Desde edades relativamente prematuras he sido una persona que, por los juegos o trucos del destino, siempre me he relacionado con personas de otras culturas, ya que en ellas mi interés encuentra mucha raíz.

Este multiculturalismo es posible que haya sido algo con lo que nací, ya que tengo familia proveniente de muchos lugares del mundo, quienes a su vez son personas de la misma actitud.

Otro factor que también me parece que ha influido de una manera muy importante en este sentido, es el hecho que desde muy pequeño viajaba con mis padres cada verano a hoteles en Cancún, donde la mayoría de los turistas son de otras partes del mundo y de una manera muy distinta de pensar entre sí.

El multiculturalismo en una sociedad significa que ese país tiene este fenómeno debido a que su gobierno tiene extensas relaciones y tratos con muchos países del mundo, ya que hay mucho que ofrecer.

Por el contrario, cuando una sociedad es una donde hay poco o nulo multiculturalismo, es simplemente debido a que ese país tiene muy poco que ofrecer a una comunidad internacional, que a lo largo de su historia siempre ha sido muy demandante en muchos sentidos.

El multiculturalismo en una sociedad es un factor de suma ayuda para sus habitantes, a modo de entender el mundo de una manera objetiva y consecuentemente entender el porqué de los sucesos que acontecen alrededor del globo, el conjunto de los cuales son los pilares de la historia.

Una sociedad multicultural es, a su vez, una sociedad cuyos integrantes poseen una gran cantidad de información, lo que les hace ser una sociedad difícil de engañar por parte de sus gobernantes, ya que su sentido político es mucho más agudo, debido a las experiencias arraigadas de personas de otros países.

Esto es perceptible a simple vista, ya que uno sólo debe de echar un vistazo al plano político mundial, para ver que los países más antidemocráticos son a su vez los países con los niveles más bajos de multiculturalismo, como es el caso de Cuba o Vietnam.

Sin embargo, todo en este mundo, incluyendo todo fenómeno sociopolítico, tiene en sus raíces factores positivos tanto como negativos y el multiculturalismo no es de ninguna manera una excepción.

El multiculturalismo mal manejado será siempre un fenómeno que acabará de una manera sigilosa con la cultura y las tradiciones de un país, como un Leviatán hambriento de un menú diversificado.

Esto es algo que está sucediendo en las mayores y más influentes capitales del mundo, donde el multiculturalismo se ha salido ya de control.

El multiculturalismo mal manejado es lo mismo que echar sal a los campos cultivados por nuestros ancestros, a los que siempre debemos recordar y honrar mediante el conocimiento de nuestra propia cultura, a modo de poder conservarla, sin importar qué tan frío sea el invierno.

Esto se logra por un estudio profundo y extenso de nuestra  propia tierra y de nuestros propios cultivos, para que no llegue un día en el que confundamos nuestros árboles con flores ajenas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *