreciativamente de tales ni\'f1os imp\'edos: y cuando todo haya sido hecho, es una gran misericordia de Dios, si ellos no han sido arruinados por la fuerza del contagio. \par Aquellos, por lo tanto que aventuran a sus hijos a ir a las escuelas m\'e1s rudas y a las compa\'f1\'edas peligrosas, y despu\'e9s de esto a Roma, o a otros pa\'edses profanos o papistas, para aprender las modas y costumbres del mundo, pretendiendo que, de otra manera ellos ser\'edan ignorantes del curso del mundo, y mal ense\'f1ados, y no como otros de su rango, pueden pensar de s\'ed mismos y de sus propios razonamientos como bien les parezca: por mi parte, preferir\'eda hacer de mi hijo un limpiador de chimeneas, (si tuviera alguno) que ser culpable de hacer tanto para defraudarle o venderle al diablo.\par \par Pregunta. \'bfPero, no es l\'edcito para un hombre enviar a su hijo a viajar?\par \par Respuesta: S\'ed, en estos casos.\par \par 1. En caso que \'e9l sea un Cristiano maduro y confirmado, esto es, que no est\'e9 en peligro de ser pervertido, sino capaz de resistir a los enemigos de la verdad, y de predicar el evangelio, o de hacer el bien a otros; y que adem\'e1s est\'e9 lo suficientemente preparado como para invitarle.\par \par 2.O si \'e9l va en compa\'f1\'eda de personas sabias y piadosas, y si tales son sus acompa\'f1antes, y la probabilidad de que lo que gane sea mayor de lo que pudiera ser su p\'e9rdida o peligro.\par \par 3.O si \'e9l va solamente a pa\'edses religiosos, entre hombres m\'e1s sabios y m\'e1s aprendidos que con los que ha conversado en el hogar y que tenga suficientes motivos para su viaje.\par \par enviar personas j\'f3LVALgvenes, inmaduras, sin experiencia entre personas papistas, profanas y licenciosas (aunque quiz\'e1s alguna persona moderada est\'e9 en compa\'f1\'eda de ellos) y esto s\'f3lo para ver los c\'e1lculos y modas del mundo, es una acci\'f3n que debiese alamar a cualquier cristiano que conozca la depravaci\'f3n de la naturaleza humana, y la mutabilidad del j\'f3ven, sus cabezas a\'fan no entrenadas, y la sutilidad de los enga\'f1adores, de lo contagioso que son el pecado y el error, y del valor de un alma, y no har\'e1n como hacen algunos conjuradores y brujos, a\'fan vender un alma al diablo con la condici\'f3n de poder ver y conocer las modas del mundo; de lo cual, ah! puedo saber lo suficiente como para apenar mi coraz\'f3n, sin necesidad de viajar muy lejos para verlo. Si alg\'fan otro pa\'eds tiene m\'e1s de Cristo y estuviese m\'e1s cerca del cielo la invitaci\'f3n es grande; pero si tiene m\'e1s del pecado y del infierno, preferir\'eda conocer el infierno, y tambi\'e9n los suburbios del mismo, por el mapa de la palabra de Dios, que por ir all\'e1. \par Y si tales ni\'f1os al regresar no se vuelven los hijos confirmados del diablo, y comprueban que la rebeli\'f3n es la calamidad de su pa\'eds y de la iglesia, que agradezcan a la gracia especial, y no a sus padres o a s\'ed mismos. \par Ellos sobrevaloran esa vanidad que llaman educaci\'f3n, que arriesgar\'e1 la sustancia (a\'fan la sabidur\'eda, la santidad y la salvaci\'f3n celestiales) por ir tan lejos en pos de una sombra vana.\par \par \par Directriz XVI. Ense\'f1ad a vuestros hijos a conocer lo precioso que es el tiempo, y no les toleres que malgasten una hora. Mant\'e9nte a menudo habl\'e1ndoles de cu\'e1n preciosa cosa es el tiempo, y de cu\'e1n corta es la vida del hombre, y cu\'e1n grande es su obra, y c\'f3mo nuestra vida duradera de gozo o de miseria dependen de esta peque\'f1a porci\'f3n de tiempo: h\'e1blales duramente del pecado de aquellos que malgastan su tiempo en juegos sin sentido; y mant\'e9n tu vigilancia en todas sus horas, LVALhy no les permitas que pierdan el tiempo por exceso de sue\'f1o, o exceso de juego o en cualquier otra forma; sino invol\'facrales en alguna ocupaci\'f3n que sea digna del empleo de su tiempo.\par \par Entrena a tus hijos en una vida de diligencia y trabajo, y acost\'fambrales no a la facilidad o a la holgazaner\'eda cuando est\'e9n j\'f3venes [3]. \par Nuestros vagabundos mendigos, y muchos de entre la clase acomodada, arruinan completamente a sus hijos por estos medios y especialmente el sexo femenino. \par A ellas usualmente no se les entrena en su llamado, ni son ejercitadas en un empleo, sino solamente en lo necesario para ornamentar y para la recreaci\'f3n, cuando mucho; y por lo tanto no debiesen tener sino solo horas de recreaci\'f3n, las cuales son solo una peque\'f1a proporci\'f3n de su tiempo. \par As\'ed que, por el pecado de sus padres muy temprano en sus vidas est\'e1n involucrados en una vida de holgazaner\'eda, la cual despu\'e9s es para ellos sumamente dif\'edcil de vencer; as\'ed son ense\'f1ados a vivir como el cerdo o la lombriz solitaria que viven solamente para vivir, y hacen muy poco bien en el mundo al vivir: levantarse, vestirse, adornarse, tomar un paseo, y luego al almuerzo, y despu\'e9s a las cartas o los dados, o a las charlas y pl\'e1ticas vac\'edas, o a algo de juego, o de visita, o a la recreaci\'f3n, y despu\'e9s a la cena, y a platicar otra vez, y a la cama. Esta es la lamentable vida de muchos que tienen grandes obligaciones para con Dios, y muchos m\'e1s grandes asuntos que hacer, si se les informara cu\'e1les son. \par Y si presentan algunas palabras de oraci\'f3n hip\'f3critas y sin pasi\'f3n piensan que han pasado el d\'eda piadosamente; s\'ed, la salud de muchos est\'e1 completamente arruinada, por tal educaci\'f3n holgazana y carnal. \par As\'ed tal desuso de la vida les incapacita para el movimiento y el ejercicio, los cuales son necesarios para preservar su salud. Debiera mover nuestro coraz\'f3n con l\'e1stima el ver c\'f3mo las casas de muchos de la mLVALi\'e1s alta alcurnia son parecidos a hospitales; y la educaci\'f3n ha hecho, especialmente a las mujeres, como lisiadas, o enfermas o postradas en cama; de manera que una parte del d\'eda que debiese ser invertida en alg\'fan empleo beneficioso es pasado en cama, y el resto en hacer nada, o peor que nada; y la mayor parte de su vida se vuelve miserable por las enfermedades, de manera que si a\'fan usan sus piernas para moverse de un lugar a otro se quedan sin respiraci\'f3n, y son una carga para s\'ed mismos, y pocos de ellos viven poco m\'e1s de la mitad de sus d\'edas. Adem\'e1s, pobres criaturas, si sus propios padres no les hubieran traicionado entreg\'e1ndolos a los pecados de Sodoma, el orgullo, la hartura de pan, la abundancia de pereza, ellos podr\'edan haber estado llenos de salud, y vivido como personas Cristianas honestas, y sus piernas y brazos les pudieran haber servido para el uso, lo mismo que para la integridad y el ornamento.\par \par Directriz XVII. Que la correcci\'f3n necesaria sea usada con discreci\'f3n, de acuerdo a las siguientes normas:\par \par 1. Que no sea tan irregular (si es necesario) como para dejarles sin temor, y as\'ed hacer de la correcci\'f3n algo sin efecto; y que no sea tan frecuente como para desalentarlos, o producir en ellos un odio por sus padres.\par \par 2.Que sea diferenciado acorde con los diferentes temperamentos de vuestros hijos; algunos son tan tiernos y apocados, y muy aptos para ser desalentados, que muy poca o ninguna correcci\'f3n puede ser lo mejor; y algunos son tan endurecidos y obstinados que debe haber mucha y bastante aguda que los aleje de la disoluci\'f3n y el desacato.\par \par 3.Que sea m\'e1s por raz\'f3n del pecado contra Dios (como el mentir, enga\'f1ar con las palabras, hablar sucio, profanidad, etc.) que por faltas relacionadas con tus asuntos mundanos.\par \par 4.Corr\'edgeles no con tus pasiones encendidas, pero permanece hasta que perciban que est\'e1s calmado; porque de lo contrario pensar\'e1n que tu ira, m\'e1s bienLVALj que tu raz\'f3n, es la causa de la correcci\'f3n.\par \par 5.Siempre mu\'e9strales la ternura de tu amor, y cu\'e1n poco dispuesto est\'e1s a corregirles si es que se pudiera reformarlos de una manera m\'e1s f\'e1cil; y conv\'e9nceles de que lo haces para su bien.\par \par 6.Haz que lean aquellos textos de la Escritura que condenan sus pecados, y luego aquellos que te ordenan a ti que les corrijas. Como por ejemplo, si el mentir fuera el pecado, vu\'e9lvelos primero a \cf2\ul Pro_12:22\cf1\ulnone , "Los labios mentirosos son abominables para Jehov\'e1, pero le complacen quienes act\'faan con verdad". Y Prov. 13:5, "El justo aborrece la palabra mentirosa". Juan 8:44, "Vosotros sois de vuestro padre el diablo... Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira". Apocalipsis 22:15, "Mas los perros estar\'e1n fuera... y todo aquel que ama y hace mentira". Y luego dir\'edgelo hacia Proverbios 13:24, "El que detiene el castigo, a su hijo aborrece; Mas el que lo ama, desde temprano lo corrige". Prov. 29:15, "La vara y la correcci\'f3n dan sabidur\'eda; Mas el muchacho consentido avergonzar\'e1 a su madre". Prov. 22:15, "La necedad est\'e1 ligada en el coraz\'f3n del muchacho; Mas la vara de la correcci\'f3n la alejar\'e1 de \'e9l". Prov. 23:13, 14, "No reh\'fases corregir al muchacho; Porque si lo castigas con vara, no morir\'e1. Lo castigar\'e1s con vara, Y librar\'e1s su alma del Seol". Prov. 19:18, "Castiga a tu hijo en tanto que hay esperanza; Mas no se apresure tu alma para destruirlo". Preg\'fantale si preferir\'eda que le descuidaras y as\'ed \'e9l continuara desobedeciendo a Dios, o si preferir\'eda que le odiaras y destruyeras su alma. Y cuando su raz\'f3n sea convencida de la sensatez de corregirle entonces \'e9sta ser\'e1 mucho m\'e1s exitosa.\par \par \par \par Directriz XVIII. Que tu propio ejemplo ense\'f1e a tus hijos que la santidad y la vida centrada en lo celestial, y la pureza e inocencia de la vida y de la lengua, es lo que t\'fa deseas para ellos, tanLVALkto que lo aprendan como que lo practiquen. El ejemlo de los padres es m\'e1s poderoso con los ni\'f1os, tanto para el bien como para el mal. Si ellos te ven vivir en el temor de Dios esto har\'e1 mucho para persuadirlos de que este es el curso m\'e1s necesario y excelente para la vida, y que ellos tambi\'e9n deben hacer lo mismo; y si ven que vives una vida carnal, de excesos e imp\'eda, y te oyen maldecir o jurar, o hablar suciedades o con enga\'f1os, esto les estimular\'e1 tremendamente a imitarte. Si nunca les habl\'e1is del bien, pronto llegar\'e1n a creer m\'e1s en vuestras malas vidas que en vuestras buenas obras.\par \par Directriz XIX. Escoged tal llamado y curso de vida para tus ni\'f1os, como el que se ocupa diligentemente de la salvaci\'f3n de sus almas, como el que es digno de su utilidad p\'fablica tanto para la iglesia como para el estado (N.T.: la vida civil). No escojas un llamado que sea m\'e1s inclinado a las tentaciones y a los obst\'e1culos para su salvaci\'f3n, aunque este llamado les haga ricos; sino un llamado que les permita algo de solaz para hacer memoria de las cosas con consecuencias eternas, y obtengan oportunidades para mejorar y para hacer el bien. Si tienen que laborar como aprendices, o como sirvientes, en cuanto sea posible, col\'f3calos con hombres temerosos de Dios; y no con el tipo de gentes que les endurezcan en sus pecados.\par \par Directriz XX. Cuando tengan edad de casarse, y lo encuentres necesario, oc\'fapate en facilitar para ellos amistades que les sean convenientes. Cuando los padres se quedan demasiado tiempo con ellos, y no realizan sus ocupaciones en esta \'e1rea, sus hijos a menudo escogen por ellos mismos para su propia ruina; pues escogen no por juicio, sino por afectos ciegos.\par \par Habi\'e9ndoles pues dicho las responsabilidades comunes de los padres para con sus hijos, paso ahora a decirles lo que pertenece particularmente a cada padre; pero para evitar redundancia solamente desear\'eda que record\'e1rais especialmente estas dos directriLVALlces:\par \par 1. Que la madre que a\'fan est\'e9 presente cuando los hijos sean j\'f3venes que sea muy diligente en ense\'f1arles e inculcar en sus pensamientos cosas buenas. Cuando los padres se encuentran lejos de casa, las madres tienen oportunidades m\'e1s frecuentes para instruirles, y continuar habl\'e1ndoles de aquello que es lo m\'e1s necesario y de vigilar sobre ellos. Este es el servicio m\'e1s grande que la mayor\'eda de mujeres pueden hacer para Dios en el mundo: m\'e1s de una iglesia que ha sido bendecida con un buen ministro puede agradecer la piadosa educaci\'f3n de las madres; y muchas de las miles de almas en los cielos pueden agradecer el cuidado santo y diligente de las madres, como el primer medio efectivo. De esta manera las buenas mujeres (por medio de la buena educaci\'f3n de sus hijos) son de manera ordinaria grandes bendiciones tanto para la iglesia como para el estado. (Y as\'ed algunos entienden I Timoteo 2:15, en la frase "engendrando hijos", significando educar hijos para Dios; pero yo m\'e1s bien pienso que se refiere a Mar\'eda dando a luz al Cristo, la simiente prometida).\par \par 2.Por todos los medios haced que los ni\'f1os sean ense\'f1ados a leer, sea que seas demasiado pobre, estando dispuestos a hacer cualquier ajuste; de lo contrario los privas de una ayuda singular para su instrucci\'f3n y salvaci\'f3n. Es sumamente lamentable que una Biblia pudiera llegar a significar algo m\'e1s que una muesca a una criatura racional, como para llegar a leerla por s\'ed mismos: y que tantos libros excelentes que hay en el mundo para ellos se encuentren como sellados o permanezcan totalmente insignificantes.\par \par \par Pero si Dios no te concede hijos, y te ahorra todo este cuidado y labor, no te aflijas, sino mu\'e9strate agradecido, pensando que esto es lo mejor para ti. Recuerda de cu\'e1nta cantidad de trabajo, y de dolores, y de congojas del coraz\'f3n \'c9l te ha liberado, y cu\'e1n pocos corren con \'e9xito cuando los padres han hecho su mejor esfuerzo: qu\' LVAL e9 vida de miseria es \'e9sta a trav\'e9s de la cual los ni\'f1os deben de pasar, y de cu\'e1n triste el temor de su pecado y su condenaci\'f3n hubiesen sido para ti.\par \par Fin\par \par [ 1 ] V\'e9ase mi Tratado para el Bautismo de Infantes.\par [ 2 ] Isa 3:7-9; Salmo 15:4; 101; 10:2-4.\par [ 3 ] Era una de las leyes Romanas de las doce tablas, "Filius arte carens, patris incuria, eidem vilae necessaria de praestato. Alioqui parentes nutrire cogitor". Un hijo al que no se le ense\'f1a un oficio por el cual vivir, no ser\'e1 obligado a mantener a sus padres en tiempo de necesidad, pero otros s\'ed tendr\'e1n que hacerlo. Ezequiel 16:49.\par \par LAS RESPONSABILIDADES DE LOS PADRES\par PARA CON SUS HIJOS\par Por Richard Baxter\par \par } LVAL ;n{\rtf1\ansi\ansicpg1252\deff0{\fonttbl{\f0\fnil\fcharset0 Georgia;}} {\colortbl ;\red0\green0\blue0;\red0\green128\blue0;} {\*\generator Riched20 5.40.11.2210;}\viewkind4\uc1\pard\cf1\lang3082\shad\f0\fs22 \b\fs32 Las Obras Pr\'e1cticas de Baxter\b0\fs22 \par Vol. 1, Un Libro Cristiano de Instrucciones,\par acerca de Econom\'eda Cristiana, Cap. X, pp. 449-454\par \par CAPITULO X\par LAS RESPONSABILIDADES DE LOS PADRES PARA CON SUS HIJOS\par (Vea tambi\'e9n: Las Responsabilidades Especiales de los Hijos para con sus Padres)\par \par Por\b Richard Baxter\b0\par \par Parcialmente les he contado a Uds. antes de cu\'e1n grande es la importancia de la educaci\'f3n sabia y santa de los hijos para la salvaci\'f3n de sus almas, para el alivio de sus padres, para el bien de la iglesia y el estado, y para la felicidad del mundo; sin embargo ning\'fan hombre es totalmente capaz de expresar esto bien.\par Y ning\'fan coraz\'f3n puede concebir c\'f3mo el mundo ha fallado en el abandono de esta responsabilidad y cu\'e1n grande es esta calamidad; pero aquellos que piensan en el estado en que se encuentran las naciones paganas, infieles e imp\'edas, y cu\'e1n escaso es el crecimiento de la verdadera piedad, y cu\'e1ntos millones deben permanecer en el infierno para siempre, sabr\'e1n mucho m\'e1s acerca de esta inhumana negligencia como para llegar a aborrecerla.\par \par Directriz I. Entended y lamentaos del estado corrompido y miserable de vuestros hijos, el cual han derivado de Uds., y agradecidamente aceptad el ofrecimiento de un Salvador para Uds. mismos y para ellos, y entr\'e9guenlos y ded\'edquenlos absolutamente a Dios en Cristo en el pacto sagrado, y solemnizad esta dedicaci\'f3n y pacto por medio de su bautismo [1] Y para este fin entended el mandamiento de Dios para que entren vuestros hijos solemnemente en pacto con \'c9l, y las misericordias pactales que por tanto les pertenecen a ellos. \cf2\ul Rom5:12\par Rom_16:1-18\cf1\ulnone ; \cf2\ul Eph_2:1\cf1\ulnone ,\cf2\ul Eph 2:3\cf1\ulnoneLVALo ; \cf2\ul Gen_17:4\cf1\ulnone ,\cf2\ul Gen_17:13\cf1\ulnone ,\cf2\ul Gen_17:14\cf1\ulnone ; \cf2\ul Deu_29:10-12\cf1\ulnone ; \cf2\ul Rom_11:17\cf1\ulnone , \cf2\ul Rom_11:20\cf1\ulnone ; \cf2\ul Joh_3:3-5\cf1\ulnone ;\cf2\ul Mat_19:13-14\cf1\ulnone .\par \par No podeis dedicaros vosotros mismos sinceramente a Dios, a menos que dediqu\'e9is a \'c9l todo lo que es vuestro y lo que se encuentra bajo vuestro poder; y por lo tanto, vuestros hijos, en tanto que ellos se encuentren bajo vuestro poder. \par Y como la naturaleza os ha ense\'f1ado que vuestro poder y vuestra responsabilidad para hacerlos entrar durante sus infancias en relaciones pactales con los hombres, lo cual es ciertamente para su propio bien; \par (y si ellos rehusan las condiciones al llegar a la mayor\'eda de edad, entonces tambi\'e9n abandonan los beneficios;) de la misma manera la naturaleza os ha ense\'f1ado mucho m\'e1s a obligarles con respecto a Dios para su bien mucho mayor, en caso que \'c9l les admita entrar en pacto con \'c9l. \par Y de que \'c9l les admitir\'e1 en Su pacto \par (y de que vosotros debi\'e9seis introducirlos en el pacto), est\'e1 fuera de duda por la evidencia que la Escritura nos da, que desde el tiempo de Abraham hasta Cristo esto fue as\'ed con todos los hijos de Su pueblo; ning\'fan hombre puede probar que antes del tiempo de Abraham, o desde ese tiempo, Dios haya tenido alguna vez una iglesia sobre la tierra de la cual los hijos infantes de sus siervos (si los ten\'edan) no fueran miembros dedicados en pacto para con Dios, hasta en estos tiempos en que unos pocos comenzaron a tener escr\'fapulos sobre la legalidad de esto. \par Y es un confort para vosotros, si el Rey quisiese concederle a vuestros hijos infantes (quienes fueron manchados por la traici\'f3n de sus padres) no solamente una total liberaci\'f3n y limpieza de la mancha de la ofensa, sino tambi\'e9n los t\'edtulos y condiciones de se\'f1ores, aunque ellos no entiendan nada de esto hasta que vengan a tener una mayor edad; as\'ed es paraLVALp vosotros un asunto de mayor confort, para bien de ellos, que Dios en Cristo les perdone de su pecado original y los tome como Sus hijos y les de posesi\'f3n de vida eterna; que son las bendiciones de Su pacto.\par \par Directriz II. Tan pronto como ellos sean capaces ense\'f1\'e1dles en qu\'e9 tipo de pacto han sido introducidos, y cu\'e1les son los beneficios, y cu\'e1les son las condiciones, para que sus almas puedan alegremente consentir a ello cuando lo entiendan; y vosotros pod\'e1is traerles seriamente a renovar su pacto con Dios en sus propias personas. \par Pero, la orden completa de ense\'f1ar tanto a sus hijos como a vuestros siervos, os la dar\'e9 personalmente.\par \par Directriz III. Entren\'e1dles en exacta obediencia a vosotros mismos, y entrenad la voluntad de ellos. \par Para tal fin, no les toleres que se conduzcan de manera irreverente y contumaz para con vosotros; sino entr\'e9nales a que guarden su distancia. Pues demasiada familiaridad produce desd\'e9n y estimula a la desobediencia. El curso com\'fan de los padres es complacer a sus hijos por tanto tiempo, dej\'e1ndoles tener lo que ans\'edan y lo que quieren, hasta que sus voluntades est\'e1n tan acostumbradas a ser satisfechas que no pueden soportar que nada se les niegue; de esta manera no pueden soportar tampoco el gobierno, debido a que no pueden soportar que nada se cruce con sus voluntades. \par Ser obedientes es renunciar a sus propias voluntades, y ser regidos por las voluntades de sus padres o gobernadores; por lo tanto, acostumbrarles a que hagan su propia voluntad es ense\'f1arles desobediencia, y a endurecerles y acostumbrarles a la imposibilidad de obedecer. \par Ense\'f1\'e1dles a menudo, en un contexto familiar y de manera amorosa acerca de la excelencia de la obediencia, de c\'f3mo esta complace a Dios y sobre la necesidad que ellos tienen de ser gobernados, y cu\'e1n incapaces son ellos para gobernarse a s\'ed mismos, y cu\'e1n peligroso es para los ni\'f1os el que establezcan su propia voluntad; habl\LVALq'e1dles a menudo de la gran desgracia de la obstinaci\'f3n y la terquedad, y cont\'e1dles acerca de otros que se est\'e1n convirtiendo en ni\'f1os obstinados y de voluntades endurecidas.\par \par Directriz IV. Haz de ellos ni demasiado intr\'e9pidos para contigo, ni demasiado extra\'f1os o temerosos; y gobi\'e9rnales no como a siervos sino como a ni\'f1os, haciendo que perciban que les amas profundamente y que todos tus mandamientos, restricciones y correcciones constantes son para su bienestar y no meramente por tu propio gusto personal. \par Deben ser regidos como criaturas racionales que se aman a s\'ed mismos y a aquellos que les aman. \par Si ellos perciben que t\'fa les amas profundamente te obedecer\'e1n con mayor disposici\'f3n y ser\'e1 m\'e1s f\'e1cil el que sean tra\'eddos a arrepentimiento por sus desobediencias, y tambi\'e9n te obedecer\'e1n tanto en el coraz\'f3n como en las acciones externas, detr\'e1s de tus espaldas y al frente de tu rostro. \par Y el amor de ellos hacia ti (que debe ser causado por tu amor hacia ellos) debe ser uno de los medios principales para traerles al amor de todo lo bueno que t\'fa les encomiendas; y as\'ed, conformar sus voluntades sinceramente a la voluntad de Dios y hacerles santos. Pues, si eres demasiado extra\'f1o a ellos, y demasiado terrible, ellos solamente te temer\'e1n, y no te amar\'e1n mucho; y entonces no amar\'e1n los libros ni las pr\'e1cticas que t\'fa les recomiendas, sino que al igual que los hip\'f3critas buscar\'e1n complacerte en tu cara, y no les importar\'e1 lo que son en secreto y a tus espaldas. \par En verdad esto les tentar\'e1 a aborrecer tu gobierno y todo aquel bien hacia el cual les persuades, y les har\'e1s como aves en una jaula que buscan la oportunidad de escapar y obtener su libertad. Ellos se deleitar\'e1n en la compa\'f1\'eda de gente com\'fan y de ni\'f1os holgazanes, porque tu terror y sentido de extra\'f1eza les hicieron no deleitarse en lo que es tuyo. Y el temor les convertir\'e1 en mentirosos, en tanto que unaLVALr mentira les parezca necesaria para obtener su escape. \par Los padres que muestran mucho amor a sus hijos pueden con seguridad mostrar severidad cuando ellos han cometido una falta. \par Pues entonces ellos ver\'e1n que es solamente la falta de ellos la que te desagrad\'f3 y no sus personas; y tu amor les reconcilia contigo cuando son corregidos; cuando los padres que son siempre como extra\'f1os y severos aplican una menor correcci\'f3n - y no les muestran tierno amor a sus hijos - esto los alienar\'e1 y no les har\'e1 ning\'fan bien. Demasiada intrepidez y atrevimiento por parte de los ni\'f1os les dirige, antes que te des cuenta, hacia el desprecio por los padres y hacia toda desobediencia; y demasiado temor y distanciamiento les priva de la mayor\'eda de los beneficios de tu cuidado y gobierno: pero el tierno amor, con severidad solamente cuando hacen lo incorrecto, y esto a una distancia conveniente y reverente, es la \'fanica manera de hacerles el bien.\par \par Directriz V. Trabaja mucho para poseer sus corazones con el temor de Dios, y una reverencia a las santas Escrituras; y luego, cualquier labor que les encomiendes, o cualquier pecado que les prohibas, mu\'e9strales para ello algunos textos urgentes y claros de las Escrituras; y hazles que los aprendan y que los repitan a menudo; para que as\'ed puedan encontrar raz\'f3n y autoridad divina en tus mandamientos; hasta que su obediencia comience a ser racional y divina, de lo contrario ser\'e1 formal e hip\'f3crita. Es la conciencia la que debe vigilarles en lo privado, cuando t\'fa no los mires; y la conciencia es el oficial de Dios y no nuestra; y no les dir\'e1 nada hasta que les hable en el nombre de Dios. Este es el camino para traer el coraz\'f3n mismo a sujeci\'f3n; y tambi\'e9n para reconciliarles a todos tus mandamientos, cuando vean que son, primero, los mandamientos de Dios (de los cuales se derivan).\par \par Directriz VI. En todas tus palabras acerca de Dios y de Cristo Jes\'fas, y de las santas Escrituras, o de la vida poLVALsr venir, o de cualquier aspecto santo, habla siempre con solemnidad, seriedad y reverencia, como de las cosas m\'e1s grandes y reverentes de lo Sagrado: pues antes de que los ni\'f1os lleguen a tener un entendimiento distintivo de puntos particulares, es un principio esperanzador tener sus corazones pose\'eddos con una reverencia general y alta estima por las cosas santas; pues eso continuar\'e1 asombrando a sus conciencias, y les ayudar\'e1 en sus juicios, y les establecer\'e1 contra el prejuicio y el desprecio profanos, y ser\'e1 como una semilla de santidad en ellos. \par Pues el temor de Dios es el principio de la sabidur\'eda (\cf2\ul Psa_111:10\cf1\ulnone ; \cf2\ul Pro_9:10\cf1\ulnone ; \cf2\ul Pro_1:7\cf1\ulnone ). \par Y, la mera manera en que los padres hablen y se conduzcan, expresando gran reverencia por las cosas de Dios, tiene un gran poder para dejar una viva impresi\'f3n en un ni\'f1o: la mayor\'eda de los hijos de padres piadosos que alguna vez vinieron a recibir el bien, estoy persuadido, pueden contarte acerca de esto por su experiencia, (si sus padres hicieron su trabajo en este punto) que el primer que bien que alguna vez sintieron sobre sus corazones, fue una reverencia por las cosas santas, lo cual les fue ense\'f1ado por la forma de hablar y de conducirse de sus padres.\par \par Directriz VII. Hablad siempre delante de ellos con gran honor y alabanza de los hombres y ministerios santos, y con verg\'fcenza y aversi\'f3n de todo pecado y de los hombres imp\'edos [2]. Pues esto tambi\'e9n es una cosa que los ni\'f1os recibir\'e1n r\'e1pida y f\'e1cilmente de sus padres. Antes de que puedan entender doctrinas particulares, ellos pueden aprender, en lo general, qu\'e9 tipo de personas son los m\'e1s felices o los m\'e1s miserables, y son muy capaces de recibir ya sea una aprobaci\'f3n o desaprobaci\'f3n de esas cosas a partir del juicio de sus padres, quienes tienen una gran influencia en todo el seguimiento tanto del bien como del mal en sus vidas. Si t\'fa les reflejas buenos yLVALt honorables pensamientos sobre aquellos que temen a Dios, ellos, a\'fan mucho despu\'e9s, estar\'e1n inclinados a pensar lo mismo de ellos y a encontrar desagrado en aquellos que hablan el mal y a los que predican ese mismo mensaje y desear para s\'ed\par mismos ser el tipo de Cristianos que vosotros alab\'e1is; as\'ed que en este y en el punto subsiguiente es que las primeras sacudidas de la gracia son sentidas de manera ordinaria en los ni\'f1os. \par Y, por el contrario, es una de las cosas m\'e1s perniciosas para los ni\'f1os cuando escuchan a sus padres hablar de manera despreciativa o superficial de las cosas y las personas santas y que de manera irreverente hablan sobre Dios, la Escritura, la vida por venir, y hablan con desprecio o con burla de los ministros o la gente piadosa, o que hacen bromas de las labores particulares de una vida religiosa: estos ni\'f1os est\'e1n propensos a recibir ese prejuicio y desprecio profano en sus corazones a una edad muy temprana, lo que puede cerrar con candado las puertas contra el amor de Dios y la santidad, y hacer de su salvaci\'f3n una obra de mucha mayor dificultad, y de mucha menor esperanza. Y por lo tanto digo que los padres malos son los m\'e1s notables siervos del mal en todo el mundo, y los m\'e1s encarnizados enemigos de las almas de sus hijos. \par M\'e1s almas son maldecidas por padres imp\'edos (los m\'e1s cercanos a ellos son los ministros y los magistrados imp\'edos) que por cualquier otro instrumento adem\'e1s del mundo. \par Y de esta manera es que naciones enteras son extraviadas con enemistad contra los caminos de Dios; las naciones paganas contra el Dios verdadero, y las naciones infieles contra Cristo, y las naciones papistas contra la reforma y los adoradores espirituales: porque los padres hablan maldad a sus ni\'f1os transfiri\'e9ndoles sus propios desagrados; y as\'ed les hacen ser poseedores de los mismos desagrados de generaci\'f3n en generaci\'f3n. \par "\'a1Ay de los que a lo malo dicen bueno y a lo bueno malo; que hacen dLVALue la luz tinieblas y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce y lo dulce por amargo!" (\cf2\ul Isa_5:20\cf1\ulnone ).\par \par Directriz VIII. Que sea la parte principal de tus cuidados y labor en todo lo que se refiere a la educaci\'f3n de ellos hacer que la santidad les parezca como el estado de la vida m\'e1s necesario, honorable, que trae verdaderos beneficios, delicioso y amable; y hacerles notar que prescindir de la santidad es entrar en inutilidad, falta de honor, algo da\'f1ino o inconfortable. \par Especialmente dir\'edgelos hacia el amor por la santidad represent\'e1ndola ante ellos como llena de amor. \par Y por lo tanto comienza con aquello que es m\'e1s f\'e1cil y m\'e1s gratificante para ellos (como la historia de la Escritura, y las vidas de los m\'e1rtires, y de otros hombres piadosos y algunas lecciones familiares cortas). \par Pues al restringirles del pecado debes ir al m\'e1s alto paso de primero, y no pensar traerles al punto m\'e1s alto permiti\'e9ndoles comenzar por el punto m\'e1s bajo; (pues cada pelda\'f1o capacita para m\'e1s, y ning\'fan pelda\'f1o ser\'e1 menos importante, y una reforma general es la m\'e1s f\'e1cil adem\'e1s de absolutamente necesaria); sin embargo, al encargarles la pr\'e1ctica de h\'e1bitos religiosos debes irlos colocando por grados, y ponerles sobre ellos no m\'e1s de lo que sean capaces de llevar; ya se trate del aprendizaje de doctrinas demasiado elevadas y espirituales para ellos, o cuando el \'e9nfasis se coloca en determinado h\'e1bito ya sea en su calidad o cantidad lo que puede ser una sobrecarga para ellos; pues si t\'fa por una vez vuelves sus corazones contra la religi\'f3n, y la haces parecer una especie de esclavitud o de vida tediosa para ellos, entonces has tomado el camino de endurecerlos en contra de ella. Por lo tanto no todos los ni\'f1os deben ser dirigidos igual; as\'ed como todos los est\'f3magos no deben ser forzados a comer lo mismo. \par Si fuerzas a algunos a tomar tanto que luego viene el empacho llegar\'e1n LVALva aborrecer esa clase de carne por el resto de sus vidas. \par S\'e9 que la naturaleza misma, en tanto que corrupta, ya tiene una enemistad con la santidad, y s\'e9 tambi\'e9n que no por eso esta enemistad debe ser dejada a su antojo en los ni\'f1os; pero tambi\'e9n se que las malas representaciones de la religi\'f3n, y una imprudente educaci\'f3n, es el camino para incrementarla y que la enemistad que mora en el coraz\'f3n, ser\'e1 vencida por el cambio de la mente y por el amor, y no por la coerci\'f3n que tiende a no reconciliar la mente por el amor. \par La total habilidad de los padres por la santa educaci\'f3n de sus hijos consiste en esto, a concebir la santidad como la vida m\'e1s afable y deseable; lo cual es hecho al representarla delante de ellos en palabras y en pr\'e1ctica, no solamente como lo m\'e1s necesario, sino tambi\'e9n como lo de m\'e1s provecho, honorable y delicioso. \cf2\ul Pro_3:17\cf1\ulnone , \par "Sus caminos son caminos deleitosos; todas sus veredas, paz".\par \par Directriz IX. Habladle a menudo de la bajeza y pecaminosidad de la sensualidad que busca solamente satisfacer la carne, y de la excelencia mayor de los placeres de la mente que consisten en la sabidur\'eda y en hacer el bien. \par Pues tu cuidado principal debe ser salvarles de la complacencia de la carne; la cual es no solamente en lo general la suma de cualquier iniquidad, sino tambien aquella que en especial los ni\'f1os son proclives a caer. Pues su carne y sensaciones son tan r\'e1pidas como las de otros; y requieren no solamente la fe, sino tambi\'e9n una raz\'f3n clara para resistirla; y as\'ed (adem\'e1s de su inclinaci\'f3n natural) la costumbre de obedecer a los sentidos (para lo cual se requiere fortaleza) sin la raz\'f3n (la cual, encontr\'e1ndose en un estado de infancia es casi totalmente in\'fatil) incrementa en mucho este pernicioso pecado. Por lo tanto continua laborando para imprimir en sus mentes un odioso concepto de la vida dedicada a complacer a la carne; h\'e1blales amargamente contLVALwra la glotoner\'eda, la borrachera y el exceso de deporte; y que escuchen con frecuencia - o que lean - la par\'e1bola del glot\'f3n y L\'e1zaro en el cap\'edtulo 16 de lucas \cf2\ul Luk_16:1-12\cf1\ulnone ; \cf2\ul Luk_16:13-31\cf1\ulnone y que memoricen textos como \cf2\ul Rom_8:1\cf1\ulnone , \cf2\ul Rom_5:8-9\cf1\ulnone , \cf2\ul Rom_5:13\cf1\ulnone ; \cf2\ul Rom_13:13-14\cf1\ulnone , y que los repitan a menudo.\par \par Directriz X. Para este fin, y tambi\'e9n para la salud de sus cuerpos, mant\'e9n una vigilancia estricta sobre sus apetitos (el cual no son ellos capaces de guardar por s\'ed mismos): gu\'e1rdales en cuanto puedas sujetos a las reglas de la raz\'f3n, tanto en lo relativo a la cantidad como a la calidad de sus alimentos. Sin embargo, d\'edles la raz\'f3n de tus restricciones, de lo contrario secretamente luchar\'e1n para quebrantar esas fronteras. \par La mayor\'eda de los padres que he conocido, y que conoc\'edan de este punto, son culpables del gran dolor y peligro de la salud de sus hijos y del estado de sus almas, por complacerles y permitirles ser glotones con la carne y la leche. \par Si pudiera llamarles malvados y asesinos de sus propios hijos pensar\'edan que habl\'e9 con demasiada agudeza, pero no les dar\'eda mayor ocasi\'f3n para ello, pues lo son al destruir (en tanto que ellos sean los responsables) las almas y los cuerpos de sus hijos. Destruyen sus almas por acostumbrarlos a la glotoner\'eda, y a ser gobernados por sus apetitos; lo cual toda la ense\'f1anza del mundo apenas lograr\'e1 algo sin la gracia especial de Dios. \'bfQu\'e9 es todo el vicio y la villan\'eda del mundo sino la complacencia de los deseos de la carne? Y cuando est\'e1n habituados a esto son enraizados en su pecado y miseria. \par Tambi\'e9n destruyen sus cuerpos al permitirles complacer sus apetitos con frutas crudas y otras cosas peligrosas; pero especialmente por inundar y abrumar la naturaleza con el exceso; y todo esto es por medio de esa ignorancia, unida al auto-enga\'f1o, que les haLVALxce que ellos mismos produzcan su propio derrume. \par Ellos piensan que su apetito es la medida de su comer y beber, y que si beben excepto cuando est\'e1n sedientos (como algunos bebedores est\'e1n de manera continua) y comen solo cuando est\'e1n hambrientos entonces esto no es exceso; y porque no se encuentran enfermos actualmente, y no vomitan todo de nuevo, entonces piensan que lo que han comido o bebido no les da\'f1a, sino que les hace bien. Les advierto, les oir\'e1s decir lo que dice la gente demente, no les da\'f1ar\'e1 comer y beber lo que han programado; m\'e1s bien esto les har\'e1 fuertes y saludables; no miro que aquellos que se han sometido a dietas de manera estricta sean m\'e1s saludables que otros. \par Mientras hacen todo esto est\'e1n llenando de cargas lo que es natural y destruyendo la digesti\'f3n, y viciando todos los humores (N.T. fluidos vitales) del cuerpo, y convirti\'e9ndolos en un botadero de flemas y suciedades; que es el combustible que alimenta y aumenta la mayor\'eda de todas las enfermedades que despu\'e9s les afectan cuando a\'fan est\'e1n vivos; y que usualmente les traen a un \'faltimo fin (como lo he dicho con anterioridad, en la parte I, en las directrices contra la glotoner\'eda). \par Por lo tanto, si amas las almas y cuerpos de tus hijos, acost\'fambrales a la temperancia desde la infancia, y no dejes que sus apetitos o deseos desenfrenados, sino tu propia raz\'f3n, sea el \'e1rbitro y la medida de la dieta de ellos. \par Acost\'fambrales a comer de manera reservada, de manera que moderadamente satisfagan su apetito. Aseg\'farate que sus dietas sean medidas por ti mismo, y no hagas que los sirvientes les den m\'e1s, ni les permitas comer o beber entre comidas o fuera de momento; as\'ed les ayudar\'e1s a vencer sus inclinaciones sensuales y le dar\'e1s a la raz\'f3n el dominio de sus vidas; y har\'e1s, con la ayuda del Se\'f1or, tanto como puedas para ayudarles a atemperar saludablemente sus cuerpos, que ser\'e1 una gran bondad hacia ellos, y les capacitarLVALy\'e1 para sus responsabilidades toda su vida.\par \par Directriz XI. En cuanto a los deportes y la recreaci\'f3n, que sean de tal tipo, y en tal cantidad, como puedan ser necesarias para su salud y disfrute; pero no en exceso como para distraer sus mentes de las cosas mejores, y les alejen de sus libros y otras responsabilidades, ni a otras cosas que puedan tentarles hacia la apuesta o la codicia. Los ni\'f1os deben practicar el deporte conveniente para la salud del cuerpo y la agilidad de la mente; de manera que el buen ejercicio les hace bien a sus cuerpos, y el poco ejercicio m\'e1s bien les adormila. \par Las cartas y los dados, y otros deportes de ocio, son mayormente poco aptos y tienden a da\'f1ar tanto el cuerpo como la mente. \par El tiempo que dediquen a los deportes tambi\'e9n ha de ser limitado, de manera que su juego no llegue a ser su trabajo; tan pronto como lleguen a tener uso de raz\'f3n y del lenguaje entonces debiesen ser ense\'f1ados en cosas mejores, y no ser dejados a "hacer nada" hasta los cinco o seis a\'f1os, pues obtienen el h\'e1bito de malgastar su tiempo en juegos. \par Los ni\'f1os son capaces - a\'fan en sus tempranas edades - de aprender algo que les pueda preparar para m\'e1s.\par \par Directriz XII. Usa toda tu sabidur\'eda y diligencia para sacar de ra\'edz el pecado del orgullo. Y para tal fin, no te complazcas (como es usual en algunos padres con poco entendimiento) en hacerles jovencitos demasiado "finos" y luego decirles y repetirles cu\'e1n "finos" y delicados ellos son; m\'e1s bien encomienda la humildad y la sencillez y habla con desprecio del orgullo y de la fineza arrogante, para criar una aversi\'f3n a estas cosas en sus mentes. Ay\'fadales a aprender aquellos textos de la Escritura que hablan de c\'f3mo Dios resiste al orgulloso, y de c\'f3mo ama y honra al humilde: cuando ellos vean a otros ni\'f1os que est\'e1n fin\'edsimamente vestidos habla con ellos acerca de esto y mu\'e9stales como esto puede m\'e1s bien ser su verg\'fcenza para que no deseenLVALz llegar a ser como ellos. \par Habla contra la presunci\'f3n y cualquier otra forma de orgullo sobre las cuales son responsables: y sin embargo, dales el m\'e9rito por todo lo que est\'e9 bien, pues eso eso es, en verdad, su debido reconocimiento y est\'edmulo.\par \par Directriz XIII. H\'e1blales con bastante desprecio de la gallard\'eda, la pompa, las riquezas del mundo, del pecado del ego\'edsmo y la codicia, y diligentemente mantente vigilante con respecto a estas cosas. y todas aquellas que puedan tentarles hacia ellas. \par Cuando ellos vean grandes casas, y la servidumbre, y la gallard\'eda, diles que estas cosas son la carnada del enemigo, para atraer a los pobres pecadores a amar este mundo, de que pueden perder sus almas y el mundo por venir. Cu\'e9ntales de cu\'e1nto el cielo se encuentra por encima de todo esto; y que los amantes de este mundo nunca llegan all\'e1, sino el humilde, el sencillo y el pobre de esp\'edritu. Cu\'e9ntales acerca del rico glot\'f3n de \cf2\ul Luk_16:1-31\cf1\ulnone , que se encontraba vestido de p\'farpura y de seda y disfrutaba de manjares cada d\'eda, pero que cuando lleg\'f3 al infierno no pubo obtener una gota de agua para refrescar su lengua cuando L\'e1zaro se encontraba en los goces del para\'edso. No hagas como los malvados, que atraen a sus hijos hacia la mundanalidad y la codicia, al darles dinero y permitirles que jueguen y apuesten por dinero, prometi\'e9ndoles que esto les har\'e1 ricos o delicados, y hablando elevadamente de todos los que son ricos y grandes en el mundo; sino cu\'e9ntales de cu\'e1nto m\'e1s feliz es un creyente sencillo, y desecha todo lo que pueda tentar sus mentes hacia la codicia. \par Cu\'e9ntales de cu\'e1n bueno es amar a sus hermanos como a ellos mismos, y dar parte de lo que ellos tienen, y alabarles por esto; y desaprobarles cuando tienen avidez por guardar y amontonar todo para s\'ed mismos: y todo cuanto hagamos ser\'e1 demasiado poco para curar este pernicioso pecado. Ens\'e9\'f1ales textos como el \par \cf2\ul PsLVAL{a_10:3\cf1\ulnone , "Porque el malo se jacta del deseo de su alma, Bendice al codicioso, y desprecia a Jehov\'e1".\par \par Directriz XIV. Vigila de manera cercana sus lenguas, especialmente contra el mentir, el poner trampas con el hablar, el lenguaje obceno, y el tomar el nombre de Dios en vano. \par Y perd\'f3nales faltas m\'e1s livianas acerca de asuntos m\'e1s comunes mucho m\'e1s pronto en comparaci\'f3n con estos anteriores pecados contra Dios. \par Cu\'e9ntales de la odiosidad de todos estos pecados y ens\'e9\'f1ales textos de la Escritura que de manera expresa los condenan; y nunca los dejes pasar de manera superficial o hagas de esto algo liviano cuando los encuentres culpables de ellos.\par \par Directriz XV. Mant\'e9nles alejados tanto como se pueda de las compa\'f1\'edas de mala fama, especialmente de compa\'f1eros imp\'edos de juego. \par Es uno de los peligros m\'e1s grandes para la ruina de los ni\'f1os en el mundo; especialmente cuando son enviados a las escuelas comunes: pues apenas habr\'e1 alguna de estas escuelas que sea buena, pero s\'ed hay muchos chicos rudos y ense\'f1ados para la ruina imp\'eda; estos har\'e1n del hablar profano y sucio, lo mismo que de su lenguaje obceno y tramposo un asunto de presunci\'f3n; adem\'e1s del pelear, del juego con apuesta y del hablar burlesco, adem\'e1s del descuido por sus lecciones y estudios; y har\'e1n escarnio de aquel que no haga lo que ellos hacen, si es que no llegan a golpearlo y abusar de \'e9l. \par Y hay tal basura en la naturaleza buscando a qu\'e9 pegarse, que hay muy pocos ni\'f1os que cuando escuchan a otros tomar el nombre de Dios en vano, o cantar canciones insinuantes e impropias, o hablar palabras sucias, o llamarse los unos a los otros por nombres reprochables, r\'e1pidamente les imitan: y cuando has vigilado sobre ellos en el hogar tan de cerca como sea posible, te encuentras que han sido infectados en el exterior con tales vicios bestiales, de los cuales con mucha dificultad son curados posteriormente. \par Por LVAL|lo tanto que aquellos que sean capaces, eduquen a sus hijos la mayor parte en casa, o en escuelas privadas y bien ordenadas; y aquellos que no puedan hacer esto, deben ser los m\'e1s vigilantes sobre ellos, y encarg\'e1rles que se asocien con los mejores; y habladles de la odiosidad de estas pr\'e1cticas, y de la perversidad de aquellos que las usan; y hablad muy despreciativamente de tales ni\'f1os imp\'edos: y cuando todo haya sido hecho, es una gran misericordia de Dios, si ellos no han sido arruinados por la fuerza del contagio. \par Aquellos, por lo tanto que aventuran a sus hijos a ir a las escuelas m\'e1s rudas y a las compa\'f1\'edas peligrosas, y despu\'e9s de esto a Roma, o a otros pa\'edses profanos o papistas, para aprender las modas y costumbres del mundo, pretendiendo que, de otra manera ellos ser\'edan ignorantes del curso del mundo, y mal ense\'f1ados, y no como otros de su rango, pueden pensar de s\'ed mismos y de sus propios razonamientos como bien les parezca: por mi parte, preferir\'eda hacer de mi hijo un limpiador de chimeneas, (si tuviera alguno) que ser culpable de hacer tanto para defraudarle o venderle al diablo.\par \par Pregunta. \'bfPero, no es l\'edcito para un hombre enviar a su hijo a viajar?\par \par Respuesta: S\'ed, en estos casos.\par \par 1. En caso que \'e9l sea un Cristiano maduro y confirmado, esto es, que no est\'e9 en peligro de ser pervertido, sino capaz de resistir a los enemigos de la verdad, y de predicar el evangelio, o de hacer el bien a otros; y que adem\'e1s est\'e9 lo suficientemente preparado como para invitarle.\par \par 2.O si \'e9l va en compa\'f1\'eda de personas sabias y piadosas, y si tales son sus acompa\'f1antes, y la probabilidad de que lo que gane sea mayor de lo que pudiera ser su p\'e9rdida o peligro.\par \par 3.O si \'e9l va solamente a pa\'edses religiosos, entre hombres m\'e1s sabios y m\'e1s aprendidos que con los que ha conversado en el hogar y que tenga suficientes motivos para su viaje.\par \par enviar personas j\'f3LVAL}venes, inmaduras, sin experiencia entre personas papistas, profanas y licenciosas (aunque quiz\'e1s alguna persona moderada est\'e9 en compa\'f1\'eda de ellos) y esto s\'f3lo para ver los c\'e1lculos y modas del mundo, es una acci\'f3n que debiese alamar a cualquier cristiano que conozca la depravaci\'f3n de la naturaleza humana, y la mutabilidad del j\'f3ven, sus cabezas a\'fan no entrenadas, y la sutilidad de los enga\'f1adores, de lo contagioso que son el pecado y el error, y del valor de un alma, y no har\'e1n como hacen algunos conjuradores y brujos, a\'fan vender un alma al diablo con la condici\'f3n de poder ver y conocer las modas del mundo; de lo cual, ah! puedo saber lo suficiente como para apenar mi coraz\'f3n, sin necesidad de viajar muy lejos para verlo. Si alg\'fan otro pa\'eds tiene m\'e1s de Cristo y estuviese m\'e1s cerca del cielo la invitaci\'f3n es grande; pero si tiene m\'e1s del pecado y del infierno, preferir\'eda conocer el infierno, y tambi\'e9n los suburbios del mismo, por el mapa de la palabra de Dios, que por ir all\'e1. \par Y si tales ni\'f1os al regresar no se vuelven los hijos confirmados del diablo, y comprueban que la rebeli\'f3n es la calamidad de su pa\'eds y de la iglesia, que agradezcan a la gracia especial, y no a sus padres o a s\'ed mismos. \par Ellos sobrevaloran esa vanidad que llaman educaci\'f3n, que arriesgar\'e1 la sustancia (a\'fan la sabidur\'eda, la santidad y la salvaci\'f3n celestiales) por ir tan lejos en pos de una sombra vana.\par \par \par Directriz XVI. Ense\'f1ad a vuestros hijos a conocer lo precioso que es el tiempo, y no les toleres que malgasten una hora. Mant\'e9nte a menudo habl\'e1ndoles de cu\'e1n preciosa cosa es el tiempo, y de cu\'e1n corta es la vida del hombre, y cu\'e1n grande es su obra, y c\'f3mo nuestra vida duradera de gozo o de miseria dependen de esta peque\'f1a porci\'f3n de tiempo: h\'e1blales duramente del pecado de aquellos que malgastan su tiempo en juegos sin sentido; y mant\'e9n tu vigilancia en todas sus horas, LVAL~y no les permitas que pierdan el tiempo por exceso de sue\'f1o, o exceso de juego o en cualquier otra forma; sino invol\'facrales en alguna ocupaci\'f3n que sea digna del empleo de su tiempo.\par \par Entrena a tus hijos en una vida de diligencia y trabajo, y acost\'fambrales no a la facilidad o a la holgazaner\'eda cuando est\'e9n j\'f3venes [3]. \par Nuestros vagabundos mendigos, y muchos de entre la clase acomodada, arruinan completamente a sus hijos por estos medios y especialmente el sexo femenino. \par A ellas usualmente no se les entrena en su llamado, ni son ejercitadas en un empleo, sino solamente en lo necesario para ornamentar y para la recreaci\'f3n, cuando mucho; y por lo tanto no debiesen tener sino solo horas de recreaci\'f3n, las cuales son solo una peque\'f1a proporci\'f3n de su tiempo. \par As\'ed que, por el pecado de sus padres muy temprano en sus vidas est\'e1n involucrados en una vida de holgazaner\'eda, la cual despu\'e9s es para ellos sumamente dif\'edcil de vencer; as\'ed son ense\'f1ados a vivir como el cerdo o la lombriz solitaria que viven solamente para vivir, y hacen muy poco bien en el mundo al vivir: levantarse, vestirse, adornarse, tomar un paseo, y luego al almuerzo, y despu\'e9s a las cartas o los dados, o a las charlas y pl\'e1ticas vac\'edas, o a algo de juego, o de visita, o a la recreaci\'f3n, y despu\'e9s a la cena, y a platicar otra vez, y a la cama. Esta es la lamentable vida de muchos que tienen grandes obligaciones para con Dios, y muchos m\'e1s grandes asuntos que hacer, si se les informara cu\'e1les son. \par Y si presentan algunas palabras de oraci\'f3n hip\'f3critas y sin pasi\'f3n piensan que han pasado el d\'eda piadosamente; s\'ed, la salud de muchos est\'e1 completamente arruinada, por tal educaci\'f3n holgazana y carnal. \par As\'ed tal desuso de la vida les incapacita para el movimiento y el ejercicio, los cuales son necesarios para preservar su salud. Debiera mover nuestro coraz\'f3n con l\'e1stima el ver c\'f3mo las casas de muchos de la mLVAL\'e1s alta alcurnia son parecidos a hospitales; y la educaci\'f3n ha hecho, especialmente a las mujeres, como lisiadas, o enfermas o postradas en cama; de manera que una parte del d\'eda que debiese ser invertida en alg\'fan empleo beneficioso es pasado en cama, y el resto en hacer nada, o peor que nada; y la mayor parte de su vida se vuelve miserable por las enfermedades, de manera que si a\'fan usan sus piernas para moverse de un lugar a otro se quedan sin respiraci\'f3n, y son una carga para s\'ed mismos, y pocos de ellos viven poco m\'e1s de la mitad de sus d\'edas. Adem\'e1s, pobres criaturas, si sus propios padres no les hubieran traicionado entreg\'e1ndolos a los pecados de Sodoma, el orgullo, la hartura de pan, la abundancia de pereza, ellos podr\'edan haber estado llenos de salud, y vivido como personas Cristianas honestas, y sus piernas y brazos les pudieran haber servido para el uso, lo mismo que para la integridad y el ornamento.\par \par Directriz XVII. Que la correcci\'f3n necesaria sea usada con discreci\'f3n, de acuerdo a las siguientes normas:\par \par 1. Que no sea tan irregular (si es necesario) como para dejarles sin temor, y as\'ed hacer de la correcci\'f3n algo sin efecto; y que no sea tan frecuente como para desalentarlos, o producir en ellos un odio por sus padres.\par \par 2.Que sea diferenciado acorde con los diferentes temperamentos de vuestros hijos; algunos son tan tiernos y apocados, y muy aptos para ser desalentados, que muy poca o ninguna correcci\'f3n puede ser lo mejor; y algunos son tan endurecidos y obstinados que debe haber mucha y bastante aguda que los aleje de la disoluci\'f3n y el desacato.\par \par 3.Que sea m\'e1s por raz\'f3n del pecado contra Dios (como el mentir, enga\'f1ar con las palabras, hablar sucio, profanidad, etc.) que por faltas relacionadas con tus asuntos mundanos.\par \par 4.Corr\'edgeles no con tus pasiones encendidas, pero permanece hasta que perciban que est\'e1s calmado; porque de lo contrario pensar\'e1n que tu ira, m\'e1s bienLVAL que tu raz\'f3n, es la causa de la correcci\'f3n.\par \par 5.Siempre mu\'e9strales la ternura de tu amor, y cu\'e1n poco dispuesto est\'e1s a corregirles si es que se pudiera reformarlos de una manera m\'e1s f\'e1cil; y conv\'e9nceles de que lo haces para su bien.\par \par 6.Haz que lean aquellos textos de la Escritura que condenan sus pecados, y luego aquellos que te ordenan a ti que les corrijas. Como por ejemplo, si el mentir fuera el pecado, vu\'e9lvelos primero a \cf2\ul Pro_12:22\cf1\ulnone , \par "Los labios mentirosos son abominables para Jehov\'e1, pero le complacen quienes act\'faan con verdad". \par Y \cf2\ul Pro_13:5\cf1\ulnone , "El justo aborrece la palabra mentirosa".\par \cf2\ul Joh_8:44\cf1\ulnone , "Vosotros sois de vuestro padre el diablo... Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira". \par \cf2\ul Rev_22:15\cf1\ulnone , "Mas los perros estar\'e1n fuera... y todo aquel que ama y hace mentira". \par Y luego dir\'edgelo hacia \cf2\ul Pro_13:24\cf1\ulnone , \par "El que detiene el castigo, a su hijo aborrece; Mas el que lo ama, desde temprano lo corrige". \par \cf2\ul Pro_29:15\cf1\ulnone , "La vara y la correcci\'f3n dan sabidur\'eda; Mas el muchacho consentido avergonzar\'e1 a su madre". \cf2\ul Pro_22:15\cf1\ulnone , "La necedad est\'e1 ligada en el coraz\'f3n del muchacho; Mas la vara de la correcci\'f3n la alejar\'e1 de \'e9l". \par \cf2\ul Pro_23:13-14\cf1\ulnone , "No reh\'fases corregir al muchacho; Porque si lo castigas con vara, no morir\'e1. \par Lo castigar\'e1s con vara, Y librar\'e1s su alma del Seol". \cf2\ul Pro_19:18\cf1\ulnone , \par "Castiga a tu hijo en tanto que hay esperanza; Mas no se apresure tu alma para destruirlo". \par Preg\'fantale si preferir\'eda que le descuidaras y as\'ed \'e9l continuara desobedeciendo a Dios, o si pr