Standard Jet DBnb` Ugr@?~1y0̝cßFNc7ܜ(W.` {6߱3lC73py[-|*| 6f_Љ$g'DeFx -bT4.0 dv Y {gS  Y   Y Y  Y Y  Y  Y  Y   Y u Y o Y n Y z Y 2lY  Y  z Y  pY ConnectDatabaseDateCreateDateUpdate FlagsForeignNameIdLvLvExtraLvModule LvPropName OwnerParentIdRmtInfoLongRmtInfoShortTypeniggggYYIdParentIdName        OYtsitsitsiS Y Y Y  Y 2tACMFInheritableObjectIdSIDtistist sitYObjectId Y@uDuXDuSY  Y JuY Y  Y t Y r{Y  Y AttributeExpressionFlagLvExtra Name1 Name2ObjectId Order >  <Y"ObjectIdAttribute -Y{gSY Y Y  Y D Y  Y g Y  Y ccolumn grbiticolumnszColumnszObject$szReferencedColumn$szReferencedObjectszRelationshipeD gggg gggg gYYYszObject$szReferencedObjectszRelationshipYv1b N  : k & W  C t/ @@X  @@OJmJLJkQkiQ^JmYdbkWYfkmJL^Qk`kvkJMQk`kvkdL[QMmk`kvkhoQiYQk`kvkiQ^JmYdbkWYfkmdfYMbdmQk`kvkOL  @~  @ @           d k f  *@*@Topic Notes@DDD88888886 @@@MSysRelationshipsDDDDDDDDDDB @@MSysQueries88888888886 @@MSysACEs22222222220 @@MSysObjects88888888886 @@MSysDb.........., @@Relationships<<<<<<<<<<: @@Databases44444444442 @@Tables.........., jYNY Y d YID TitleComments}g}}g}YYIDPrimaryKeyHv1b x{hUB/                   ^LVALnMR28AllowZeroLengthRequired( Title  .Comments  w00 Baxter - Responsabilidades de Hijos a Padres>W!ApdLVALN"{\rtf1\ansi\ansicpg1252\deff0{\fonttbl{\f0\fnil\fcharset0 Georgia;}} {\colortbl ;\red0\green0\blue0;\red0\green128\blue0;} {\*\generator Riched20 5.40.11.2210;}\viewkind4\uc1\pard\cf1\lang3082\shad\f0\fs22 \b\fs32 Las Obras Pr\'e1cticas de Baxter\b0\fs22 \par Vol. 1, Un Libro Cristiano de Instrucciones,\par acerca de Econom\'eda Cristiana, Cap. X, pp. 449-454\par \par CAPITULO X\par LAS RESPONSABILIDADES DE LOS PADRES PARA CON SUS HIJOS\par (Vea tambi\'e9n: Las Responsabilidades Especiales de los Hijos para con sus Padres)\par \par Por\b Richard Baxter\b0\par \par Parcialmente les he contado a Uds. antes de cu\'e1n grande es la importancia de la educaci\'f3n sabia y santa de los hijos para la salvaci\'f3n de sus almas, para el alivio de sus padres, para el bien de la iglesia y el estado, y para la felicidad del mundo; sin embargo ning\'fan hombre es totalmente capaz de expresar esto bien.\par Y ning\'fan coraz\'f3n puede concebir c\'f3mo el mundo ha fallado en el abandono de esta responsabilidad y cu\'e1n grande es esta calamidad; pero aquellos que piensan en el estado en que se encuentran las naciones paganas, infieles e imp\'edas, y cu\'e1n escaso es el crecimiento de la verdadera piedad, y cu\'e1ntos millones deben permanecer en el infierno para siempre, sabr\'e1n mucho m\'e1s acerca de esta inhumana negligencia como para llegar a aborrecerla.\par \par Directriz I. Entended y lamentaos del estado corrompido y miserable de vuestros hijos, el cual han derivado de Uds., y agradecidamente aceptad el ofrecimiento de un Salvador para Uds. mismos y para ellos, y entr\'e9guenlos y ded\'edquenlos absolutamente a Dios en Cristo en el pacto sagrado, y solemnizad esta dedicaci\'f3n y pacto por medio de su bautismo [1] Y para este fin entended el mandamiento de Dios para que entren vuestros hijos solemnemente en pacto con \'c9l, y las misericordias pactales que por tanto les pertenecen a ellos. \cf2\ul Rom5:12\par Rom_16:1-18\cf1\ulnone ; \cf2\ul Eph_2:1\cf1\ulnone ,\cf2\ul Eph 2:3\cf1\ulnoneLVAL ; \cf2\ul Gen_17:4\cf1\ulnone ,\cf2\ul Gen_17:13\cf1\ulnone ,\cf2\ul Gen_17:14\cf1\ulnone ; \cf2\ul Deu_29:10-12\cf1\ulnone ; \cf2\ul Rom_11:17\cf1\ulnone , \cf2\ul Rom_11:20\cf1\ulnone ; \cf2\ul Joh_3:3-5\cf1\ulnone ;\cf2\ul Mat_19:13-14\cf1\ulnone .\par \par No podeis dedicaros vosotros mismos sinceramente a Dios, a menos que dediqu\'e9is a \'c9l todo lo que es vuestro y lo que se encuentra bajo vuestro poder; y por lo tanto, vuestros hijos, en tanto que ellos se encuentren bajo vuestro poder. \par Y como la naturaleza os ha ense\'f1ado que vuestro poder y vuestra responsabilidad para hacerlos entrar durante sus infancias en relaciones pactales con los hombres, lo cual es ciertamente para su propio bien; \par (y si ellos rehusan las condiciones al llegar a la mayor\'eda de edad, entonces tambi\'e9n abandonan los beneficios;) de la misma manera la naturaleza os ha ense\'f1ado mucho m\'e1s a obligarles con respecto a Dios para su bien mucho mayor, en caso que \'c9l les admita entrar en pacto con \'c9l. \par Y de que \'c9l les admitir\'e1 en Su pacto \par (y de que vosotros debi\'e9seis introducirlos en el pacto), est\'e1 fuera de duda por la evidencia que la Escritura nos da, que desde el tiempo de Abraham hasta Cristo esto fue as\'ed con todos los hijos de Su pueblo; ning\'fan hombre puede probar que antes del tiempo de Abraham, o desde ese tiempo, Dios haya tenido alguna vez una iglesia sobre la tierra de la cual los hijos infantes de sus siervos (si los ten\'edan) no fueran miembros dedicados en pacto para con Dios, hasta en estos tiempos en que unos pocos comenzaron a tener escr\'fapulos sobre la legalidad de esto. \par Y es un confort para vosotros, si el Rey quisiese concederle a vuestros hijos infantes (quienes fueron manchados por la traici\'f3n de sus padres) no solamente una total liberaci\'f3n y limpieza de la mancha de la ofensa, sino tambi\'e9n los t\'edtulos y condiciones de se\'f1ores, aunque ellos no entiendan nada de esto hasta que vengan a tener una mayor edad; as\'ed es paraLVAL vosotros un asunto de mayor confort, para bien de ellos, que Dios en Cristo les perdone de su pecado original y los tome como Sus hijos y les de posesi\'f3n de vida eterna; que son las bendiciones de Su pacto.\par \par Directriz II. Tan pronto como ellos sean capaces ense\'f1\'e1dles en qu\'e9 tipo de pacto han sido introducidos, y cu\'e1les son los beneficios, y cu\'e1les son las condiciones, para que sus almas puedan alegremente consentir a ello cuando lo entiendan; y vosotros pod\'e1is traerles seriamente a renovar su pacto con Dios en sus propias personas. \par Pero, la orden completa de ense\'f1ar tanto a sus hijos como a vuestros siervos, os la dar\'e9 personalmente.\par \par Directriz III. Entren\'e1dles en exacta obediencia a vosotros mismos, y entrenad la voluntad de ellos. \par Para tal fin, no les toleres que se conduzcan de manera irreverente y contumaz para con vosotros; sino entr\'e9nales a que guarden su distancia. Pues demasiada familiaridad produce desd\'e9n y estimula a la desobediencia. El curso com\'fan de los padres es complacer a sus hijos por tanto tiempo, dej\'e1ndoles tener lo que ans\'edan y lo que quieren, hasta que sus voluntades est\'e1n tan acostumbradas a ser satisfechas que no pueden soportar que nada se les niegue; de esta manera no pueden soportar tampoco el gobierno, debido a que no pueden soportar que nada se cruce con sus voluntades. \par Ser obedientes es renunciar a sus propias voluntades, y ser regidos por las voluntades de sus padres o gobernadores; por lo tanto, acostumbrarles a que hagan su propia voluntad es ense\'f1arles desobediencia, y a endurecerles y acostumbrarles a la imposibilidad de obedecer. \par Ense\'f1\'e1dles a menudo, en un contexto familiar y de manera amorosa acerca de la excelencia de la obediencia, de c\'f3mo esta complace a Dios y sobre la necesidad que ellos tienen de ser gobernados, y cu\'e1n incapaces son ellos para gobernarse a s\'ed mismos, y cu\'e1n peligroso es para los ni\'f1os el que establezcan su propia voluntad; habl\LVAL'e1dles a menudo de la gran desgracia de la obstinaci\'f3n y la terquedad, y cont\'e1dles acerca de otros que se est\'e1n convirtiendo en ni\'f1os obstinados y de voluntades endurecidas.\par \par Directriz IV. Haz de ellos ni demasiado intr\'e9pidos para contigo, ni demasiado extra\'f1os o temerosos; y gobi\'e9rnales no como a siervos sino como a ni\'f1os, haciendo que perciban que les amas profundamente y que todos tus mandamientos, restricciones y correcciones constantes son para su bienestar y no meramente por tu propio gusto personal. \par Deben ser regidos como criaturas racionales que se aman a s\'ed mismos y a aquellos que les aman. \par Si ellos perciben que t\'fa les amas profundamente te obedecer\'e1n con mayor disposici\'f3n y ser\'e1 m\'e1s f\'e1cil el que sean tra\'eddos a arrepentimiento por sus desobediencias, y tambi\'e9n te obedecer\'e1n tanto en el coraz\'f3n como en las acciones externas, detr\'e1s de tus espaldas y al frente de tu rostro. \par Y el amor de ellos hacia ti (que debe ser causado por tu amor hacia ellos) debe ser uno de los medios principales para traerles al amor de todo lo bueno que t\'fa les encomiendas; y as\'ed, conformar sus voluntades sinceramente a la voluntad de Dios y hacerles santos. Pues, si eres demasiado extra\'f1o a ellos, y demasiado terrible, ellos solamente te temer\'e1n, y no te amar\'e1n mucho; y entonces no amar\'e1n los libros ni las pr\'e1cticas que t\'fa les recomiendas, sino que al igual que los hip\'f3critas buscar\'e1n complacerte en tu cara, y no les importar\'e1 lo que son en secreto y a tus espaldas. \par En verdad esto les tentar\'e1 a aborrecer tu gobierno y todo aquel bien hacia el cual les persuades, y les har\'e1s como aves en una jaula que buscan la oportunidad de escapar y obtener su libertad. Ellos se deleitar\'e1n en la compa\'f1\'eda de gente com\'fan y de ni\'f1os holgazanes, porque tu terror y sentido de extra\'f1eza les hicieron no deleitarse en lo que es tuyo. Y el temor les convertir\'e1 en mentirosos, en tanto que unaLVAL mentira les parezca necesaria para obtener su escape. \par Los padres que muestran mucho amor a sus hijos pueden con seguridad mostrar severidad cuando ellos han cometido una falta. \par Pues entonces ellos ver\'e1n que es solamente la falta de ellos la que te desagrad\'f3 y no sus personas; y tu amor les reconcilia contigo cuando son corregidos; cuando los padres que son siempre como extra\'f1os y severos aplican una menor correcci\'f3n - y no les muestran tierno amor a sus hijos - esto los alienar\'e1 y no les har\'e1 ning\'fan bien. Demasiada intrepidez y atrevimiento por parte de los ni\'f1os les dirige, antes que te des cuenta, hacia el desprecio por los padres y hacia toda desobediencia; y demasiado temor y distanciamiento les priva de la mayor\'eda de los beneficios de tu cuidado y gobierno: pero el tierno amor, con severidad solamente cuando hacen lo incorrecto, y esto a una distancia conveniente y reverente, es la \'fanica manera de hacerles el bien.\par \par Directriz V. Trabaja mucho para poseer sus corazones con el temor de Dios, y una reverencia a las santas Escrituras; y luego, cualquier labor que les encomiendes, o cualquier pecado que les prohibas, mu\'e9strales para ello algunos textos urgentes y claros de las Escrituras; y hazles que los aprendan y que los repitan a menudo; para que as\'ed puedan encontrar raz\'f3n y autoridad divina en tus mandamientos; hasta que su obediencia comience a ser racional y divina, de lo contrario ser\'e1 formal e hip\'f3crita. Es la conciencia la que debe vigilarles en lo privado, cuando t\'fa no los mires; y la conciencia es el oficial de Dios y no nuestra; y no les dir\'e1 nada hasta que les hable en el nombre de Dios. Este es el camino para traer el coraz\'f3n mismo a sujeci\'f3n; y tambi\'e9n para reconciliarles a todos tus mandamientos, cuando vean que son, primero, los mandamientos de Dios (de los cuales se derivan).\par \par Directriz VI. En todas tus palabras acerca de Dios y de Cristo Jes\'fas, y de las santas Escrituras, o de la vida poLVALr venir, o de cualquier aspecto santo, habla siempre con solemnidad, seriedad y reverencia, como de las cosas m\'e1s grandes y reverentes de lo Sagrado: pues antes de que los ni\'f1os lleguen a tener un entendimiento distintivo de puntos particulares, es un principio esperanzador tener sus corazones pose\'eddos con una reverencia general y alta estima por las cosas santas; pues eso continuar\'e1 asombrando a sus conciencias, y les ayudar\'e1 en sus juicios, y les establecer\'e1 contra el prejuicio y el desprecio profanos, y ser\'e1 como una semilla de santidad en ellos. \par Pues el temor de Dios es el principio de la sabidur\'eda (\cf2\ul Psa_111:10\cf1\ulnone ; \cf2\ul Pro_9:10\cf1\ulnone ; \cf2\ul Pro_1:7\cf1\ulnone ). \par Y, la mera manera en que los padres hablen y se conduzcan, expresando gran reverencia por las cosas de Dios, tiene un gran poder para dejar una viva impresi\'f3n en un ni\'f1o: la mayor\'eda de los hijos de padres piadosos que alguna vez vinieron a recibir el bien, estoy persuadido, pueden contarte acerca de esto por su experiencia, (si sus padres hicieron su trabajo en este punto) que el primer que bien que alguna vez sintieron sobre sus corazones, fue una reverencia por las cosas santas, lo cual les fue ense\'f1ado por la forma de hablar y de conducirse de sus padres.\par \par Directriz VII. Hablad siempre delante de ellos con gran honor y alabanza de los hombres y ministerios santos, y con verg\'fcenza y aversi\'f3n de todo pecado y de los hombres imp\'edos [2]. Pues esto tambi\'e9n es una cosa que los ni\'f1os recibir\'e1n r\'e1pida y f\'e1cilmente de sus padres. Antes de que puedan entender doctrinas particulares, ellos pueden aprender, en lo general, qu\'e9 tipo de personas son los m\'e1s felices o los m\'e1s miserables, y son muy capaces de recibir ya sea una aprobaci\'f3n o desaprobaci\'f3n de esas cosas a partir del juicio de sus padres, quienes tienen una gran influencia en todo el seguimiento tanto del bien como del mal en sus vidas. Si t\'fa les reflejas buenos yLVAL honorables pensamientos sobre aquellos que temen a Dios, ellos, a\'fan mucho despu\'e9s, estar\'e1n inclinados a pensar lo mismo de ellos y a encontrar desagrado en aquellos que hablan el mal y a los que predican ese mismo mensaje y desear para s\'ed\par mismos ser el tipo de Cristianos que vosotros alab\'e1is; as\'ed que en este y en el punto subsiguiente es que las primeras sacudidas de la gracia son sentidas de manera ordinaria en los ni\'f1os. \par Y, por el contrario, es una de las cosas m\'e1s perniciosas para los ni\'f1os cuando escuchan a sus padres hablar de manera despreciativa o superficial de las cosas y las personas santas y que de manera irreverente hablan sobre Dios, la Escritura, la vida por venir, y hablan con desprecio o con burla de los ministros o la gente piadosa, o que hacen bromas de las labores particulares de una vida religiosa: estos ni\'f1os est\'e1n propensos a recibir ese prejuicio y desprecio profano en sus corazones a una edad muy temprana, lo que puede cerrar con candado las puertas contra el amor de Dios y la santidad, y hacer de su salvaci\'f3n una obra de mucha mayor dificultad, y de mucha menor esperanza. Y por lo tanto digo que los padres malos son los m\'e1s notables siervos del mal en todo el mundo, y los m\'e1s encarnizados enemigos de las almas de sus hijos. \par M\'e1s almas son maldecidas por padres imp\'edos (los m\'e1s cercanos a ellos son los ministros y los magistrados imp\'edos) que por cualquier otro instrumento adem\'e1s del mundo. \par Y de esta manera es que naciones enteras son extraviadas con enemistad contra los caminos de Dios; las naciones paganas contra el Dios verdadero, y las naciones infieles contra Cristo, y las naciones papistas contra la reforma y los adoradores espirituales: porque los padres hablan maldad a sus ni\'f1os transfiri\'e9ndoles sus propios desagrados; y as\'ed les hacen ser poseedores de los mismos desagrados de generaci\'f3n en generaci\'f3n. \par "\'a1Ay de los que a lo malo dicen bueno y a lo bueno malo; que hacen dLVALe la luz tinieblas y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce y lo dulce por amargo!" (\cf2\ul Isa_5:20\cf1\ulnone ).\par \par Directriz VIII. Que sea la parte principal de tus cuidados y labor en todo lo que se refiere a la educaci\'f3n de ellos hacer que la santidad les parezca como el estado de la vida m\'e1s necesario, honorable, que trae verdaderos beneficios, delicioso y amable; y hacerles notar que prescindir de la santidad es entrar en inutilidad, falta de honor, algo da\'f1ino o inconfortable. \par Especialmente dir\'edgelos hacia el amor por la santidad represent\'e1ndola ante ellos como llena de amor. \par Y por lo tanto comienza con aquello que es m\'e1s f\'e1cil y m\'e1s gratificante para ellos (como la historia de la Escritura, y las vidas de los m\'e1rtires, y de otros hombres piadosos y algunas lecciones familiares cortas). \par Pues al restringirles del pecado debes ir al m\'e1s alto paso de primero, y no pensar traerles al punto m\'e1s alto permiti\'e9ndoles comenzar por el punto m\'e1s bajo; (pues cada pelda\'f1o capacita para m\'e1s, y ning\'fan pelda\'f1o ser\'e1 menos importante, y una reforma general es la m\'e1s f\'e1cil adem\'e1s de absolutamente necesaria); sin embargo, al encargarles la pr\'e1ctica de h\'e1bitos religiosos debes irlos colocando por grados, y ponerles sobre ellos no m\'e1s de lo que sean capaces de llevar; ya se trate del aprendizaje de doctrinas demasiado elevadas y espirituales para ellos, o cuando el \'e9nfasis se coloca en determinado h\'e1bito ya sea en su calidad o cantidad lo que puede ser una sobrecarga para ellos; pues si t\'fa por una vez vuelves sus corazones contra la religi\'f3n, y la haces parecer una especie de esclavitud o de vida tediosa para ellos, entonces has tomado el camino de endurecerlos en contra de ella. Por lo tanto no todos los ni\'f1os deben ser dirigidos igual; as\'ed como todos los est\'f3magos no deben ser forzados a comer lo mismo. \par Si fuerzas a algunos a tomar tanto que luego viene el empacho llegar\'e1n LVALa aborrecer esa clase de carne por el resto de sus vidas. \par S\'e9 que la naturaleza misma, en tanto que corrupta, ya tiene una enemistad con la santidad, y s\'e9 tambi\'e9n que no por eso esta enemistad debe ser dejada a su antojo en los ni\'f1os; pero tambi\'e9n se que las malas representaciones de la religi\'f3n, y una imprudente educaci\'f3n, es el camino para incrementarla y que la enemistad que mora en el coraz\'f3n, ser\'e1 vencida por el cambio de la mente y por el amor, y no por la coerci\'f3n que tiende a no reconciliar la mente por el amor. \par La total habilidad de los padres por la santa educaci\'f3n de sus hijos consiste en esto, a concebir la santidad como la vida m\'e1s afable y deseable; lo cual es hecho al representarla delante de ellos en palabras y en pr\'e1ctica, no solamente como lo m\'e1s necesario, sino tambi\'e9n como lo de m\'e1s provecho, honorable y delicioso. \cf2\ul Pro_3:17\cf1\ulnone , \par "Sus caminos son caminos deleitosos; todas sus veredas, paz".\par \par Directriz IX. Habladle a menudo de la bajeza y pecaminosidad de la sensualidad que busca solamente satisfacer la carne, y de la excelencia mayor de los placeres de la mente que consisten en la sabidur\'eda y en hacer el bien. \par Pues tu cuidado principal debe ser salvarles de la complacencia de la carne; la cual es no solamente en lo general la suma de cualquier iniquidad, sino tambien aquella que en especial los ni\'f1os son proclives a caer. Pues su carne y sensaciones son tan r\'e1pidas como las de otros; y requieren no solamente la fe, sino tambi\'e9n una raz\'f3n clara para resistirla; y as\'ed (adem\'e1s de su inclinaci\'f3n natural) la costumbre de obedecer a los sentidos (para lo cual se requiere fortaleza) sin la raz\'f3n (la cual, encontr\'e1ndose en un estado de infancia es casi totalmente in\'fatil) incrementa en mucho este pernicioso pecado. Por lo tanto continua laborando para imprimir en sus mentes un odioso concepto de la vida dedicada a complacer a la carne; h\'e1blales amargamente contLVAL ra la glotoner\'eda, la borrachera y el exceso de deporte; y que escuchen con frecuencia - o que lean - la par\'e1bola del glot\'f3n y L\'e1zaro en el cap\'edtulo 16 de lucas \cf2\ul Luk_16:1-12\cf1\ulnone ; \cf2\ul Luk_16:13-31\cf1\ulnone y que memoricen textos como \cf2\ul Rom_8:1\cf1\ulnone , \cf2\ul Rom_5:8-9\cf1\ulnone , \cf2\ul Rom_5:13\cf1\ulnone ; \cf2\ul Rom_13:13-14\cf1\ulnone , y que los repitan a menudo.\par \par Directriz X. Para este fin, y tambi\'e9n para la salud de sus cuerpos, mant\'e9n una vigilancia estricta sobre sus apetitos (el cual no son ellos capaces de guardar por s\'ed mismos): gu\'e1rdales en cuanto puedas sujetos a las reglas de la raz\'f3n, tanto en lo relativo a la cantidad como a la calidad de sus alimentos. Sin embargo, d\'edles la raz\'f3n de tus restricciones, de lo contrario secretamente luchar\'e1n para quebrantar esas fronteras. \par La mayor\'eda de los padres que he conocido, y que conoc\'edan de este punto, son culpables del gran dolor y peligro de la salud de sus hijos y del estado de sus almas, por complacerles y permitirles ser glotones con la carne y la leche. \par Si pudiera llamarles malvados y asesinos de sus propios hijos pensar\'edan que habl\'e9 con demasiada agudeza, pero no les dar\'eda mayor ocasi\'f3n para ello, pues lo son al destruir (en tanto que ellos sean los responsables) las almas y los cuerpos de sus hijos. Destruyen sus almas por acostumbrarlos a la glotoner\'eda, y a ser gobernados por sus apetitos; lo cual toda la ense\'f1anza del mundo apenas lograr\'e1 algo sin la gracia especial de Dios. \'bfQu\'e9 es todo el vicio y la villan\'eda del mundo sino la complacencia de los deseos de la carne? Y cuando est\'e1n habituados a esto son enraizados en su pecado y miseria. \par Tambi\'e9n destruyen sus cuerpos al permitirles complacer sus apetitos con f